protección solar

El sol es imprescindible para la vida. En el ser humano es necesario para la síntesis de la vitamina D, favorece la fijación del calcio, la circulación sanguínea y mejora algunas enfermedades de la piel. También es conocido su efecto en la producción de neurotransmisores, sustancias químicas que facilitan la actividad de las neuronas. El sol mejora nuestro estado de ánimo y regula nuestras funciones vitales, la falta de luz solar tiene consecuencias devastadoras para nuestra salud.

Sin embargo, deben sopesarse muy bien estos efectos positivos, con los potenciales efectos negativos producidos por la exposición intensa (quemaduras de la piel y lesiones oculares) o por la exposición crónica (envejecimiento, manchas, lesiones cutáneas y cáncer de piel). Son especialmente nocivas las exposiciones sin protección en las edades infantiles y juveniles, claramente relacionadas con el riesgo de aparición del melanoma (cáncer de piel).

La piel del ser humano cuenta con la protección natural de la melanina, sustancia que impide que las radiaciones solares más perjudiciales penetren en la  piel. La melanina es la que da el color moreno a la piel y su producción se estimula por el efecto del sol o por productos químicos. La cantidad de células que producen esta sustancia varía según los tipos de piel. Es máxima en las personas de raza negra, y mínima en las de raza blanca. Las pieles más claras son las más sensibles a los peligros del sol, las pieles oscuras sufren más las consecuencias de su déficit.

En España se dan 50.000 nuevos casos de cáncer de piel al año, número que va en aumento. Esto se debe a la exposición excesiva a rayos ultravioleta y a la falta de prevención, especialmente entre los más jóvenes. Para vuestra información hemos preparado algunas preguntas habituales respecto a la protección del sol.

 

¿Qué es el Factor de Protección Solar?

Conocer el significado de ese número que acompaña a las cremas solares puede simplificar muchas dudas. El FPS mide cuántas veces más tiempo se puede estar expuesto al sol sin que la piel se empiece a poner roja, siendo el rojo el indicador de que la exposición solar es superior a la que nuestra cantidad de melanina puede absorber. Si nuestra piel toma ese color rosado a los 10 minutos de exposición (lo normal para personas de raza blanca), un factor solar 5 multiplica este tiempo por 5. Podremos permanecer 50 minutos expuestos al sol sin preocuparnos. Las quemaduras solares en edad infantil tienen efectos muy perjudiciales a largo plazo, por ello nunca debemos recortar la protección. El factor de protección para un niño nunca debe ser inferior a 30.

 

¿Es cierto que la zanahoria ayuda al bronceado y evita quemaduras?

Como hemos comentado más arriba, el bronceado no es más que una mayor concentración de melanina, sustancia que nuestro cuerpo produce como mecanismo de protección solar. Los alimentos ricos en beta-caroteno fabrican vitamina A, y ésta facilita la producción de melanina. La zanahoria es el alimento que más beta-caroteno concentra, pero existen muchos otros, como la calabaza, las espinacas, los albaricoques…

 

¿Debo gastar dinero en unas gafas de sol caras?

Según un estudio de la UE un 31% de las gafas de sol comercializadas no pasan los controles necesarios. Un estudio similar para España nos indica que 3 de cada 4 gafas no se han sometido a ningún tipo de control. Las gafas no protegen simplemente por ser oscuras, además deben filtrar los rayos ultravioleta. Las gafas que poseen el marcado CE cumplen los requisitos de la Unión Europea y han pasado las pruebas necesarias para comprobar su eficacia protectora. El problema es que muchas gafas de mercadillo poseen una pegatina con ese marcado, sin haber pasado realmente los controles. Por ello el problema no es económico, se trata de un problema de confianza. Unas gafas homologadas no serán nunca de plástico y el etiquetado debe incluir información sobre el tipo de filtro solar y otras informaciones. La mejor forma de estar seguro de que las gafas son homologadas es acudir a un establecimiento autorizado en el que se pueda contar con el asesoramiento de un óptico-optometrista. ¿Qué importancia real tiene este aspecto? Las gafas que no son homologadas no son peligrosas, simplemente no protegen. Si vamos a estar en la montaña, cerca del agua o la nieve, la protección de los ojos es muy importante para evitar lesiones y alteraciones a corto y largo plazo. En el entorno urbano las lesiones irreversibles son extrañas aunque, por supuesto, ir protegido siempre es mejor. Existen gafas con distintos tipos de filtro y de distintos colores, indicadas para distintas actividades.

¿Son aconsejables las lámparas de rayos UVA?

Desde un punto de vista médico estas lámparas están tajantemente desaconsejadas, algunos expertos han llegado a proponer su prohibición, por los riesgos que acarrea su uso. Los rayos UVA de las lámparas producen, al igual que los rayos solares, quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel y cáncer. Además muchas de ellas no cumplen con sus revisiones técnicas ni están controladas por profesionales cualificados.

 

¿La radiación solar es acumulativa?

La radiación UV puede producir daños que sólo serán visibles después de años de exposición, y mientras mayor es la exposición a las radiaciones solares, mayor será el daño producido a la piel. La exposición es acumulativa aún cuando se trate de tiempos cortos y aislados; y una vez que se genera un daño producido por un exceso en la exposición a rayos solares éste es raramente reversible. Por eso debemos protegernos del sol en todas las estaciones del año y evitar cualquier tipo de exceso, por inofensivo que parezca.

 

Como hemos dicho al inicio, el sol es fuente de salud y también de disfrute. Aprender a conocer y respetar sus riesgos es la clave para poder aprovechar lo mejor que nos brinda este astro tan importante. Desde Naturarla os deseamos lo mejor para este verano, ¡pero siempre con protección!