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Viajar no sólo es uno de los grandes placeres para muchos, además los viajes son un gran alimento para el espíritu: descubrimos nuevos sitios, nuevas costumbres, nuevas formas de vivir y de entender la vida… En resumen, aprendemos sobre otra cultura, y eso abre nuestra mente y alimenta nuestra fascinación por el mundo y su enorme diversidad. La comida forma parte de ello en tanto a que es un elemento fundamental en cualquier cultura. Por eso ahí dónde vamos nos gusta comer ese plato típico, pasear por los mercados locales, conocer los pequeños restaurantes familiares y sentir, por ese día, que somos habitantes de otro lugar. En los últimos años, con el creciente interés por la gastronomía de distintas partes del mundo, eso se ha acentuado, hasta el punto en que la comida se convierte en motivo o excusa para viajar a un sitio en concreto. Ha nacido lo que llamamos el turismo gastronómico. Hoy os traemos algunas sugerencias de viaje, ideales para cualquier amante de la buena comida. ¡Seguro que podéis ampliar nuestra selección con vuestras experiencias!

 

Bangkok: La capital tailandesa goza de la primera posición en muchos rankings en cuanto a turismo gastronómico se refiere. Se caracteriza por su mezcla equilibrada de sabores intensos. Sus ingredientes: arroz, fideos, leche de coco, pescado, pollo, curry, cilantro…

Londres, Nueva York: En estas dos grandes urbes, quintaesencia de la multiculturalidad, hay una enorme oferta gastronómica. Cualquier amante de la gastronomía disfrutará en estas ciudades en las que la convergencia de culturas ha dado sus exquisitos frutos, que crecen en las calles de Brooklin, Manhattan o el Soho.

Pekin: Desde las tiendas clandestinas en callejones a las lujosas salas de banquetes, China ofrece al viajero una experiencia inigualable de sabores y conexión con la cultura a través de la comida. Aunque existe un tipo de comida a la que llamamos “comida china”, es necesario acercarse al país para conocer la inmensa riqueza de su gastronomía.

Honolulu: Para muchos el motivo principal de viajar a Hawai son sus playas o sus olas y lo secundario es comer. Para otros se ve al revés: esta isla rica en frutas tropicales y que ha recibido influencia de la gastronomía oriental y de las islas del pacífico, concentra en su capital una oferta culinaria más que interesante.

Fez: La comida marroquí es una lección de geografía e historia. Es una de las gastronomías más diversas del mundo, con elementos procedentes de los bereberes o los moriscos e influencia de todas las culturas mediterraneas, de oriente medio y de África.

Florencia: Quesos, vinos, aceitunas, pastas, pizzas, trufas, mieles, cafés, helados… La gastronomía es el mayor producto de exportación de Italia y no hay rincón del país sin su especialidad y sus delicias. Ya sea a la Toscana, a Sicilia, a Nápoles o a Boloña, un viaje a Italia siempre se concibe como una experiencia culinaria. Italia posee 5 ciudades en el top 10 de ciudades culinarias europeas de una conocida guía editada por sus usuarios. Concretamente Florencia ha sido colocada por los viajeros sibaritas en la primera posición del ranking.

París: Queso, champagne, caracoles, baguettes, creppes, foie… Francia siempre se ha distinguido por su exquisita cocina y por su gran variedad de alimentos. El clima, distinto en cada región, ha favorecido una inmensa variedad de especialidades regionales. En París encontramos todo eso mezclado y aderezado con influencias árabes, africanas… La posibilidad de degustar el resultado de esa mezcla es otro más de los motivos por los que no dejarse perder esta ciudad cuya popularidad turística resiste a modas y tendencias.

San Sebastián: Para muchos millones de personas más allá de nuestras fronteras, España es un país de enorme atractivo, y gran parte de la culpa la tiene su rica y variada gastronomía, con tantos matices como pueblos. En el ranking europeo más conocido, encontramos a San Sebastián y a Barcelona en los puesto 8 y 9 respectivamente. Pero España tiene mucho más que ofrecer: enoturismo en una bodega de La Rioja, una mariscada en un pueblo de Galicia, una paella en la Albufera valenciana, el mejor jamón paseando por Extremadura, un salmorejo frente a la mezquita de Córdoba o unas tapas en el Albaicín son sólo algunos ejemplos. Como veis, no hace falta un gran presupuesto para el turismo gastronómico, puede que sea suficiente con viajar a la provincia de al lado.

1 Comentario
  1. Borja

    Hola Natalia,

    Viajar y comer es un maridaje perfecto. El verano pasado tuve el placer de ir de vacaciones al Pais Vasco. ¡Cómo disfrute comiendo! Eso sí, engordé un par de kilitos ;)

    Tuve la gran suerte de disfrutar de la espectacular gastronomía vasca: pinchos, sidrería, queso Idiazabal, restaurantes, bodega de la Rioja Alavesa,… ¡Madre mía qué locura! No me extraña que Donosyi esté entre las mejores ciudades del mundo.

    Me alojé en una casa rural cerca de San Sebastian. En la comarca del Goierri concretamente. En un espectacular entorno rural, muy accesible de las 3 capitales vascas. Pero, ¿a qué no sabéis qué es lo que más me gustó? Desayunar en la casa rural con leche recién ordeñada!!! Tenía un sabor impresionante, nada que ver con la leche y los lácteos que compramos en las grandes superficies…

    Os dejo un enlace de la zona en la que me alojé.

    http://www.goierriturismo.com/es/portada/

    ¡Qué recuerdos!

    Un saludo.

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