La Navidad es la época del año en la que nos gusta compartir buenos ratos con amigos, con familia, y en esos momentos de festejo es cuando nos apetece ofrecer a nuestros invitados algo sorprendente y con un toque distinguido. Sin duda una tabla de quesos resulta una idea atractiva y diferente, que además nos va simplificar la preparación del convite. Y para ello, nada mejor que optar por la variedad de quesos de la gama Castello, quesos con carácter propio caracterizados por su exquisitez, elegancia y sabor. Si a la degustación de quesos añadimos además un buen vino, conseguiremos la combinación perfecta para disfrutar de una velada especial y convertirla en un éxito gastronómico. Un detalle importante a tener en cuenta será que vinos y quesos no compitan o se impongan unos a otros, sino que se acompañen, buscando el maridaje idóneo. Y es que, cada queso tiene su pareja perfecta. Por eso, para convertir esas celebraciones durante estas fechas tan señaladas en toda una experiencia para el paladar, te sugerimos los maridajes que mejor casan con cada una de las variedades de los quesos Castello.

Castello DanabluCastello Danablu
Para amantes del queso azul y el vino con paladar dulce
Este queso azul danés tradicional, con Indicación Geográfica Protegida “Danablu”, se caracteriza por su intenso sabor ligeramente salado. Representa la excelencia del queso azul danés y es ideal para los amantes del queso azul. Para maridar con el poderoso sabor de este queso extra cremoso nada mejor que optar por un vino dulce, ya sea tinto o blanco. Nada mejor que la combinación de un queso de sabor intenso y salado con un vino de paladar dulce. Un buen maridaje sería un vino tinto dulce como el Domini Veneti Recioto Valpolicella, con un exuberante paladar delicadamente dulce a cerezo negro, y cuya procedencia es el corazón de la región de Valpolicella en el Véneto italiano. Otra buena elección sería el Sauternes, un vino blanco dulce de esta región vinícola francesa situada en Burdeos. De color amarillo dorado que va oscureciéndose progresivamente conforme envejece, el Sauternes se caracteriza por el equilibrio de dulzura con la garra de la acidez. Sus notas aromáticas afrutadas se equilibran perfectamente con el sabor intenso del Castello Danablu.

Castello Black, Blue y White

Descubre los maridajes de las variedades Black, Blue y White
Castello Black es sin duda la joya de la corona. Un queso azul intenso y de cremosidad única, con un sabor persistente y sabroso desde el primer instante. Su nombre, Black, responde al color de sus vetas, ya que se trata de un verdadero azul madurado. La mejor combinación será optar por un buen tinto de taninos intensos, como un tinto joven de la Rioja de uva tempranillo y sabor suave y ligero. También acertaremos con un tinto de Ribera del Duero como los de crianza elaborados con una de la variedad tinto fino.

Castello Blue es un rico y cremoso queso salpicado de afiladas vetas de azul que desde el primer momento seducirán las papilas gustativas. Su suave y seco regusto a regaliz estimularán el paladar generando múltiples sensaciones. Un buen maridaje para este queso será un buen vino tinto del Penedés de uva Garnacha o un blanco de Moscatel. Otra buena opción será un vino dulce blanco, como el Valbene Picolit, un vino ligero producido en la región de Friuli-Venezia Giulia, en Italia. Su paladar con cortes de acidez y a la vez el toque dulce a fruta melosa, enriquecerá la degustación del queso creando una maravillosa armonía en la boca. Y un detalle para mejorar aún más el maridaje: acompañarlo con higos o con uvas de moscatel aromáticas.

Castello White recibe su nombre del tipo de moho que se utiliza para su elaboración. Igual que el brie o el camembert, pertenece a la familia de quesos de pasta blanda. La combinación de su fina capa exterior con la cremosidad de su interior producirá en nuestra boca un sabor suave y ampuloso. Para maridar Castello White serán buenas opciones vinos tintos afrutados como son los jóvenes alaveses. También es muy acertado un Chablis, ya que este vino blanco de la región francesa de Borgoña con sutiles aromas a miel y flores equilibrará la cremosidad de este queso. Sin olvidarnos del Chardonnay, otra variedad de uva blanca de la Borgoña, que casa a la perfección con la riqueza y mordedura de este Castello de tonos blancos. Serán buenas opciones servir con manzana verde troceada y refrigerada, unas buenas nueces e incluso con mermelada de tomate.

Castello decorados

Castello decorados: texturas, sabores y combinaciones al gusto
Esta original gama de quesos blancos decorados abarca sabores dulces y salados. En su formato de 125g están el de piña, el de pimienta, y el de tomate con albahaca. En el formato de 1 kg, además del de piña y pimienta, están los sabores a ron y cebollino. Concretamente para el Castello de piña, un buen maridaje será la dulzura que ofrece la uva Semillón, una variedad originaria de la región francesa de Burdeos, de piel dorada y usada para elaborar vino blanco, tanto seco como dulce.  La dulzura de un vino Semillón emparejada con este queso suave, exótico y cremoso recubierto de piña y almendras adquirirá en nuestro paladar una sorprendente variedad de sabores y texturas. Sin olvidarnos que otra buena alternativa refrescante y delicadamente dulce para maridar el Castello de piña puede ser un champán Demi-Sec, que es un champán más dulce, ya que contiene entre 33 y 50 g de azúcar por litro, frente al Brut, que tiene menos de 15 gramos de azúcar por litro. El champán Demi-Sec, un cava Dulce o Semiseco también serán buenos maridajes para las variedades Castello de pimienta, de tomate con albahaca, de ron o de cebollino. Para estos quesos blancos decorados de sabores casarán también los vinos blancos jóvenes afrutados de Navarra o los vinos blancos ligeros y secos como los de Rueda o Penedés.

Castello CamembertCastello Camembert
Vino blanco aromático para un queso cremoso
Castello Camembert es un queso de moho blanco, redondo, de consistencia cremosa y un sabor equilibrado ligeramente picante. Esta variedad de Castello madura durante tres semanas para así lograr el sabor y consistencia perfectas. El maridaje ideal será un vino blanco aromático afrutado. Son buenas opciones un vino de uva moscatel como los de Jumilla o Penedés, y también los de la variedad de uva verdejo como son los vinos de Rueda. Otros acompañamientos que casarán muy bien con el Castello Camembert serán avellanas tostadas, nueces o grosellas negras.

Y para acompañar vinos y quesos…
No podemos olvidarnos de presentar una variada cesta de panes. Será el toque necesario para acompañar los quesos elegidos. Y podremos optar por pan crujiente, panes artesanales, panes de espelta, de centeno, rústicos, panes integrales o con frutos secos. También va muy bien acompañar los quesos con galletitas tipo crackers, galletas de avena y nuez, tostaditas, o picos de aceite artesanos. Además, junto con los quesos también se pueden ofrecer nueces, pasas moscatel y ciruelas pasas, higos, uvas, manzanas verdes e incluso miel.

Y un último detalle muy importante: será necesario sacar los quesos de la nevera una media hora antes de degustarlos, ya que así será como que las piezas adquieran la textura, consistencia y temperatura naturales.