Oxitocina

La oxitocina es la hormona que popularmente se conoce como la molécula del amor o de la afectividad. La producimos en el cerebro y funciona a su vez como neurotransmisor. Cuando la liberamos produce una sensación de bienestar, confort y placer. Veamos hasta qué punto influye en nuestras vidas y por qué es una sustancia más que relevante en nuestras interacciones sociales.

¿Cómo mejoro mis niveles de oxitocina?

 

Desgraciadamente no existen alimentos que contengan oxitocina. Pero por suerte sí que existen métodos naturales que se han demostrado que mejoran nuestros niveles de oxitocina. Estos son algunos de ellos:

– Ser solidario

– Dar abrazos

– Reír

– Conversar con amigos

– No reprimir las lágrimas

– Meditar

En general, las expresiones de afecto y conexión humana tienen una ligazón estrecha con la producción de esta hormona. Por ejemplo, con solo 15 minutos de masaje está demostrado que subimos nuestros niveles de oxitocina mientras disminuyen las hormonas relacionadas con el estrés.

El hombre, como decía Aristóteles es un ser social, así que emplear tiempo con amigos, familiares y conseguir apreciar esta conexión e interacción humana tiene un impacto positivo en nosotros o en nuestra mente.

La oxitocina y el deporte

 

¿Jugar al fútbol es como estar enamorado? No creo que nadie se haya planteado esto mientras ve un partido pero sin embargo es la pregunta que emerge de una creciente –y provocativa- nueva evidencia científica.

Un estudio científico hizo saltar la liebre en 2012. Gert Pepping, científico de la Universidad de Groningen en Holanda demuestra en este estudio que en el fútbol se produce una transferencia de emociones: Un equipo hace gestos efusivos tras un gol siempre contagiados por los gestos del jugador que marca.

Otra investigación logró confirmar que los corredores de maratón tienen niveles de oxitocina apreciablemente superiores tras la carrera. La liberación de esta hormona también mejora nuestra confianza en nosotros, lo cual genera un círculo virtuoso que potencia nuestras capacidades en un evento deportivo.

El yoga siempre se ha tenido como una práctica que produce efectos relajantes además de dar sensación de equilibrio y armonía. Basta calibrar esta afirmación con el hecho de que este deporte es capaz de aumentar de manera medible la oxitocina.

La relación última y final de todas estas actividades es que promueven estados de bienestar y armonía así anímicos y emocionales positivos.

¿Hay una relación entre la oxitocina y la longevidad?

 

Si las hormonas tuvieran que ganar un concurso de popularidad, en los últimos tiempos la oxitocina es una firme candidata. En realidad, es difícil imaginar muchos aspectos de nuestras relaciones humanas sin la oxitocina. Desde el comportamiento maternal, la lactancia o la conexión entre dos personas (eso que llamamos “química” en jerga popular, esta hormona encuentra un papel relevante en todas estas situaciones).

Uno de los momentos científicos en que esta temática empezó a captar una especial atención fue cuando en los 90 los investigadores observaron que las mujeres que dan el pecho están más relajadas que las madres que dan leche en biberón a sus bebés. La oxitocina es la respuesta a esa diferencia de comportamiento. Pero también es cierto que en situaciones de estrés nuestros niveles de oxitocina aumentan.

Lo más reciente que sabemos es que se está invirtiendo tiempo y dinero en investigación científica para desentrañar posibles usos potenciales de la oxitocina para aumentar la longevidad.

La oxitocina es, a fin de cuentas, una de esas sustancias sorprendentes que nos demuestran que la naturaleza puede ser maravillosa.

1 Comentario
  1. Carmen

    Sí David, un abrazo es muy nutritivo psicológicamente hablando y si dura más de 6 segundos
    Hace un año murió mi perro, era mi sombra como quien dice y no sabes cómo se nota, estoy aún en duelo y lo hecho muchíiiiiiisimo de menos

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