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Natalia Berger

Otro mes más volvemos con los consejos para el huerto. En este mes de plena primavera, de tiempo inestable, de lluvias, de alergias y de flores, el huerto entra en su fase más activa y son muchas las cosas que podemos hacer: prevenir plagas, controlar el crecimiento de las plantas y sembrar todo aquello que deseemos para los próximos meses. Para el consejo de hoy hemos querido centrarnos en un tema muy primaveral y que causa mucha confusión entre los principiantes: la polinización.

El consejo del mes: polinizar plantas

La polinización consiste en el paso del polen de la parte masculina de la flor a la parte femenina, haciendo posible la producción de semillas y frutos. Cuando tenemos un huerto es importante tener en cuenta esto, así como las distintas formas de polinización y polinizadores, de modo que podamos favorecer el desarrollo de frutos. Veamos algunos aspectos a tener en cuenta:

La auto-polinización y la polinización cruzada: Para algunas plantas es posible la auto-polinización, significa que una planta será suficiente para dar semillas y frutos. Sin embargo hay otras plantas que requieren polinización cruzada, la planta no se fertilizará a no ser que haya otra planta cerca de la misma especie. En algunas especies que requieren polinización cruzada, los sexos masculino y femenino no se encuentran en la misma planta, como por ejemplo el melón, y en otras éstos aparecen en diferentes períodos del florecimiento de una misma planta, como por ejemplo el aguacate o el nogal. Por último, existen algunos frutales que son autoproductivos, aunque su rendimiento es mucho más alto cuando se polinizan con una variedad diferente, por ejemplo dos tipos de melocotoneros. Conocer el tipo de polinización que requieren nuestras plantas es lo primero.

Los polinizadores: La polinización de las plantas la realizan mayoritariamente los animales: principalmente abejas pero también colibríes, murciélagos, escarabajos, mariposas… Las flores de estas plantas suelen ser muy vistosas, con colores llamativos, aromas fuertes y con suficiente néctar como para atraer a los insectos. Algunas de ellas se especializan en un tipo de polinizador, como por ejemplo las flores nocturnas, que son polinizadas por los murciélagos.
Aunque es menos frecuente, el viento también puede ser un agente polinizador, como es el caso de plantas como la vid o el olivo. En otros países también existen plantas que utilizan el agua.

Atraer polinizadores: Es un error creer que la polinización es un «servicio ecológico gratuito» de la naturaleza. Una polinización efectiva necesita algunos recursos, por ejemplo refugios de vegetación natural que atraiga a los polinizadores, como plantas silvestres, y hábitats adecuados. Cuando no se cuidan esos detalles, la población de insectos disminuye y la producción de frutos también. En este sentido existe, a nivel global, una creciente preocupación por el caso de las abejas. Las abejas son imprescindibles para la polinización de muchas plantas y de suma importancia para muchas otras.

La polinización manual: Aunque la polinización ha sido durante siglos trabajo de los insectos, hoy en día existen muchas situaciones en las que las condiciones ideales no pueden darse y debemos suplir la función que realizan los animales de forma manual. Es el caso de muchos huertos urbanos como los que tenéis en casa. Para hacerlo usaremos un pincel para pasar el polen desde la flor macho a la flor hembra. Si las flores no salen a la vez, podemos guardar el polen un par de días o incluso comprarlo (esto es muy útil cuando queremos polinizar con variedades distintas), pero es necesario tener en cuenta que la flor sólo es receptiva entre 12 y 72 horas después de abrirse.

Qué plantar en abril
Veamos la tabla de este mes, con las variedades y todo aquello que necesitamos para empezar la siembra:

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