Cascos retornables


Muchos de nosotros hemos conocido aquella costumbre de llevar los casos de vidrio usados a la bodega. Era muy común entonces que cada familia recopilara en casa los cascos sobrantes de bebidas, para luego llevarlos a este popular centro de reciclaje que era la bodega. Allí, por realizar este gesto, veíamos recompensada nuestra labor pagando un poco menos por la siguiente compra, ya que se pagaba la cantidad de bebida, descontando el gasto del frasco de vidrio.

Pero entonces llegaron los envases de plástico. Se generalizaron, y en los supermercados podíamos encontrar esos mismos productos en envases no reutilizables, a un precio asequible. Con el boom del plástico, se acabaron los cascos retornables y esa romántica costumbre de reutilizar de forma tan directa el vidrio; a las compañías les resultaba más barato comprar embases de un solo uso que reutilizar botellas.

Prácticamente dos décadas después, en un contexto en el que se ha demostrado la necesidad de reducir el plástico de los envases, poco a poco, vamos volviendo a reconsiderar iniciativas basadas en la reutilización para reducir el impacto medioambiental. Es lo que hace Retorna, una asociación sin ánimo de lucro integrada por agentes sociales, empresas, ONGs ambientales e instituciones, cuyo objetivo es promover un modelo sostenible de producción y consumo, impulsando la recuperación y reciclaje máximos de residuos.

Como primera iniciativa, Retorna promueve la gestión responsable de los residuos a través de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases de bebidas. Un proyecto que ya existe en otros países europeos, y cuya participación ciudadana ha sido arrolladora y ha significado un índice de recuperación de los envases cercano al 100%.

¿Y cómo funciona exactamente esta iniciativa? Los supermercados y comercios grandes y pequeños compran los productos, y sus envases. Ellos pagan el precio del producto más un depósito por cada envase. Por su parte, el consumidor compra el producto envasado y paga al comercio un depósito por cada envase. Una vez consumido el producto, si el consumidor final entrega el envase vacío en cualquier comercio, se le devuelve íntegramente el depósito pagado. Si el consumidor no quiere devolver el envase, la cantidad depositada queda en el circuito y ayuda a financiar el sistema.

Puedes saber más sobre Retorna y sobre esta iniciativa a través de su web.

10 Comentarios
  1. Miguel

    La devolución del casco no tiene que ver con este sistema. El casco se devolvía para volverlo a llenar, como se sigue haciendo en bares y restaurantes porque hay un sistema de reparto diario de botellas y es lo lógico.
    El SDDR sólo supone un aumento marginal del reciclado en los paises donde está en funcionamiento (por ejemplo en Alemania sólo se aplica al 2% de los envases y desde que se puso en marcha ha disminuido el reciclado de vidrio), por lo que no es cierto que se recupere tanto. En cambio al consumidor los productos le cuestan más caros, y si no devuelve el envase por cualquier razón ( por ejemplo porque se le rompe la botella, porque no puede ir a llevar los envases a un centro comercial o aplasta la lata) pierde 25 céntimos por cada uno. En España eso serían unos quinientos millones de euros de pérdida para los ciudadanos.

  2. Penelope Coronado

    Miguel, efectivamente llegar a un sistema totalmente eficaz para conseguir la reutilización y reciclaje de envases es un proyecto complicado, y que supone un gran compromiso por parte de instituciones y ciudadanos. También es cierto que la iniciativa de Retorna no es exactamente como aquella época en que se llevaban los cascos a la bodega, nuestra intención era hablar de un tipo de gesto y de iniciativa con conciencia, y que promueva el ahorro y la reutilización de los envases, como pasaba entonces y como pretende hacer la esta asociación. Ojalá todos estuviéramos concienciados con este tema y fuéramos críticos y constructuvos en la búsqueda de soluciones reales a medio plazo. Gracias por tu interés y por tus palabras.

