Ajos


Penelope Coronado

El ajo es antiinflamatorio, anticoagulante, vasodilatador, antioxidante. El ajo ayuda a depurar las sustancias tóxicas del organismo e incrementa las defensas, mejorando nuestra respuesta a virus y bacterias, tiene propiedades antibacteriales, antivirales, antimicóticos y actúa como antibiótico y antimicrobiano sobre hongos y bacterias. Será por eso que se le considera el “antibiótico natural” por excelencia.

El ajo tiene otras muchas más virtudes, vamos a hablar de ellas, para así sugeriros que añadáis siempre que podáis este alimento a vuestro platos, ya sea en crudo, ya sea sofrito. El ajo ayuda a combatir la hipertensión puesto que mejora la circulación sanguínea y protege el corazón y las arterias, dándoles mayor flexibilidad. El ajo protege el sistema respiratorio, su acción antiséptica y expectorante ayuda a evitar la bronquitis y cura del asma y las alergias. El ajo contribuye a incrementar el nivel de insulina, reduciendo así los niveles de azúcar en la sangre. También ayuda a incrementar el nivel de serotonina en el cerebro, lo que permite combatir el estrés y la depresión. El ajo reduce el riesgo de padecer cáncer de esófago y de estomago. Y si se hace un uso tópico, su jugo sirve como antiséptico, y además mejora la cicatrización y ayuda a limpiar la piel de espinillas y puntos negros.

¿Y qué es y qué contiene el ajo para resultar tan beneficioso para nuestro organismo? Vamos a analizarlo. Se trata de una hortaliza, de la familia de la cebolla, de la cual se usa su bulbo, y cuyas variedades son el ajo blanco y el ajo rosado. Contiene pequeñas cantidades de vitaminas A, B1, B2, B6 y C, adenosina, sulfóxido, hierro, sílice, azufre, yodo, fósforo, potasio, fructosanas, saponinas triterpénicas y aceites esenciales como la garlicina o el sulfóxido de alilcisteína.

Un poco de historia

Desde la Antigüedad, se sabe que el ajo fue usado en la alimentación de las antiguas civilizaciones, y también como producto curativo y preventivo. Parece ser que durante la construcción de las pirámides los trabajadores seguían una dieta basada en la cebolla y en el ajo, del que se decía que proporcionaba vigor para resistir la dura faena. Entre los escritores y pensadores de la Antigüedad, destacan las defensas de este alimento que hicieran Plinio, que escribió sobre la capacidad del ajo para curar la tisis, Virgilio, que comentó que el ajo fortalecía a los trabajadores agrícolas, e Hipócrates, que consideró el ajo como una buena medicina para muchos problemas de salud. Por su parte, el profeta Mahoma aseguró que, si se aplicaba ajo sobre una picadura o mordedura, facilitaría la curación de estas heridas.

Sería a finales del siglo XIX cuando las propiedades medicinales atribuidas al ajo iban a verificarse científicamente, concretamente cuando Louis Pasteur demostrara que es un antibiótico natural. Posteriormente, Arthur Stoll, médico suizo ganador del Premio Nobel, daría a conocer uno de los componentes básicos y curativos del ajo: la sustancia llamada aliina, es decir el componente “madre” de la alicina, sustancia activa con gran poder bactericida.

5 Comentarios
  1. Penelope Coronado

    Nos alegra mucho que encontraras lo que buscabas. Permanece atento a Naturarla, a diario os proponemos nuevos artículos sobre salud, nutrición, consejos útiles y sostenibles y vida sana. Gracias por leernos.

  2. Valeria

    Sería interesante y más completo el articulo si indicaran como se debe tomar el ajo como antibiótico.

    • Natalia Berger

      Hola Valeria,

      Lo mejor, para curar un resfriado por ejemplo, es tomar ajo crudo, de 3 a 5 veces al día. Si no puedes tomarlo crudo, puedes buscar distintas técnicas, como untarlo en una tostada con aceite o machacarlo con perejil y tomarlo con una cucharada de miel y zumo de limón natural. Otra opción, si no te gusta su olor o el olor que desprende, son las cápsulas de ajo. Ten en cuenta que no se debe tomar ajo si se están tomando medicamentos que evitan la coagulación sanguínea.

      Un saludo

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.