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El frío ya está aquí –desde hace unas semanas- y todavía nos acompañará durante un tiempo más. Para combatirlo tenemos a nuestro alcance distintos métodos de calefacción (central, individual, de gas, eléctrica…) con una nota común: su consumo energético. Hoy os traemos una fórmula sencilla, barata y diferente para calentar una habitación: con velas.

Las velas son un elemento decorativo, aportan calidez al hogar, pero también pueden ayudarnos a que nuestra factura de calefacción sea más pequeña. Los “ingredientes” que necesitaremos para poner en marcha este método son:

  • Una fuente de metal.
  • Velas pequeñas (de las que se usan para quemadores de aceites esenciales, por ejemplo).
  • Dos macetas de barro, una mayor que la otra.
  • Cerillas o mechero.

La idea partió del periodista inglés Dylan Winter. El primer paso es colocar las velas sobre la bandeja de metal. ¿Cuántas velas? Depende del tamaño de la habitación. Dylan Winter recomienda utilizar cuatro velas. Si compruebas que no es suficiente, siempre podrás aumentar el número. Colocamos las velas en la fuente, las encendemos y las tapamos con la maceta más pequeña. Es importante que el tamaño de la maceta sea un poco mayor que el de la fuente, para que quede sobrepuesta y haya espacio para que circule el aire caliente.

A continuación, tapamos el agujero de la maceta con una pequeña pieza de metal y cubrimos con la maceta grande, en esta ocasión dejando el agujero descubierto. Y ya está nuestra “calefacción” casera. Estas velas duran alrededor de cuatro horas, así que si quieres mantener el método durante más tiempo, deberás cambiar las velas cuando se agoten.

¿Cuál es el precio de esta estufa casera? La mayor inversión son la fuente y las macetas, aunque podéis reciclar recipientes que tengas en casa. En cuanto las velas, una bolsa de cien unidades puede costar alrededor de 4 euros, así que cada vela tiene un precio de 4 céntimos. Sólo tenéis que multiplicar por el número de velas que utilices. Por ejemplo, usando cuatro velas por la mañana y cuatro por la tarde, como recomienda Dylan Winter, el combustible de un día supone unos 32 céntimos.

Si os decidís a probar, tened cuidado con las velas. Recordad que no se pueden quedar sin vigilancia, ni encenderse cerca de materiales inflamables. Evitad tocar las velas encendidas y apagadlas antes de que se consuma totalmente.

 

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