Los amantes del queso lo sabemos, el queso azul se caracteriza por su fuerte sabor, porque suele ser picante y algo salado, por su textura suave ideal para untar en pan, y porque su olor es generalmente fuerte. Este sabor y olor intenso suele ser el motivo de que esta variedad de queso cause rechazo en un primer momento, sin embargo su sabor especial es uno de los más apreciados por los gourmets del queso.

Pero vamos a hablar de aspectos del queso azul no tan conocidos. La denominación “queso azul” se refiere a una clasificación general de aquellos quesos de leche de vaca, de oveja o de cabra que tienen en su pasta cultivos de penicillium, un hongo común en suelos que interactúa con el queso. Esta presencia de hongos da origen a ese color entre azul y gris-verdoso característico. Para conseguir la proliferación de estos hongos o mohos los quesos se curan y almacenan en lugares con humedades muy elevadas, por esta razón las cuevas han sido tradicionalmente un excelente lugar para producir esta clase de queso.

La leyenda dice que el origen del queso azul se debe a un campesino que olvidó un pedazo de requesón de leche de cabra en una cueva, y después de una semana lo encontró con un intenso color azul y una textura diferente, y debido al hambre que tenía lo probó, y le gustó tanto el sabor que desde entonces se empezaron a hacer quesos azules, claro que no deja de ser eso, una leyenda.

Variedades y beneficios

Los quesos azules más conocidos son el Cabrales asturiano, el cántabro Picón Bejes-Tresviso, el queso leonés de Valdeón, los franceses Roquefort, Bleu d’Auvergne y Bleu de Bresse, el Gorgonzola italiano, el inglés Stilton, y por supuesto el queso azul danés Castello.

El queso azul pertenece al grupo de los lácteos y derivados de la leche. Es rico vitamina A, vitaminas D y E, y vitaminas de grupo B (B1, B2, B3, B6, B7, B9, B12), especialmente en vitamina B5, motivo por el cual el queso azul ayuda a combatir el estrés y las migrañas, y es recomendable para reducir el exceso de colesterol.

Además, el queso azul supone una gran fuente de minerales para nuestro organismo, ya que contiene sodio, fósforo, hierro, potasio, yodo, zinc y calcio. Su alta cantidad de calcio convierten al queso azul en un alimento beneficioso para nuestros huesos, y su elevado contenido en zinc nos ayuda en el proceso de crecimiento, beneficia al sistema inmunológico, la cicatrización de las heridas y ayuda a combatir la fatiga.

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3 comentarios

  1. ANA LAURA GARZA DE LEON dice:

    QUE BUENA EXPLICACION, YO ESTABA CON DUDA, PORQUE NECESITABA CONSUMIR UN ALIMENTO CON COLOR AZUL E INVESTIGUE QUE HABIA UN QUESO, PERO AL VERLO FISICAMENTE NO ME PARECIA AZUL.
    GRACIAS POR LA EXPLICACION.

  2. Glenda Aguas dice:

    Muy buena explicacion, Felicitaciones amigos

    • Natalia Berger dice:

      :-)

      Gracias por tus palabras, nos gusta saber que os gusta lo que escribimos.

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