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Penelope Coronado

Cuando estamos esperando un bebé parece que sea necesario adquirir toda clase de ropa y artilugios para cuando nazca. Y si no somos nosotros los papás, serán los abuelos o los amigos quienes nos agasajen con mil cosas para el ajuar del bebé. Pero hay que decir que en torno al embarazo y a los bebés existe toda una industria de productos que no siempre son necesarios, aunque nos los vendan como tal. De hecho, a la pregunta ¿qué va a necesitar tu hijo cuando nazca?, la respuesta es bien sencilla: el bebé lo único que necesita de veras son los brazos y el pecho de su madre, y esto aunque no le demos el pecho. Todo lo demás es accesorio. Por eso, en este artículo vamos a hacer un repaso de aquellas cosas útiles que sí vamos a necesitar, además de esas cosas inútiles o poco útiles que es mejor no aceptar ni regaladas. Empezamos.

No hace falta estrenarlo todo: heredar o comprar de segunda mano

Ocurre cuando el bebé nace que parezca necesario que todo sea nuevo y esté a estrenar. Pero no hay que dejarse llevar por la fiebre consumista. Hay otras alternativas, sobre todo en estos tiempos que corren, en que no siempre se pueden afrontar gastos extra, y sobre todo superfluos. Evidentemente, si la familia y los amigos nos echan una mano, y nos ayudan a adquirir aquellos productos más caros que vamos a necesitar, será un desahogo para nuestra nueva economía familiar. Además, está la opción de heredar de familiares y amigos que han tenido hijos antes, y que nos pueden prestar cosas que ellos ahora no necesitan, haciéndoles incluso el favor de quitarles de en medio por un tiempo trastos que ocupan sitio en los armarios. Y es que, muchas de las cosas que usan los bebés se emplean durante poco tiempo, especialmente la ropa, por eso, aunque se trate de cosas prestadas, sin duda estarán como nuevas. Por eso también es una buena alternativa comprar cosas de segunda mano, porque tendrán muy buen precio y además estarán en muy buen estado. En internet encontraremos muchos sitios que venden ropa y productos de puericultura de segunda mano, y si estamos en contacto con grupos de mamás, seguro que descubres mercadillos alternativos de trueque o de compra-venta de cosas de bebés.

La bolsa para el hospital

No dudes en pedir consejo a tu matrona para temas del embarazo y del parto, o sobre los cuidados y cosas que necesitará tu bebé al nacer. Es muy recomendable que asistas a las clase preparto. Hay una publicación de la Asociación Española de Matronas, titulada Los consejos de tu matrona, disponible en internet, que te va a ayudar muchísimo a conocer todos los detalles que necesitarás saber sobre el embarazo, el parto y los cuidados una vez nazca tu hijo. En este librito nos aconsejan qué cosas son útiles a la hora de preparar la bolsa que necesitaremos llevar al hospital. Si es público, te darán allí mismo pañales. Para el bebé necesitarás un gorrito, un par de bodys y pijamitas, calcetines, y una mantita. Para ti, un par de camisones, mejor abiertos por delante para así dar el pecho cómodamente, además de un sujetador de lactancia, braguitas desechables y un neceser con tus cosas de aseo. No te lleves al hospital discos absorbentes, porque será un poco más tarde, cuando te suba la leche, cuando empieces a necesitarlos. Y es conveniente que el papá lleve alguna muda para las noches que pase en el hospital. Por cierto, la canastilla o bolso para ir al hospital puede ser cualquier bolsa pequeña de viaje. No es preciso llevar uno nuevo y con todo a juego expresamente para ir al hospital.

Cosas poco útiles o que no vamos a necesitar

De entrada, no nos hará falta colonia, porque los bebés huelen muy bien y es mejor dejar su olfato tranquilo, ya que lo que ellos necesitarán oler será a su mamá. Un artilugio que no es necesario son los intercomunicadores, ya sean sólo con sonido o también con imagen. El motivo: vivimos en casas que no son palacios, y si hemos dejado a nuestro bebé durmiendo en otra habitación, y se despierta, le vamos a oír llorar seguro. El esterilizador de biberones es otro chisme que no te hará falta, sobre todo si le vas a dar el pecho. Y aunque le des biberón, puedes hervir agua en una olla y será un trasto menos. Otro trasto que no vas a necesitar es un cambiador con bañera, son caros, ocupan mucho espacio y no son nada prácticos. Mejor usa una bañerita de plástico que pueda guardarse en cualquier parte, y como cambiador puedes utilizar simplemente una cómoda donde colocar la ropita en cajones, y encima suyo cambiar al bebé sobre una colchoneta.

