agujetas

No nos engañemos, practicar ejercicio no conlleva siempre tener agujetas. Todo depende de cómo esté de preparado nuestro cuerpo para el esfuerzo físico, y concretamente para el esfuerzo muscular. Si practicamos con frecuencia un deporte, no vamos a sentir las molestias de las agujetas. Si en cambio, y aunque estemos acostumbrados al ejercicio, trabajamos con músculos que no hemos ejercitado, sí es normal que sintamos agujetas al día siguiente. Y no nos quepa duda de que, si hace mucho tiempo que no hemos hecho ejercicio o no lo hemos hecho prácticamente nunca, las agujetas van a acompañarnos durante al menos un par de días. En este artículo vamos a conocer un poco mejor qué son exactamente las agujetas, y cuáles son los consejos para evitarlas.

El término que coloquialmente conocemos como agujetas tiene otros nombres más técnicos como mialgia diferida, dolor muscular de aparición tardía o dolor muscular posesfuerzo de aparición tardía. Aunque sean nombres técnicos que no solemos usar, nos dan una idea bastante exacta de en qué consisten las agujetas. Digamos que son la respuesta de nuestro cuerpo a microlesiones en los músculos y tendones, que se producen al no estar nuestros músculos preparados a ciertos ejercicios que hemos realizado. Lo que nos ocurre es que, al hacer un ejercicio de intensidad al que no estamos acostumbrados, en nuestros músculos se producen microlesiones, que dan paso a una reacción inflamatoria e irritan las fibras nerviosas produciendo dolor. Este dolor va a ser mayor después de hacer ejercicio después de un período de baja o nula actividad física, suele alcanzar su mayor intensidad un día o dos después, y puede llegar a mantenerse durante varios días más.

Existe la creencia de que, tras practicar ejercicio, es bueno sentir dolor, porque significa que el ejercicio se ha hecho bien. Esto no es para nada cierto. Si entrenamos habitualmente, corriendo, haciendo natación, yoga, tenis, bicicleta o gimnasia aeróbica, y nuestro cuerpo se habitúa al ejercicio, sin hacer excesivos esfuerzos musculares, notaremos que nuestros músculos nos irán respondiendo con mayor resistencia, firmeza y flexibilidad, sin dolores posteriores. Podremos tener agujetas, pero serán de poca intensidad y duración. Será normal sentir con mayor intensidad agujetas si, por ejemplo, cambiamos un deporte por otro, y en vez de correr nadamos, o en lugar de hacer bici pasamos al aeróbic, ya que trabajaremos con otros músculos que no serán sólo los de las piernas, y aquí sí notaremos agujetas en los brazos ya que emplearemos otros músculos con los que no habíamos trabajado con tanta frecuencia.

Si en cambio, después de hacer deporte, notamos un dolor inusual, que no se corresponde con el nivel de entrenamiento al que estamos acostumbrados, hemos de tener cuidado porque ese dolor puede indicarnos que hemos hecho algo mal, y puede ser el aviso de alguna lesión muscular. ¿Los motivos más habituales? Una postura inadecuada, haber realizado un mal apoyo, un golpe y, por supuesto, que hayamos hecho un calentamiento incorrecto o un estiramiento incompletos. No hay que alarmarse. Ante todo, sentido común. Y si tenemos dudas, mejor parar. No tiene sentido entrenar con dolor y terminar en urgencias o en el fisioterapeuta. Y muy importante cuando hagamos ejercicio: tener especial cuidado con las rodillas, no hay que forzarlas ni realizar posturas inadecuadas, ya que las lesiones en estas articulaciones son más complejas y difíciles de tratar después.

La mejor forma de evitar las agujetas es el deporte. Cuando adquirimos una buena forma física, poco a poco dejamos de sufrir agujetas o las sufrimos más levemente, porque practicar ejercicio de forma continuada hace que nuestros músculos se adapten mejor al esfuerzo y dejen de verse afectados por estos dolores. Por cierto que uno de los falsos mitos de las agujetas es que se quitan tomando un vaso de agua con azúcar.

La clave para evitar las agujetas: realizar un buen calentamiento antes de la actividad física y hacer unos buenos estiramientos al final. Antes de empezar a ejercitarte, lo primero es el calentamiento, de piernas y brazos, de espalda, muy importante calentar cuello y cervicales. Ten en cuenta que, si hace mucho tiempo que no practicas deporte, debes entrenar con mucha suavidad, e ir aumentando progresivamente la intensidad conforme tu cuerpo se acostumbra al ejercicio. Y al acabar, no hay que olvidarse nunca de hacer unos buenos estiramientos. Al estirar conseguimos que las fibras musculares de nuestro cuerpo se destensen y los músculos se relajen evitando roturas durante el ejercicio. Un buen calentamiento y un buen estiramiento pueden prevenir en gran medida los dolores provocados por las agujetas.

Y como siempre, y esto es algo a lo que damos mucha importancia en Naturarla, no debemos olvidarnos de una alimentación correcta. Porque lo que comemos también juega un papel importante en la práctica del deporte. Si alimentamos correctamente nuestros músculos podremos también evitar las agujetas. Por eso es necesario dotar a nuestro cuerpo de los nutrientes óptimos en cada caso. Para el consumo de energía que supone el ejercicio de un deporte, nuestro cuerpo va a necesitar los hidratos de carbono que encontramos en los cereales, la pasta, el arroz, las frutas y las verduras. Para recuperar las fibras musculares, lo mejor son los alimentos ricos en proteínas como huevos, carnes, pescados, frutos secos, legumbres y productos lácteos como la leche o el queso. Las proteínas serán el nutriente encargado de la reconstrucción fibrilar, y por eso nos ayudarán a recuperarnos antes de la intensidad del ejercicio.

1 Comentario
  1. Isabel

    Debo de reconocer que yo era una de las que creían que si me dolía algo después de mis ejercicios era porque lo había estado haciendo bien.. ahora entiendo porqué terminaba toda adolorida y sin ganas ni de caminar porque las agujetas eran insoportables. Estuve haciendo una pequeña investigación al respecto porque quería algo casero y rápido para aliviar el dolor y encontré que tomando vitamina C ayudaba mucho, yo he probado otros remedios, les dejo la web donde tienen una lista con varios remedios caseros que podemos hacer para quitarnos esos malestares: http://www.infoagujetas.com .. yo la verdad detesto las agujetas, hacía ejercicio un día pero tenía dolores 3! jaja era horrible, felizmente ahora realizo mi rutina sin contratiempos ni dolores demasiado fuertes, y es que ahora también hago los ejercicios que puedo y que debo. Saludos

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