Marzo es un buen mes para plantar gladiolos, dalias, azucenas y begonias. Son las bulbosas de verano que se siembran en primavera porque no soportan las altas temperaturas. Necesitan un buen suelo, agua y mucha luz.

Las bulbosas tienen almacenamiento subterráneo donde acumulan las reservas nutritivas por eso es importante tener en cuenta el tipo de suelo. Necesitan un buen drenaje ya que si el agua se estanca, se pudren enseguida. Estas plantas son perfectas para terrenos inclinados como laderas y rocallas. Aunque también las podemos plantar en maceteros grandes o jardineras.

En todo caso, tendremos que preparar el suelo removiendo la tierra hasta que quede suelta y esponjosa. Hay que contemplar una distancia adecuada entre bulbos, calculando el tamaño que va a alcanzar la planta (unos 10 o 15 cm de separación). Os animamos a jugar con los colores y la disposición de las flores en el espacio del que dispongáis.

Los pasos a seguir son preparar un agujero pequeño e introducir el bulbo con el punto de crecimiento hacía arriba. La profundidad tiene que ser el doble o el triple de su tamaño. Después, cubriremos con tierra y regaremos sin encharcar el suelo.

¿Y cuándo se plantan los tulipanes?

Los tulipanes, narcisos y jacintos son bulbos de floración primaveral. Puedes aprovechar este mes para contemplar todo su esplendor en jardines y en el campo. Los bulbos se entierran a finales de octubre y las flores nacen a lo largo de marzo.