Consejos para el almuerzo del colegio

Una de las rutinas que se retoman en septiembre con la vuelta al cole es la de preparar el almuerzo de media mañana para la hora del recreo. Puede parecer difícil no caer el recurso fácil: la bollería, los bricks de zumo o de batido de chocolate, el paquete de galletas o el bocadillo de embutido, pero lo cierto es que hay opciones mucho mejores y puede que este curso sea el momento de empezar a experimentar con ellas. Vamos con una serie de consejos para el almuerzo de los niños.  Cada colegio tiene su política para esta colación, algunos dan completa libertad y otros acotan las opciones un poco más, veremos cómo podemos adaptarnos a cada caso de forma saludable.

Muchos colegios tienen el “día de la fruta”, que es un día a la semana en el que todos los alumnos deben llevar ese alimento como tentempié de media mañana. Sin duda es una buena idea, pero a veces produce el efecto contrario, el de “solo se lleva fruta ese día porque es obligatorio” y parece que el resto de la semana no es una opción.

Otras escuelas tienen indicaciones más precisas para cada día de la semana, algo como “Lunes: Bocadillo”, “Martes: Fruta”, “Miércoles: Lácteo”, “Jueves: Galletas”, “Viernes: Bollo o bizcocho”. Este sistema sería recomendable si no fuera porque lo habitual es que haya varios días en los que la opción no es saludable (galletas, bollería) y en el resto, si no se concreta más corremos el riesgo de que los bocadillos sean de pan blanco y mortadela, o paté, que el lácteo sea un yogur bebible azucarado o incluso que la fruta se sustituya por un zumo industrial.

Si en el colegio de nuestros hijos tienen un esquema similar, intentemos cumplirlo eligiendo opciones saludables:

Bocadillos

Los bocadillos que sean de pan integral. Hay muchas opciones además del embutido: tomate y queso fresco, aguacate y salmón ahumado, pimientos y tortilla francesa, crema de cacahuete sin azúcar y pasas, pepino y atún, queso curado, pera y rúcula, huevo cocido a rodajas y lechuga, hummus y calabacín a la plancha… ¡Que no nos de miedo innovar!

Lácteos

Lo importante es que no sean lácteos azucarados. El yogur natural, el queso fresco, el requesón o la leche son buenas opciones. Podemos comprar leche en bricks individuales en la mayoría de supermercados. El yogur o el requesón pueden prepararse en un pequeño tupper con canela, fruta desecada, ralladura de naranja o trozos de fruta fresca. El queso fresco se puede acompañar de un puñado de frutos secos.

Fruta

Fruta de temporada, no zumos porque un zumo no es una ración de fruta. Hay frutas muy fáciles de pelar y consumir como los plátanos o las mandarinas. Para aquellas más trabajosas podemos tomarnos la molestia de prepáralas en casa y llevarlas limpias y troceadas. Para evitar que se pongan negras, es suficiente con echar unas gotas de zumo de naranja por encima. Puede ser divertido para los niños ir explorando mes a mes aquellas frutas que están de temporada e ir cambiando en cada época del año.

Galletas

El almuerzo saludable se nos empieza a complicar, es frustrante que se marque como obligatorio para llevar al colegio un alimento que no debería formar parte de la alimentación habitual de un niño. Podemos recurrir a galletas caseras hechas solo con avena y plátano, si además las preparamos junto a los peques, seguro que les hace mucha más ilusión llevarlas a la escuela.

Bollo o bizcocho

Es recurrente que haya una opción similar a esta en las planificaciones, y que sea la excusa perfecta para recurrir a la bollería industrial. La mejor propuesta en este caso es sugerir al colegio que no ponga como obligatoria una opción tan poco saludable. Podemos ofrecer alternativas dulces como el “Día de las nueces con chocolate negro”, por ejemplo.

Para aquellos que en la escuela no os den ninguna indicación sobre que llevar para la media mañana, os pueden servir de igual modo los consejos anteriores. Evitemos una de las peores opciones, que es darle al niño dinero para que se compre algo, cosa habitual cuando son algo más mayores. La oferta que va a encontrar va a ser con toda seguridad un abanico de opciones a cual más insana, es muy poco probable que disponga de fruta, frutos secos, yogures naturales o pan integral, por lo que le estamos abocando a una mala elección asegurada.

Es posible que haya quien este leyendo esto y le parezcan opciones poco realistas. Voy a contestar con un ejemplo: Yolanda Anfrons se ha dedicado a fotografiar el desayuno y la media mañana para el cole de su hija María día a día. Seguidla, y copiadle las ideas. Empecemos con cambios pequeños, respetando los gustos del niño y ofreciéndole multitud de opciones de las que se sienta partícipe, para poco a poco hacernos del equipo de la “media mañana rica y saludable”.

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