hierbabuena cocina


Natalia Berger

La hierbabuena es una hierba con múltiples propiedades medicinales: antiséptica, antiinflamatoria, estimulante, antiespasmódica… y por ello se usa para multitud de afecciones, desde catarros, gingivitis, cólicos… Pero más allá de sus propiedades para la salud, la hierbabuena puede ser un magnífico condimento culinario para postres, sopas, cremas, carnes… Hoy queremos darte algunas ideas para experimentar en la cocina con este saludable condimento.

Carnes: La hierbabuena le sienta muy bien a la carne. Podemos macerar la carne en mezclas de aceite, ajo y hierbabuena, untar la carne directamente o emplear el condimento en una salsa. También podemos añadir la hierbabuena directamente en la mezcla de unas albóndigas, por ejemplo.

Pescados: La hierbabuena resulta también muy apropiada para aromatizar pescados, en salsas de hierbabuena y limón u otras preparaciones.

Verduras: La hierbabuena da un toque especial a las verduras hervidas, como por ejemplo las zanahorias, las patatas o los guisantes. Las guarniciones de verdura y menta son muy habituales para acompañar el cordero. También es muy habitual añadir queso en salmuera, como el queso Apetina. En esta receta tenemos un buen ejemplo de ello.

En ensaladas: Una vinagreta de hierbabuena puede dar un contraste muy bueno en ensaladas con frutas o gustos fuertes. La vinagreta la podemos hacer con vinagre o con limón. La miel puede quedar muy bien también.

En arroces: La hierbabuena puede aligerar y dar un toque especial a un arroz. La mejor forma de introducir este toque fresco es al final de la cocción, añadiendo un poco de mantequilla y algunas hojas.

Salsas: Existen múltiples preparaciones con hierbabuena. Algunas con vinagre o cítricos y otras tipo guiso, de la experimentación pueden surgir todo tipo de recetas. También es muy popular la salsa de hierbabuena y yogur, perfecta como dip o para acompañar arroces y carnes.

Postres: La hierbabuena le da un toque especial a macedonias y preparaciones con frutas, también a helados y sorbetes. En repostería también tiene múltiples aplicaciones, en gelatinas, mousses, bizcochos etc. Es buena compañera también del chocolate.

Bebidas: La hierbabuena es esencial para los populares mojitos. También son muy populares las infusiones a base de hierbabuena u otras, como el té verde con hierbabuena.

Algunas curiosidades:

La menta y la hierbabuena no son lo mismo, sin embargo pueden sustituirse en cualquier receta ya que, a efectos prácticos, su aspecto y su aroma son muy parecidos.

La hierbabuena (y lo mismo ocurre con la menta) no tiene sabor, o no es perceptible por nuestro paladar. Si masticamos una hoja de menta con la nariz tapada no notaremos ningún sabor. Por ello, cuando usemos una de estas hierbas en alguna preparación debemos saber que sólo estamos añadiendo aroma. ¡Lo que no es poco!

La menta y sus variantes ya eran muy valoradas en la antigüedad. Los griegos, por ejemplo, la empleaban como ambientador en sus casas y en los baños para dar buen olor y fortalecer el cuerpo.

Durante la edad media era considerada una especie mágica y se empleaba en las pociones.

 

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