ninos-lluvia


Quienes tienen un hijo saben lo importante que es salir a la calle. Dando un paseo, yendo al parque, los niños y los bebés se distraen muchísimo y, de paso, nos dan un rato de paz. En casa, la cosa es distinta. Llega un momento en el que los niños se aburren, se cansan, y claro, a los papás se nos hace más complicado. Si además llueve, quedarse en casa es casi una obligación, porque o salimos preparados para la lluvia, con chubasquero y botas de agua, para que los nenes chapoteen en los charcos, o no queda más remedio que echar mano de la imaginación y hacer alguna actividad con los niños dentro de casa. Lo más importante, no hay que sentirse frustrados ni enojados por culpa del mal tiempo. Es el momento de echar mano de algunas ideas sencillas para que los peque pasen una tarde entretenidos, y nosotros con ellos. Os damos algunas sugerencias.

Aprovechar para visitar a algún amiguito
Lo más socorrido es ponerse de acuerdo con otros papás o con algún familiar con hijos de la misma edad, para ir a visitarlos y pasar la tarde en compañía. Al tratarse de otra casa, de otro entorno, con otros juguetes que a nuestros hijos les resultarán totalmente nuevos, está asegurado el éxito. A nuestro peque le encantará la novedad de estar en otra casa, y nuestra visita colmará de ilusión al niño que nos recibe, para él será un acontecimiento tener una compañía de la misma edad a la que mostrarle sus juegos y pertenencias.

Convertir la casa en un cine
Otro clásico para los días de lluvia es ver una película en familia. El cine de animación será el protagonista, hay mucha variedad y muchos títulos que les gustarán incluso a los más pequeños, y cada vez son más los filmes pensados para gustar también a los papás. No está de más sorprender a los peques, y tener preparada en nuestra filmoteca infantil alguna película nueva que aún no hayan visto. La sesión, aunque casera, mejor con palomitas y con las luces apagadas igual que en un sala de cine.

El baño, siempre un aliado
A los niños les suele encantar bañarse, para ellos y también para los bebés es un momento muy grato, por estar en contacto con el agua, con juguetes distintos a los que hay por la casa, y porque les asegura estar cerca de sus papás. Se trata de convertir el baño en algo distinto y especial. Una buena idea es bañarse todos juntos, si la capacidad de la bañera lo permite, o hacerlo por turnos. La cuestión es pasar la tarde todos juntos, en remojo, e incluso, por un día, permitir aquello que no solemos permitir a diario como chapoteos o guerras de agua.

Disfrazarse es divertido
Nada como las pertenencias de los papás para asombrar a nuestros hijos. A ellos les fascinan los objetos con los que trabajamos, cocinamos, nos aseamos, y por supuesto les encanta nuestra ropa. La imitación es fundamental en el aprendizaje de los niños. Una forma original de pasar una tarde en familia es sacar del armario trapos y accesorios, además de algo de maquillaje con el que pintarnos la cara, para disfrazarnos de lo que se nos ocurra. Y no lo dudéis, si proponéis esta actividad a vuestros hijos, mejor si son mayores de dos o tres años, serán ellos los que tengan mil ideas sobre cómo disfrazarse. También merecerá la pena tener una cámara a mano, para inmortalizar este momento.

Jugar con ingenio
Seguro que los conocéis, porque durante nuestra infancia también jugábamos a estos juegos de ingenio. Son: el teléfono escacharrado, que consiste en elegir una palabra de origen y, al pasar de boca a oído, al final, sale otra completamente distinta, y siempre descacharrante; los disparates, donde uno pregunta una cosa y el otro le responde, éste le vuelve a preguntar a otro, así sucesivamente, hasta que al final se hace balance, se dice lo que preguntó el de delante y respondió el de detrás, y la conclusión son frases disparatadas muy divertidas; y el veo veo, un juego perfecto para los más pequeños, que consiste en escoger una cosa que estemos viendo y que los demás tendrán que adivinar ayudados por la letra por la que empieza. Se trata de una manera de divertirse y estimular el ingenio de los pequeños de la casa.

Cuentacuentos y títeres
Para acercarnos de una forma original a los libros infantiles de nuestros hijos podemos montar una sesión casera de cuentacuentos y títeres, ideal para niños grandes y pequeños. Así llamaremos su atención, convirtiendo un simple libro en toda una aventura. Bastará con relatar algún cuento en voz alta, añadiendo un poco de actuación, poniendo voces a los personajes, y creando un teatrillo donde daremos vida a los protagonistas usando muñecos a modo de títeres.

¡Manos a la obra!
Nada como las manualidades para activar la creatividad de nuestros hijos. Por eso es muy útil, si nuestros peques tienen ya a partir de tres añitos, tener siempre disponible un kit casero para realizar trabajos manuales en casa. Bastará con guardar en una caja utensilios como lápices de colores, rotuladores, pegamento y tijeras aptos para uso infantil, papeles o cartulinas de colores, y en general aquellas cosas que sobran de las actividades de plástica que realizan nuestros hijos par el cole. Además, para hacerlo mucho más divertido, y a la vez darle un toque ecológico, podemos rebuscar en el contenedor donde depositamos los plásticos o el papel, y aprovechar algún envase para transformarlo y convertirlo en algo original.

¿Algunas ideas? Son manualidades sencillas: hacer un collage pegando sobre una cartulina trocitos de papel, aquí valdrán revistas viejas o envases de cartón, con el objetivo de crear un dibujo; hacer caretas o antifaces que dibujaremos en una cartulina, las podremos decorar con lapiceros o incluso también con la técnica del collage, y una vez recortadas, con los dos agujeros para los ojos, podremos ponérnoslas utilizando una goma para que se sostengan; fabricar nuestros propios prismáticos con dos rollos de papel higiénico ya gastados, que decoraremos a nuestros gusto, y uniremos con una cinta; podemos hacer chapas o broches personalizados, que consistirán en un cartón recortado y decorado a nuestro gusto, al que pegaremos por detrás un imperdible con papel de celo, aunque esto mejor que lo hagan los papás; o también collares y pulseras con pasta, sencillamente pasando macarrones o pasta con forma de tubo a través de un hilo. Hacer coronas de rey o de princesa es otra manualidad muy sencilla, y podremos sacarle partido si el cumpleaños del peque cae cerca. En general, en internet podéis encontrar muchos recursos para hacer recortables y otras manualidades más sofisticadas, siempre en función de la edad de vuestros hijos. Dedicar una tarde lluviosa a esta clase de trabajos puede ser muy entretenida porque, por un lado, está el realizar la manualidad en cuestión, y luego está el jugar con aquello que nosotros y nuestros hijos hayamos creado.

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.