cazuela de barro


Ningún recipiente es tan típico de la cocina española como la cazuela de barro. Ni siquiera la paella, tan reconocida a nivel internacional pero que se limita a una cocina regional y a un tipo de plato en particular. La cazuela de barro, empleada en la cocina y aprovechada en la mesa, se utiliza desde hace siglos en toda la península en platos de distinto origen, e incluso en postres y bebidas.

Ventajas de la cazuela de barro

  • La cazuela de barro permite una cocción lenta, dando como resultado alimentos tiernos y jugosos.
  • Origina excepcionales aromas y sabores.
  • Contribuye a una dieta sana, preservando los nutrientes de los alimentos.
  • Se lleva directamente a la mesa, preservando el calor del plato. Además ofrece una presentación rústica del plato muy atractiva ¡recuerda que también se come con los ojos!

La cazuela de barro en la cocina
Muchos platos tradicionales españoles exigen cazuela de barro, desde las gambas al ajillo a la sopa castellana, pasando por el lechazo o la caldereta de pescado. Es ideal para legumbres, sopas, estofados, arroces, guisos.. e incluso postres como la crema catalana. Incluso la queimada gallega también exige un tipo de vasijas de barro del mismo origen.

La cazuela de barro puede usarse sobre fuego o en el horno, o inlcuso en microondas. Pero para usarla en vitrocerámica es necesario adquirir un tipo de cazuela especial, hecha de “barro reflectario”

Curar la cazuela de barro
Curar una cazuela de barro es un procedimiento sencillo que se aconseja cuando la cazuela es nueva y también cuando la olla no se ha usado en un buen tiempo. Esta técnica se ha usado desde la edad media para curar las cazuelas. Se trata de un procedimiento necesario cuando adquirimos una cazuela de barro sin vidriar, pero no es imprescindible cuando se trata de una cazuela con superficies esmaltadas. Las cazuelas sin vitrificar, sin embargo, son las que mejor potencian los sabores de los alimentos.

  1. Para curar la cazuela lo primero es dejarla remojando en agua fría durante al menos 12 horas.
  2. Después la secaremos y frotaremos medio diente de ajo.
  3. Por último llenamos la cazuela de agua y agregamos media taza de vinagre y lo ponemos a fuego moderado. Dejamos hervir el líquido hasta que quede media taza de líquido en la cazuela.
  4. Dejamos enfriar lentamente y lavamos la cazuela.

 

Otros cuidados y aspectos a tener en cuenta

La cazuela es un utensilio resistente, aunque susceptible a los cambios bruscos de temperatura. Por eso es mejor calentarlo de forma gradual. Si vas a cocinar en el horno, por ejemplo, deja que se caliente con el recipiente dentro en lugar de precalentar. Por el mismo motivo se recomienda dejarlo enfriar completamente antes de sumergirlo en agua fría o usar siempre salvamanteles cuando pasemos la cazuela del fuega a una superficie fría.

No debemos calentar la cazuela vacía ni cortar alimentos directamente sobre una superficie esmaltada.

Si la cazuela cogiera malos olores, puedes dejarla remojar en agua con zumo de limón y bicarbonato.

En una receta que no se contemple la cocción en cazuela de barro, debemos añadir siempre 15-20 minutos al tiempo de cocción, por el tiempo que necesita la cazuela para calentarse.

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