feliz


Natalia Berger

Aunque el hombre siempre ha buscado la felicidad, en las últimas décadas cada vez encontramos más ecuaciones de salud y felicidad basadas en estudios más o menos científicos. En Naturarla hoy nos apetece acercaros a la teoría de los cajones psicológicos de Maria Teresa Guardiola. Con sus 93 años, en plena salud física y mental y con un optimismo y una serenidad que deslumbran y se contagian, Maria Teresa es en sí misma la mejor prueba de que su sistema funciona.

¿En qué consisten los cajones psicológicos? Los cajones psicológicos consisten en hacer en cada momento únicamente aquello que estamos haciendo, sin tener varios asuntos abiertos en nuestra cabeza y siempre entregándonos totalmente al presente. Por la mañana nos levantamos y abrimos nuestro primer cajón: el de las cosas de la mañana. La ducha, el desayuno y todo aquello que forma parte de las actividades matinales. Al salir de casa, respiramos profundamente y dejamos bien cerrado ese cajón para abrir el siguiente: el camino al trabajo. En ese cajón no hay asuntos domésticos y tampoco hay asuntos laborales: hay una conducción o un paseo, unos paisajes, un libro… Cuando llegamos al trabajo y abrimos el cajón de las cosas laborales encontramos cosas que habíamos dejado guardadas la tarde anterior, es el momento de retomarlas. ¡Eso si! A la hora de comer, volveremos a respirar profundamente para quitarnos de encima todas las preocupaciones y pasaremos a disfrutar de la comida sin pensar en nada que no sea masticar, saborear y asimilar el alimento. Así seguimos, cerrando todos los cajones antes de abrir uno nuevo hasta que, al final del día, con todos nuestros pensamientos y actividades bien ordenados y cerrados en sus respectivos cajones, podemos entregarnos al más reparador de los sueños.

Nos gusta esta teoría porque impide que las cosas malas se extiendan a todos los ámbitos de nuestra vida. Si por la mañana hemos discutido con nuestra pareja, no necesitamos llevarnos ese mal humor al trabajo y trabajar a disgusto, una dificultad económica no debe convertirse en un problema de insomnio y posteriormente de salud y nuestras familias no tienen por qué pagar nuestro estrés laboral. Pero sobretodo creemos que todos los problemas son mucho más pequeños cuando hay una claridad de pensamiento, y esos cajones nos ayudan a que en la cabeza no haya excesivas voces hablando al mismo tiempo.

¿Y si los cajones no se quieren cerrar? No pensar en las cosas que no debemos pensar siempre ha sido algo muy fácil de proponer pero muy difícil de llevar a cabo. Para solucionar ese problema la doctora Guardiola propone una herramienta infalible: la respiración. Ella propone respirar como si oliéramos una florecilla silvestre, sentir como tomamos la energía del aire y soltamos el CO2, las toxinas y todo aquello que nos sobra, borrando todo lo que se queda en la cajón anterior.

Hemos querido acercaros esta idea porque nos parece que es la clase de cosa que puede mejorar en mucho nuestra calidad de vida. Con ella estrenamos nuestro apartado “Feliz como una perdiz”, en el que seguiremos compartiendo ideas que nos llamen la atención. Esperamos que os gusten y sobretodo ¡que os hagan estar felices como perdices!

2 Comentarios
  1. Enrique Muñoz R.

    Interesante teoría la de los cajones psicológicos. Quizás, gran parte de las enfermedades mentales que nos afectan en la sociedad contemporánea se expliquen porque dejamos muchos cajones abiertos, con lo cual nos preocupamos y perdemos energía, nos estresamos y angustiamos, sin disfrutar cada momento.

    Atte.
    Enrique

    • Natalia Berger

      Totalmente de acuerdo, Enrique. Aunque es difícil cuantificarlo, salta a la vista que aquellos capaces de vivir el presente en el sentido más estrecho de la palabra, son más sanos de mente y de cuerpo y acostumbran a tener vidas largas y plenas. Aprendamos de ellos pues y seamos capaces de estar pendientes de nuestro instante presente, ¡que es el único que importa!

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.