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Ya en el Quijote, el caballero de la triste figura recomienda a Sancho Panza: “Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago”. También conocemos todos ese antiquísimo refrán: “Desayuna como rey, come como príncipe, y cena como mendigo”. No hay abuela octogenaria, ni tampoco médico que discuta eso de que “El desayuno es la comida más importante del día”. Nosotros no queremos insistir más en la importancia del desayuno, que seguro que todos conocéis. Lo que queremos es enseñaros a desayunar bien y ayudaros a ser regulares en ese buen hábito que es el desayuno. Para ello, dentro de los apartados que estrenamos este curso 2012-2013 tenemos esta nueva serie de posts en torno al desayuno, llamados “Desayuna como un rey”

Empezaremos suaves con el tema. Hoy os traemos algunos consejos básicos para desayunar como un rey:

Hidratación: Lo primero que debemos hacer por la mañana es beber. Tras las horas de sueño nuestro cuerpo ha perdido mucho líquido y lo mejor para reponerlo es un poco de agua.

Tiempo: Invierte unos minutos en preparar un buen desayuno y en sentarte a disfrutarlo. Esos minutos serán, probablemente, los minutos mejor invertidos del día.

Energía: La mañana es el momento en que nuestro cuerpo necesita esos nutrientes que van a darnos energía para el día. Como ya aclaramos en este post sobre el índice glucémico de los alimentos, hay alimentos que liberan su energía de forma rápida, generando picos y valles, y otros que la liberan de forma progresiva a lo largo de las horas. Por eso el desayuno ideal no contiene muchos azúcares, sino que contiene cereales integrales, como la avena o el muesli. Aprenderemos más sobre cereales en próximos posts de “Desayuna como un rey”.

Proteína: La mañana también es el momento ideal para la proteína. Ahí entran en juego los lácteos (yogur, mantequilla, queso, leche…) u otras fuentes de proteína, como el jamón, el huevo… En este caso, igual que ocurre con los cereales, no debemos elegir los productos por la foto de su etiqueta, sino que debemos aprender a diferenciar los productos de verdadera calidad. También hablaremos más sobre ese tema.

Fruta: La fruta es buena a todas horas del día y por lo tanto también en el desayuno. Aún así muchas frutas tienen un alto efecto saciante. Si incluimos, por ejemplo, una manzana en el desayuno, comeremos menos y tendremos hambre a media mañana porque no hemos desayunado correctamente. Lo mejor es desayunar bien y llevarse la manzana al trabajo por si tenemos hambre. ¡Ya haremos dieta por la noche!

Zumos: Los zumos naturales preparados en casa, especialmente de naranja u otros cítricos, son buenísimos para empezar el día cargados de vitaminas. Por otro lado los zumos concentrados que se comercializan contienen muchos azúcares añadidos que no nos interesan.

Brunch: ¿Te has levantado un poco tarde? Del apócope br-eakfast y l-unch surge esta palabra a la que dedicamos este post hace unos meses. ¡Si se tiene el tiempo vale la pena!

Así que ya sabes: apúntate a este hábito saludable, el de desayunar como un rey, y comprueba por ti mismo por qué se considera que es la comida más importante del día.

2 Comentarios
  1. Ana María

    Te felicito por el artículo. Realmente tiene datos que no conocía. Espero los próximos posts de Desayunando como un Rey. Ojalá después sigan con Almorzando como un Príncipe y Cenando como un Mendigo. Posts tan informativos y claros de comprender son difíciles de obtener. Los tendré muy en cuenta. Vuestra página es excelente. Hay tanto para leer que nos falta tiempo. Muy bien presentada, atrayente y fundamentada toda la información, sobre todo para quienes tenemos algunas restricciones en los alimentos que podemos comer. Hasta la próxima!!!.

    • Natalia Berger

      Muchas gracias Ana por tus palabras que nos alegran y nos animan a seguir trabajando. ¡Nosotros estamos aquí para gente como tu y vuestras palabras son el mejor regalo! ¡Un saludo!

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