El chupete, mejor espera, a que la lactancia materna se afiance y tu bebé se acostumbre mejor a tu pezón que a una tetina. Ya habrá tiempo de comprarlos. Lo mismo el sacaleches, no te hace falta tenerlo desde el primer día, espera a ver cómo se desarrolla la lactancia, y en función de cuándo te reincorpores al trabajo ya verás si necesitas sacarte leche, y decide entonces si comprarlo o que te lo presten.

No son nada recomendables los andadores, porque no sirven para aprender a caminar y porque son fuente de accidentes infantiles. Los corralitos o parques cerrados, además de ser otro trasto que abulta en la casa, tampoco son recomendables. De entrada, a los niños no les gusta estar “encerrados”, y es mejor dejarles experimentar o en todo caso que jueguen sobre una mantita.

Cosas que nos resultarán necesarias y muy prácticas

De entrada, vamos a necesitar pañales, muchos pañales. Y una vez en casa, lo suyo es tenerlo todo preparado en la que será la habitación del bebé: un armario o mueble con cajones u organizadores será necesario para colocar las cosas y la ropa del bebé. La cuna, dependerá de lo que hayáis decidido sobre dónde dormir al bebé. Si optáis por el colecho, es decir, que duerma con vosotros en vuestra cama, no os hará falta el moisés o cunita para los primeros meses. En cualquier caso, lo recomendable es que al principio el bebé duerma cerca de la mamá, y si lo hace en su cuna, mejor que la pongáis al lado de vuestra cama. Son muy prácticas las cunas con barrotes que luego se convierten en camitas, para cuando sean un poco más mayores. Y un detalle: no os hará falta almohada, porque los bebés no la necesitan.

Si le vas a dar el pecho, es muy recomendable que uses un cojín de lactancia. Son muy prácticos para sentarte cómodamente con tu bebé en brazos, e incluso para dejarle tumbadito en él. Y si optas por la lactancia artificial, te harán falta biberones.

El cochecito de paseo es otro elemento muy necesario. Lo mejor será elegir un modelo práctico, que nos resulte cómodo de manejar en los paseos por la ciudad, que entre en el ascensor de nuestro edificio, y que sea fácil de plegar si vamos a necesitar plegarlo a menudo para meterlo en el coche. Para sacarle el máximo partido, será bueno que podamos usarlo desde que son recién nacidos hasta al menos los tres años. Ten en cuenta que los modelos que van con capazo se usan muy pocos meses, y en cambio los de sillita serán los que el bebé use durante más años. La mochila o marsupio, y también los pañuelos, son muy prácticos para transportar a tu bebé. Son ideales para cuando son pequeños y pesan poco, y son la mejor forma de moverte por la ciudad, en transporte público o para ir de viaje o hacer excursiones. Además, a ellos les encanta ir cerquita de papá o mamá, escuchando sus latidos y su respiración, tal y como ocurría cuando estaban en el vientre materno. Si usáis mucho el coche para moveros, entonces te hará falta un portabebés para transportarle. Por su seguridad, es obligatorio llevarles en sillas específicas, que primero son como un capazo con asas y luego ya se trata de sillas adaptables que duran hasta que son niños.

Para el momento del baño y el aseo del bebé, te serán útiles gel o champú específicos para bebé, una cremita hidratante, una crema de pasta al agua por si se le irrita el culito, una esponja mejor de tejidos naturales y una bañera. Además, necesitarás tijeras para bebés con punta redonda, para cortarle las uñitas, y alcohol de 70º, para curarle el ombligo. Aunque necesitarás toallitas húmedas para limpiarle el culito, no abuses de ellas, para evitar irritaciones es mejor que le laves con una esponja y le seques con una toallita.

En cuanto a la ropa, tened preparada ropita para los primeros meses: bodys, calcetines, pijamitas, conjuntitos de una pieza o dos. Mejor ropa sencilla y que resulte fácil de poner. Huye de botones, que son incómodos, mejor corchetes. Y nada de zapatos para bebés. Es mejor que la ropa la vayas adquiriendo conforme vaya creciendo, así te asegurarás de que es la talla adecuada y que se ajusta a cada estación del año. Como seguro te regalarán mucha ropa, y muchas cosas en general, propón que te den tarjeta regalo, porque al final sois los papás los que mejor vais a saber lo que el bebé necesita en cada momento.

Cosas para cuando el bebé vaya creciendo

Para más adelante habrá algunas cosas que serán útiles. Por ejemplo, una hamaca donde colocar al bebé a partir del primer mes, a ti te resultará cómodo y a él le encantará observar el mundo desde su hamaquita. También es buena idea un parque o mantita de actividades donde el bebé interactúe con su propio cuerpo y con sus primeros juguetes. Y a partir de los seis meses, cuando le introduzcas la alimentación complementaria, necesitarás trona y baberos para sentarle a comer sus primeros alimentos.

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