    • Miguel

      Pero es muy importante que se sepa que en el país más avanzado en gestión de residuos de envases, Alemania sin duda, todos los avances en reciclado de envases usados se hicieron antes, y no como consecuencia , de imponer el SDDR, porque si no la gente está confundida.
      No hay que olvidar que el sistema de punto verde alemán es el que sirvió de guía a todos los sistemas de punto verde en Europa.
      Y no lo decimos nosotros, lo dicen el ministerio y la agencia federal de medio ambiente.
      El depósito en Alemania se puso para proteger a los pequeños cerveceros (que por otra parte eran cerca de 1500 empresas) de la competencia de la cerveza en lata importada.
      También hay que saber que esa medida supuso que se pasara de consumir menos de 2 millones a cerca de tres millones de toneladas de envases de plástico de un solo uso, y que los envases reutilizables (menos en el caso de la cerveza, que era el auténtico objetivo) bajaron de más del 64% a menos del 50%.

  3. Penelope Coronado

    Perfecto, Miguel, gracias por la información que nos das para complementar nuestro artículo de hoy.

  4. Paco

    Muy bueno el matiz de Miguel, efectivamente el sistema que promueve Retorna nada tiene que ver con el de los cascos de antaño. Efectivamente se sigue haciendo en todos los bares y establecimientos para sus cascos de vidrio.
    Matizar, que el país que mejor lo hace, es Bélgica y no Alemania. Son lo que mejor porcentaje de reciclado tienen de toda Europa, y utilizan un sistema como el nuestro, contenedores de colores.
    Además lo que tampoco se dice directamente es que la compra nos va a salir más cara a todos, que los pequeños comercios saldrían muy perjudicados en favor de las grandes superficies (estas últimas sí tendría espacio para las máquinas) y sobre todo que en España reciclamos un 66%, 11 puntos más de lo que establece Europa como objetivo.
    Menos multar a la gente camuflándolo en algo bonito, y más concienciar y educar.

  5. Penelope Coronado

    Pues tendremos que fijarnos en lo que hacen otros países que gestionan eficazmente los envases y su reciclaje o reutilización; además de educar y concienciar. Una pregunta al hilo de este debate, según vuestra opinión: ¿cuál sería una solución factible para mejorar la gestión de residuos en nuestro país? Porque, por ejemplo, se insiste poco en separar la materia orgánica, y ésta sí es ciertamente “fácil” de reutilizar en compostajes, por ejemplo. ¡Gracias por darnos vuestra opinión!

    • Miguel

      Bueno, hay un tema muy importante al que raramente se ha dedicado espacio en los medios: la mayor parte de los envases ligeros vacíos se pueden reducir de volumen. Los briks se pueden plegar, las botellas de PET se pueden aplastar (suenan un poco raro, parece que se está rompiendo algo), pero se aplastan muy bien), y las latas de bebidas se pueden reducir a la quinta parte con un prensalatas doméstico, o mas o menos a la mitad incluso a mano (eso sí, con cuidado). Si los envases se llevaran así al contenedor amarillo, el coste de recogida se reduciría apreciablemente porqeu no se transportaría volumen de aire.
      Os invito a que hagáis la prueba, por ejemplo con dos o tres botellas de agua de 1,5 litros, que hay en casi todas las casas, y os sorprenderéis. Son medidas eficaces , grautitas y que encima nos ahorran viajes al contenedor amarillo.

      • Penelope Coronado

        Pues es una pena, Miguel, que cosas como éstas, tan sencillas de hacer, no se comuniquen para que las tengamos en cuenta. Hace falta todavía mucha información, además de concienciación.

  6. Paco

    Hola Penélope!
    El tema del orgánico efectivamente parece fácil de reutilizar, pero hasta lo que yo sé, debe ser bastante caro.
    En San Sebastián hace ya unos años que hay contenedores de compostaje, hay que solicitar al ayuntamiento la participación para que te envíe las bolsas especiales así como la llave del contenedor. Sólo los que quieran participar en este proceso reciben la llave y las bolsas. Totalmente gratuito.
    El último año, debido a la crisis, creo que se han reducido el número de este tipo de contenedores.
    Es un trabajo que conlleva ahorros incluso posibles beneficios, pero a muy largo plazo, y en los tiempos que corren está la cosa complicada…

  7. Penelope Coronado

    Efectivamente, Paco, en estos tiempos de crisis parace que hay pocas ganas de invertir en este tipo de iniciativas a largo plazo, por mucho que sean beneficiosas para la economía y para nuestro entorno. Confiemos en la ciudadanía, es por eso que desde aquí queremos animar a la gente a realizar pequeños gestos y entre todos poner nuestro granito de arena.

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