Consejos para la hidratación en verano

Repasamos las claves para mantener una dieta equilibrada y saludable en verano, no te pierdas estos consejos y tips para tener en cuenta la hidratación en la planificación de tu dieta semanal.

La importancia de beber agua

Es muy importante que consumas muchos líquidos en la época estival. Pero es importante tener en cuenta que esta hidratación debe hacerse básicamente con bebidas y refrescos sin cafeína. Si confiamos nuestra hidratación al café o los refrescos con cafeína acabaremos agravando en realidad la deshidratación debido a los efectos diuréticos de la cafeína. El agua o los refrescos con electrolitos y minerales son siempre las mejores opciones a la hora de combatir a deshidratación.

Mucha fruta y verdura

Cerezas, arándanos, melocotones, sandía, frambuesas… El consumo regular de frutas y verduras es clave para los meses de verano. Con su aporte de hidratación se mejora el aspecto físico en piel, labios, mucosas. Además se previenen problemas renales, el estreñimiento o los dolores de cabeza. Lo bueno de la fruta es que la podemos llevar a cualquier parte y la podemos tomar directamente o cocinada de múltiples formas. Vamos a repasar algunas recetas con fruta para aquellos a los que les cuesta más incorporar las cinco piezas diarias recomendadas a su dieta.

Cerezas

Llenas de color y sabor, son perfectas además en tamaño para picotear. Un antioxidante que contienen las cerezas (llamado antocianina) puede ayudar a reducir la inflamación así como el dolor de articulaciones. Los mejores meses para consumirlas van de mayo a agosto.

Arándanos

El pequeño tamaño de los arándanos puede engañarnos, ya que contienen beneficios nada desdeñables en parte a su riqueza nutricional. Y es que los arándanos tienen dosis reseñables de vitaminas, minerales y antioxidantes, por lo que consumirlos ayuda a combatir problemas de salud y mantenernos fuertes y saludables.

Entre todas esas propiedades, muchos estudios avalan la capacidad de ciertos antioxidantes de los arándanos para estimular el poder del cerebro. Además los arándanos son fáciles de añadir a numerosos platos y alimentos como yogur, batidos, ensaladas, macedonias… O incluso tienen un gran sabor consumidos solos. Si bien en verano es más fácil encontrarlos frescos, podemos disfrutar de ellos todo el año y a un precio más asequible comprándolos congelados.

Melocotones

Con una piel suave y un interior sabroso, los melocotones son una fruta típica del verano. Y llevan en su interior una buena cantidad de nutrientes considerando el modesto tamaño que tienen. Tienen vitamina C que mejora el colágeno de nuestra piel y articulaciones, fibra que ayuda a controlar nuestro apetito y potasio que previene la tensión elevada, por lo que los melocotones son un sano añadido a nuestros días de verano. Además son muy versátiles, ya que podemos hacer un batido con ellos o mezclarlos con yogur.

Sandía

La sandía es uno de esos alimentos sin los que el verano no puede entenderse, y deberíamos decir también que una de las razones que hacen los veranos saludables. Entre sus muchos beneficios, hoy sabemos que la sandía puede reducir la presión arterial gracias a su contenido en determinados aminoácidos. Importantes nutrientes como vitaminas A, C, B6 así como potasio y fibra son parte también de esta fruta.

La sandía comparte con el tomate un relevante antioxidante: el licopeno, que es en parte responsable de otorgarle su rojizo color. El licopeno puede reducir el riesgo de padecer problemas de próstata. El otro motivo que explica su color es el betacaroteno, que favorece precisamente en verano que tengamos la piel con algo de color saludable.

Protección solar

Creemos que no es necesario recordarte lo que debería ya ser obvio: protégete del Sol. Sin embargo muchas personas no acaban de ser del todo conscientes de que no nos referimos solo al protector solar sobre la piel ni tampoco sólo al sol de la playa. Y es que todos deberíamos considerar en verano en nuestra latitud española un fotoprotector en las zonas de exposición al Sol si vamos a estar más de unos 20 minutos de exposición. Asegúrate igualmente de llevar unas adecuadas gafas de Sol con filtros certificados.

Mientras los rayos ultravioleta en exceso pueden causar por sí solos daños en nuestra piel y organismo de cara al futuro, lo cierto es que el calor excesivo puede causar estragos en cuestión de horas. Durante las épocas de mayor calor mucha gente puede llegar incluso a poner en riesgo su vida si no toma medidas. Si tu temperatura corporal es superior a los 37 grados, notas el estado mental distorsionado, tu piel está seca o se enrojece o tienes náuseas y dolores de cabeza, ponte alerta. Estas olas de calor perjudican reduciendo la capacidad de nuestros vasos sanguíneos de contraerse y dilatarse de modo adecuado, causando una muy mala circulación. El ácido fólico (pensemos en los vegetales de hoja verde) puede prevenir este problema asociado al exceso de calor.

Para este verano: protección solar, una dieta rica en frutas y verduras además de bebidas sin cafeína. ¿Cuáles son vuestros alimentos preferidos para los meses de calor?

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