La bicicleta se impone como medio de transporte en las ciudades del futuro. Sostenible, saludable y económico, este medio de transporte está totalmente implantado en algunos países, donde se construyen autopistas ciclistas de hasta 4 carriles. Aunque con algo de retraso, la moda del ciclismo está llegando con fuerza a las ciudades españolas. ¿Sabías que el número de españoles que usan la bicicleta como medio de transporte habitual ha subido de 2 millones a 3 en los últimos 4 años? ¿Quieres empezar a formar parte de este creciente colectivo? Hemos preparado para ti una lista de cosas que debes tener en cuenta. Para tu seguridad y la de los demás, para tu disfrute y para tu constancia.

 

Normas básicas sobre la bicicleta

Lo más importante para circular por una ciudad en bicicleta es aprender a moverse de forma inteligente y respetar las normas. Es importante que conozcas tus derechos, pero también tus obligaciones, conocer los peligros y extremar las precauciones. Aquí te damos algunos consejos básicos:

Hazte visible: Recuerda tener siempre en mente la importancia de ser visible para el resto de usuarios de la vía. Ten en cuenta cosas como adoptar una posición adelantada cuando pares en un semáforo, llevar una trayectoria predecible o señalizar todas tus acciones. También debes tener en cuenta que los vehículos largos, como autobuses, tienen muy poca visibilidad en los costados: evita colocarte en esos puntos ciegos. Al caer la noche es importante vestir ropa clara y llevar reflejantes para ser visto en la oscuridad. Si circulas por vías poco iluminadas necesitarás además iluminación extra.

Civismo y seguridad: Respecta siempre las normas y al resto de usuarios de la vía. Y hazte respetar. Recuerda que tienes derecho a ocupar un carril completo, haz uso de este derecho para evitar que los conductores dejen de respetar la distancia mínima de seguridad al adelantar. Por tu parte, recuerda que tus infracciones pueden tener consecuencias para los demás. Respeta la señalización y las normas, modera tu velocidad cuando circules por zonas peatonales o extrema la precaución en los cruces. Jamás circules con los auriculares puestos, en sentido contrario o bajo los efectos del alcohol: es peligroso para ti y para los demás y además es ilegal.

Precauciones: Lo más aconsejable para el desplazamiento por la ciudad es la posición erguida: nos da más seguridad, más visibilidad y mayor libertad para señalizar. Es importante estar siempre atento a lo que ocurre a nuestro alrededor, pero además hay que extremar la precaución en ciertos momentos, como cuando adelantemos a un autobús o taxi parado. En las rotondas es importante colocarse en linea con los coches, para evitar que nos encierren. También debes recordar que el carril bici no es garantía de seguridad, ya que cruza calles y zonas peatonales y pueden darse todo tipo de imprevistos: pon siempre los cinco sentidos en la conducción.

 

Elegir la mejor ruta

El ciclista urbano debe ser conocedor de su ciudad y debe tener en cuenta diversos aspectos que harán sus desplazamientos más placenteros. Planificar bien la ruta puede ser la diferencia entre disfrutar de tu paseo o sufrirlo y también puede ser la diferencia entre una bicicleta que se convierta en nuestro medio de transporte habitual o una que quede olvidada en un garaje. Para usar y disfrutar la bicicleta es importante recordar que, en el caso del ciclista, el mejor camino no es siempre el más corto.

Los valles y las montañas: Conocer la topografía de tu ciudad es esencial. Muchas calles se han trazado en valles o en lineas de cumbre y no tienen mucho desnivel, pero otras cruzan valles y montañas, de modo que subimos cuestas que luego tenemos que bajar. Esto no siempre es evitable, pero muchas veces un pequeño rodeo puede evitar que nos cansemos en exceso. Traza una ruta que evite subir y bajar en exceso y trata de que las subidas más fuertes sean siempre en calles de poco tráfico.

Las grandes avenidas y las calles secundarias: La importancia de este punto tiene muchos matices, como la forma física del ciclista y la velocidad a la que circula, las pendientes, el tipo de calle etc. Pero de forma general y especialmente para aquellos que empiecen con el ciclismo se puede decir que siempre es mejor una calle tranquila, donde el tráfico y la contaminación son inferiores. Hazte con un mapa de intensidad de tráfico de tu ciudad y trata de trazar una ruta que evite al máximo las grandes avenidas con mucho tráfico, especialmente si hay que subirlas.

 

Iniciativas ciudadanas

Cada vez más las ciudades europeas ponen facilidades al ciclista, ya que el ciclismo urbano ofrece importantes ventajas ecológicas y sociales. En España aún nos queda mucho trecho hasta alcanzar el nivel de otros países, como Holanda, Alemania o los países nórdicos, pero las ventajas son más de las que creemos y es importante informarse. En la web de tu ayuntamiento o el teléfono de atención al ciudadano podrás informarte de los siguientes aspectos:

El carril bici: En los últimos años las ciudades españolas se han ido adaptando para el ciclista. La primera adaptación y la más valorada es el carril bici, su construcción se convierte en símbolo de una ciudad que apuesta por una movilidad sostenible. La construcción de carriles bici es un tema controvertido en las grandes ciudades: la inversión es grande y los carriles “roban” espacio al tráfico motorizado. A pesar de ello el desarrollo de las redes para ciclistas se está produciendo a una velocidad sorprendente en los últimos años en la mayoría de ciudades españolas. Consigue un mapa actualizado de los carriles bici de tu municipio. Aunque en muchas ciudades la red es aún deficitaria, el uso de los carriles existentes fomentará la construcción de nuevas facilidades.

La bici y el transporte público: En las grandes ciudades no siempre es posible llegar a todas partes en bicicleta, especialmente si no estamos muy en forma y no queremos llegar a trabajar sudando, tras 90 minutos de pedalear. Sin embargo la bici y el transporte público pueden resultar un tándem ideal: según la Unión Europea, la combinación entre bicicleta y tren es el modo de transporte más sostenible para medias y largas distancias y las asociaciones de ciclistas luchan a diario por una mayor integración de los transportes públicos y la bicicleta. Infórmate de la regulación que ha establecido tu ciudad respecto a las bicicletas y el transporte público: lo normal es que la permisividad varíe según el horario.

Los servicios públicos de alquiler de bicicletas: Diversas ciudades españolas han apostado por este sistema de transporte público ecológico y saludable. La facilidad de usar una bicicleta en cualquier punto y dejarla en cualquier otro, sin necesidad de tener una bicicleta propia, ha producido en todos los casos un aumento del uso de la bicicleta y, como consecuencia, un aumento de las facilidades a los ciclistas en las ciudades en las que se ha implantado. Los detractores de estos sistemas defienden que la inversión pública es demasiado alta. Pero uno de los sistemas pioneros en España, el “bicing” de Barcelona, tras 5 años de funcionamiento y popularidad, ha encontrado la forma de cubrir gastos: el patrocinio.

 

El último consejo que tenemos respecto a la bicicleta en la ciudad es el más práctico de todos. Desplazarse en bicicleta puede ser más ecológico, más sano, más económico e incluso más ágil que ningún otro modo de transporte urbano. Pero lo más importe es disfrutar pedaleando por la ciudad: disfruta de tus paseos, explora nuevas rutas y convierte la bicicleta en una compañera que haga tu vida más sencilla y agradable. Ese es el verdadero secreto del ciclista urbano.

2 Comentarios
  1. Dominik

    | Responder

    ¡Muy buen artículo!

    • Natalia Berger

      | Responder

      ¡Nos alegra que te guste! Y sobretodo ¡esperamos que te anime a usar más la bicicleta!

      Un saludo

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