boniatos


Este tubérculo es originario de América tropical, donde es uno de los alimentos básicos de la dieta. Llegó a España gracias a Cristóbal Colón, incluso antes que el maíz o la patata, y se difundió de forma rápida por toda Europa. Tiene un aspecto muy similar a la patata, con una piel más gruesa, una forma más alargada y un color más anaranjado. Su composición es similar también, aunque el contenido energético del boniato es mayor.

Energía para el otoño

El boniato proporciona pocas calorías, unas 100 por cada 100 gramos, pues está compuesto por más del 70% de agua y apenas contiene grasas, pero las personas con sobrepeso u obesidad no pueden consumirlo en exceso dado su alto aporte de carbohidratos. Por los nutrientes que aporta, los boniatos son muy adecuados para introducir en la dieta de los niños y de los deportistas o de aquellas personas que desempeñan labores con gran desgaste energético. Por el contrario, las personas diabéticas deben controlar su consumo igual que lo hacen con otros alimentos ricos en carbohidratos.

Vitaminas, minerales y fibra

Entre las vitaminas que proporciona destaca la provitamina A o betacaroteno, como sabemos presente en todas las hortalizas de color rojizo o anaranjado.  También destaca la vitamina C, la E y el ácido fólico, además de minerales y fibra.

El boniato en la cocina

La batata o boniato es un ingrediente económico y versátil con el que podremos preparar todo tipo de recetas dulces y saladas y en cada país se consume la batata según tradiciones, por lo que investigando un poco podemos encontrar exóticas recetas con ese toque dulce típico del boniato. Puede ser un ingrediente de cremas y purés o guarnición para platos de carne. Se puede preparar al horno, aunque también se puede trocear y freír como si fueran patatas fritas. Entre las preparaciones dulces más típicas están los buñuelos de boniato o los “Camotes de Puebla”, una pasta endulzada, elaborada a partir del boniato, cortada en forma de barritas y envuelta en papel fino. Toman su nombre de la ciudad Mexicana donde se cocinan. El boniato no se consume crudo, ya que resulta indigesto.

Como sabrás estamos en plena temporada de boniato y con estos fríos no nos viene mal un extra de energía, así que nuestra recomendación para estos meses es que tengáis siempre algún boniato en el cesto de las patatas… y experimentéis con su toque especial.

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