gastroenteritis-


La diarrea o gastroenteritis es una infección intestinal provocada casi siempre por virus. Cuando aumenta el número de deposiciones que hace nuestro hijo, o cuando son más blandas o líquidas de lo habitual, si además va acompañada por fiebre, vómitos o si notamos que tiene retortijones o escalofríos, podemos estar casi seguros de que el niño ha cogido un virus gastrointestinal. Nunca está de más llevar al niño a su pediatra habitual, por si se tratara de una infección bacteriana, aunque esta clase de infecciones son mucho menos frecuentes. En la mayoría de los casos, estos episodios de vómitos y diarrea suelen estar provocados por una infección vírica y van a curarse sin tratamiento en unos días, aunque a veces su duración puede llegar hasta dos semanas. Aunque es natural que como padres nos preocupemos, basta decir que, después del catarro común, la diarrea es el segundo motivo de consulta en los centros médicos y de urgencias, su mayor peligro, especialmente en lactantes pequeños, es la pérdida de líquidos del cuerpo, es decir, el riesgo de deshidratación.

Cómo tratar la diarrea o gastroenteritis: evitar la deshidratación

Aunque sin duda nuestro hijo va a sentirse muy molesto a causa de los vómitos y la diarrea, hay que tener en cuenta que no hay un tratamiento específico para la gastroenteritis. Lo que sí deberemos evitar es la deshidratación del niño. Por eso, lo mejor será darle de beber mucho liquido, para recuperar las sales y líquidos perdidos. Ofrécele agua con frecuencia y en la cantidad que él pida, mejor poco a poco y en pequeñas cantidades, para no forzar el vómito. También hay sueros específicos que venden en la farmacia. Probad con esta clase de sueros o con bebidas isotónicas para restablecer los niveles apropiados de electrolitos en su organismo. Si no les gusta, id probando con otra bebida que les agrade, mejor no demasiado azucarada. A veces ponerles una pajita con la bebida da buen resultado. Una buena alternativa es hacer suero casero, que les puede agradar porque les sabrá casi como una limonada.

¿Cómo hacer suero casero?

Que tu hijo tome suero casero durante todo el día resulta una excelente opción para evitar la deshidratación. Además, es muy fácil de preparar. Una buena receta para hacer suero en casa consiste en exprimir el zumo de un limón y añadirlo a un litro de agua, que puedes hervir previamente para eliminar cualquier agente bacteriano que pudiera tener. Agrega también media cucharadita de sal, una cucharada pequeña de bicarbonato y dos cucharaditas de azúcar. Remueve bien los ingredientes hasta que queden mezclados.

¿Cómo tratar la diarrea si tu hijo es lactante?

Si tu hijo está con el pecho, lo mejor es que le ofrezcas con frecuencia, además de que estar en el pecho les calma, nada mejor que la leche materna para que se mantengan hidratados. Si tu hijo toma el biberón no es necesario que modifiques la concentración de la preparación rebajándola con agua. Si sufre vómitos, mejor dale el pecho o el biberón poco a poco, en tomas más pequeñas. Si sigue con vómitos, espera a darle la siguiente toma y ve aumentando la frecuencia y cantidad según veas cómo responde. Si el niño tiene apetito o ves que te busca el pecho, es además una buena señal. Más que por los vómitos o las caquitas, preocúpate de si está o no decaído. Aunque esté malito, siempre es bueno si un niño está contento y animado.

¿Hacen falta dietas especiales?

En niños que ya comen de todo, o han empezado a tomar purés o alimentos machacaditos y desmenuzados, podemos ofrecerles su comida normal, en pequeñas cantidades y sin forzar. Al contrario de lo que popularmente se cree, no es necesario hacer dieta. Basta con una alimentación suave que al niño le apetezca. Si el niño no desea comer, no se le debes forzar. Los alimentos que suelen tolerar mejor son la patata, el pan, la carne magra o el pescado, el arroz, el yogur o la fruta. Eso sí, evita comidas flatulentas y con mucha grasa o azúcar.

¿Hay que darles medicamentos?

No hay medicamentos que curen la diarrea. Solo está indicado usar un antipirético, en caso de que el niño tenga fiebre. La diarrea se cura en pocos días sin ninguna medicación, ni leche especial, ni infusiones que nos puedan recomendar. Es más, los medicamentos llamados antidiarreicos no curan la diarrea y pueden tener efectos secundarios graves.

¿Cuándo llevarles al pediatra?

Aunque la gastroenteritis sea una dolencia muy frecuente en bebés y niños pequeños, y puede que la pasen de una a dos veces al año e incluso más, siempre es más prudente y seguro consultar al pediatra habitual del niño en su centro de salud. Hay unos síntomas con los que sí debemos permanecer atentos: ojos hundidos, llanto sin lágrimas, si el niño está muy decaído, adormilado o muy pálido, si hace horas que no hace nada de pis o no quiere beber nada de agua. Si aparecen alguno de los síntomas clásicos de deshidratación, hay que llevar al niño al pediatra o a urgencias, porque puede que le tengan que poner líquidos extra por intravenosa en el hospital para evitar que se deshidrate.

¿Hay alguna manera de prevenir la gastroenteritis?

Prevenirla es complicado y tampoco tiene mucho sentido. Aunque extrememos las medidas de higiene, según los expertos lavarnos a menudo las manos es una forma de evitarla, nada nos asegura que estos virus no puedan campar a sus anchas. Claro que si tu bebé es recién nacido, sí debes evitar en sus primeros meses de vida juntarle con primitos o amiguitos que estén pasando por este u otros virus.

Aparte, existen vacunas, que están fuera del calendario de vacunación infantil, y que son opcionales, pero tampoco son una solución infalible. Y es que combatir los virus infantiles es peliagudo: no se han inventado medicamentos que los frenen o maten, y de hecho tu pediatra seguramente te informe de esta clase de vacunas contra la gastroenteritis, pero probablemente no te la recomendará porque estos virus mutan cada año y no son del todo efectivas. Ten en cuenta además que, como en otras dolencias infantiles, la diarrea será más frecuente y tienen más riesgo de padecerla los lactantes no amamantados, los niños que van al cole o a la guardería, o los hermanitos pequeños.

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.