recetas pescado para peques


Penelope Coronado

El pescado es uno de esos alimentos que, junto con la fruta y la verdura, suele ser motivo de quejas por parte de nuestros hijos. Por lo general cuesta que lo tomen y en muchos casos nos supone a los padres una lucha constante. Pero, el pescado debe estar presente en los menús infantiles, como mínimo, tres veces por semana, y la idea es comer pescados blancos y azules en proporciones similares. Como la realidad no siempre se acerca a las recomendaciones de nutrición, porque muchos niños rechazan el pescado por ser aburrido, porque tiene espinas, o por no tener buen sabor, nos toca a los papás ponernos manos a la obra y buscar soluciones para que este alimento sea mejor aceptado. Os damos algunas ideas y recomendaciones para que, con presentaciones originales, algunos aliados como salsas y guarniciones, y sobre todo recetas pensadas para agradar a nuestros hijos, conseguir que el momento de poner el pescado delante del plato y que los niños lo coman sea un poquito más fácil.

El pescado, mejor sin espinas
Plantar delante de la mesa una trucha y pretender que nuestros hijos se la coman sin rechistar, no es buena idea. La trucha, por ejemplo, es uno de esos pescados plagados de espinas. También ocurre con los gallos, con el lenguado, incluso con las sardinas y los boquerones, que siendo pescados que les agradan a los pequeños, los pueden rechazar en el momento de toparse con sus espinas. Porque hay que reconocer que a nadie nos gusta encontrarnos con las espinas del pescado, y si alguna vez habéis pasado un mal rato al atragantaros con una espina, comprenderéis la aversión que los niños sienten por ellas. La solución para esto es bien sencilla: ofrecerles el pescado siempre sin espinas. Mejor en filetes o en lomos, evitando el corte en rodajas, donde es más sencillo encontrarlas. Así que lo más cómodo será directamente pedir en la pescadería que nos preparen el pescado fileteado, sin espinas. Los pescaderos están acostumbrados a hacerlo y a vosotros os ahorrará tiempo para llevarlo a la mesa sin espinas.

La forma de cocinarlo es importante
Hemos llegado a casa, con el pescado fileteado para asegurarnos que no lleve espinas. Ahora toca decidir cómo cocinarlo, y para ello hay que pensar en nuestros hijos, en cómo les resultará más gustoso. De momento, hervido sin más va a parecerles aburrido y seguramente su sabor y olor les resultará más fuerte. Quizás les guste más a la plancha, si les presentamos los filetes doraditos y con un acompañamiento que les atraiga. Pero, ¿y por qué no probar otras formas de cocinarlo? Seguramente a los niños les guste más ese filete de gallo o de boquerón si se lo pones rebozado. Estará más crujiente, más sabroso y divertido, y será la manera de que además tomen huevo. El lenguado por ejemplo, podemos hacerlo a la menier, que es muy gustoso, y les aportará además el calcio y las vitaminas de la mantequilla. Otra opción es macerar los pescados con limón, aceite y hierbas aromáticas. El horno es otro buen aliado, cocinar el salmón al papillote, por ejemplo, le dará a este pescado un sabor suave, aparte que abrir el envoltorio de papel de plata será para los niños una fiesta.

La presentación: clave para que guste a los niños
Ya os hemos hablado alguna vez de la importancia de presentar los platos de manera atractiva para que a los niños la comida les resulte apetecible, en este artículo os lo contábamos. Y es que es imprescindible poner creatividad en la comida de los niños. Ellos quieren ver platos diferentes, divertidos y llenos de color. Y probablemente se aburren de ver el pescado cocinado siempre de la misma manera. Se trata de presentar el pescado de un modo diferente, y que les entre por los ojos. Por eso es buena idea probar a acompañarlo con guarniciones que llamen su atención o con salsas nutritivas en las que puedan mojarlo. Una opción original de presentar el pescado es en brochetas, combinado con hortalizas y frutas de colores llamativos y sorprendentes.

Optar siempre por recetas de pescado originales
Más allá de hacer el pescado a la plancha, al horno o rebozado, debemos pensar alternativas para cocinarlo y que resulte atractivo a los ojos y al gusto de nuestros hijos. Hay muchas recetas fáciles de que podemos hacer con pescado. Las croquetas son una forma de que los niños coman pescado que no suele fallar. Podemos aprovechar el pescado que ha sobrado, desmenuzarlo sin espinas y mezclado con una rica bechamel. Las hamburguesas son otro de los platos favoritos de los peques, y no tienen por qué ser de carne. Escoge hamburguesas de pescado, con atún pueden quedar deliciosas.

Otra buena idea es incluir el pescado dentro de los platos preferidos de tu hijo. Es difícil que los niños rechacen un la pasta o el arroz. Por eso, la idea es cocinar, por ejemplo, un plato de espaguetis con calamares y gambas o una paella que tenga pescado entre sus ingredientes. Las empanadillas son también muy socorridas, y les suelen gustar mucho, así que prueba a rellenarlas de un pescado desmenuzado, huevo duro y tomate, verás cómo les gustan. Otras buenas ideas son albóndigas a base de pescado, pizza marinera, lasaña o canelones de pescado, huevos rotos con patatas y pescado o tortilla. Y no nos olvidemos de los caldos, porque otra manera de que tus hijos tomen los nutrientes que contiene el pescado es en una sopa marinera. Y es que, poniendo un poquito de imaginación os daréis cuenta de que hay muchas posibilidades de cocinar el pescado y de que les guste a los niños.

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