gimnasia embarazo

Estar embarazada no significa quedarse siempre en reposo. La actividad, sin excesos, es positiva para el organismo de una mujer en estado de gestación. De hecho, muchas de las molestias físicas que se experimentan durante el embarazo pueden aliviarse si se practica un poco de ejercicio. La actividad física nos va a ayudar a mejorar nuestra condición muscular y cardiovascular, favorecerá que tengamos una postura correcta, podremos reducir además la ansiedad y el insomnio, y evitaremos un aumento excesivo de peso.

Aunque durante los tres primeros meses parezca, aparentemente y de puertas para afuera, que seamos la mujer de siempre, porque nuestro vientre no experimenta cambios externos, es precisamente durante el primer trimestre cuando más cuidado debemos tener a la hora de hacer ejercicio, ya que en nuestro interior se están produciendo muchos cambios. En muchos casos, es el propio médico el que nos recomienda no practicar deportes que requieran gran esfuerzo en estos primeros meses.

En cualquier caso, si nunca has practicado deporte o lo practicas de forma ocasional, el embarazo no es el momento más idóneo para empezar a hacer nuevas prácticas deportivas, y lo más aconsejable es que te incorpores a un programa específico de preparación al parto, que seguramente te comentará tu propia matrona en el momento adecuado, hacia el final del embarazo. Si en cambio, sí tienes costumbre de realizar ejercicio físico de forma habitual, es seguro que estás en condiciones de continuar practicándolo, pero con ligeras modificaciones: espacia las sesiones de entrenamiento, evita traumatismos y no realices excesivos esfuerzos.

Ya una vez en el segundo y tercer trimestre del embarazo, con tu cuerpo ya adaptado a su nueva circunstancia, van a resultarte beneficiosos ejercicios para desarrollar la flexibilidad, la respiración, la relajación y la fuerza muscular, especialmente en la zona pélvica. ¿Qué deportes van a resultarte más beneficiosos y recomendables? Nadar, montar en bici, caminar. Siempre que se eviten riesgos y grandes esfuerzos, estos deportes los vas a poder practicar hasta bien avanzado el embarazo. En el caso de la natación, has de tener precaución en las últimas semanas por el riesgo de infecciones. ¿Y cuáles son los deportes que deberás evitar? Sobre todo, los deportes de contacto como el baloncesto o el voleibol, también el tenis o el bádminton, el esquí, la gimnasia aeróbica, de aparatos o con pesas. El motivo es que suelen exigir un excesivo trabajo de la musculatura abdominal, y esto no te va a beneficiar.

También el yoga y el pilates son ejercicios muy recomendables para practicar durante el embarazo, y seguro que muchas amigas embarazadas te lo van a recomendar, de hecho, muchos centros ofrecen cursos específicos de pilates y yoga para embarazadas, y seguro que vas a agradecer estar en contacto con otras mujeres en tu estado. Los ejercicios de yoga y pilates te van a ayudar a tonificar los músculos, aumentar la flexibilidad y elasticidad de tu cuerpo, concretamente de la pared abdominal, mejorarán tu agilidad, estimularán la circulación sanguínea, serán también la manera de mantener el peso, te ayudarán a mejorar la respiración y la concentración, y también reforzarás la postura y fortalecerás tu columna.

Precisamente el dolor de espalda es la dolencia más común en todas las embarazadas. ¿El motivo? Tu columna es el centro de soporte de todo tu cuerpo y, al ir incrementándose el peso en la zona de tu abdomen, los huesos van a hacer un esfuerzo extra por seguir sosteniéndote. Te va a ayudar a evitar tener dolores de espalda llevar calzado cómodo, sentarte correctamente, elegir una postura correcta al caminar o al dormir, y por supuesto, hacer ejercicio, porque una musculatura fuerte soportará mejor el peso que llevas en tu barriga. Caminar, hacer gimnasia para embarazadas y especialmente nadar, ya que dentro del agua sentirás que pesas menos y eres más ágil debido a la sensación de ingravidez que proporciona el agua, son ejercicios que te ayudarán a destensar tus músculos, fortalecer la musculatura y articulaciones, y balancear el peso que está ahora concentrado en tu vientre. Siempre teniendo cuidado con la intensidad y los tiempos, nunca te sobrepases.

Otras de las dolencias más comunes durante la gestación son los calambres, las varices, y las molestias ocasionadas por los cambios en nuestro sistema circulatorio. Acostúmbrate a poner las piernas en alto, si estás en el sofá o en la cama usa un cojín o una almohada para elevarlas, si estás en tu silla de trabajo lo mejor es que uses un piecero para mantener las piernas elevadas, y si trabajas de pie, haz algunas pausas para colocar las piernas en alto. Un buen deporte para mejorar estos problemas de circulación es la natación, y por supuesto, caminar. Estos mismos ejercicios te serán de ayuda si notas hinchazón en los pies o en las piernas, que es otra molestia muy típica del embarazo, ocasionada por la retención de líquidos.

Practicando algún ejercicio, sin exagerar y haciéndolo de manera suave, ya sea andar, hacer yoga, pilates o gimnasia para embarazadas, la natación o la bicicleta, notarás una mejoría física y psíquica. El ejercicio te ayudará a coger tono muscular, agilidad, fuerza y resistencia, mejorando tu respiración y concentración. Te servirá además de ayuda para prepararte para el momento parto, y facilitará que recuperes tu figura una vez el bebé haya nacido.

2 Comentarios
    • Natalia Berger

      | Responder

      Hola Ana,

      Muchas gracias por la aportación. Esperamos que esos meses de molestias hayan tenido su recompensa :-)

      ¡Un saludo!

Deja tu comentario