Mermelada de albaricoque

Si te gustan los albaricoques, te sorprenderás al descubrir todas sus propiedades nutricionales. De eso hablamos hoy en este artículo; y además, te contamos paso a paso cómo elaborar una deliciosa mermelada casera con esta fruta. Empezamos con los valores nutricionales y las propiedades saludables del albaricoque.

Propiedades nutricionales del albaricoque

El albaricoque contiene abundantes vitaminas y minerales. Ahora que se acerca la primavera ya los verás aparecer con su hermosa piel aterciopelada en los mercados. En apenas 100 gramos de esta fruta encontramos:

  • 39,7 % de calorías
  • 9,5 gramos de hidratos de carbono
  • 2,1 gramos de fibra
  • 300 miligramos de potasio
  • 12 miligramos de magnesio (mg)
  • 7 miligramos de vitamina C
  •  27 microgramos de vitamina A

¿Qué beneficios aporta el albaricoque a tu organismo?

 

Los albaricoques son frutas ideales para combatir el estreñimiento gracias a su alto contenido en fibras. Por otra parte, su alto contenido en potasio y bajo en sodio es favorable para la eliminación de líquidos, regular la hipertensión arterial, estimular el crecimiento óseo y la síntesis de los músculos.

El albaricoque contiene ácido cítrico (vitamina C) que permite la absorción del calcio, el hierro y la reparación de tejidos en todo el cuerpo. Recuerda que nuestro organismo no produce vitamina C y tampoco la almacena. Necesitas cada día una aportación mínima de 70 miligramos.

Como ya mencionamos al principio de este artículo, incluye magnesio (y algo de calcio). El magnesio es un mineral que cuida el sistema inmunitario, regula el azúcar en sangre y reduce la hipertensión. Los albaricoques maduros son ricos en taninos. Estas sustancias tienen propiedades antioxidantes, astringentes y antiinflamatorias. Los taninos secan y desinflaman la mucosa intestinal, por lo que su consumo es recomendado en caso de estómago delicado y digestiones pesadas.

Para preparar mermelada de albaricoque necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Un kilo de albaricoques bien maduros. Las variedades Moniquí, Canino y Nancy son nuestras preferidas por su gran tamaño y sabor intenso.
  • Azúcar blanca 750 g.
  • Zumo de limón 50 ml.

Proceso de preparación de la mermelada de albaricoque:

1.- Lavamos los albaricoques muy bien bajo el grifo.

2. Los cortamos en cubos mientras retiramos el corazón. No necesitamos quitarles la piel.

3. Luego ponemos los trozos en una olla y añadimos el azúcar.

4. Incorporamos el zumo de limón y lo revolvemos todo bien. El zumo de limón ayuda a que la fruta libere más pectina y así la mermelada nos queda más compacta.

5. Dejamos que se cocinen a fuego medio durante 10 minutos y constantemente revolvemos con una cuchara de madera.

6. Lo siguiente que haremos es triturar todo con la batidora para conseguir una textura más delicada. Otra opción es dejar los trozos irregulares y tendremos una mermelada con ‘personalidad’.

7. Una vez has triturado todo, si quieres que tenga más consistencia llévalo al fuego unos minutos más o añádele una cucharadita de pectina.

8. Prepara tus tarros de cristal (deben estar previamente esterilizados y secos). Poco a poco, con cuidado de no quemarte, llénalos con la mermelada caliente. Los cierras herméticamente. Le das la vuelta a los tarros llenos y los dejas así durante unas dos o tres horas.

Cuando están más frescos, ¡a degustar! Ya tienes una rica mermelada casera para tus desayunos o como relleno clásico en las más espectaculares recetas.

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Prueba tu mermelada de albaricoque en estas francesas tostadas enrolladas, ¡un desayuno para chuparse los dedos!