Naranjas


Penelope Coronado

Seguramente la naranja sea una de las frutas más populares que existen, y sin duda es la más consumida durante el invierno. Entre enero y mayo se extiende la temporada de naranjas, y es cuando se pueden comprar naranjas más sabrosas y a mejor precio. Hoy os hablamos de esta fruta rica en vitamina C, que es sabrosísima ya sea de zumo o de mesa.

Hace miles de años que la naranja se cultivaba en el sur de China. Desde allí se extendió, a través de la Ruta de la Seda, por todo Oriente. Las naranjas dulces fueron muy apreciadas por su sabor y por sus propiedades curativas. Serían los árabes, en el siglo X, quienes introdujeron el naranjo amargo en Europa por el sur de España.

Entre sus variedades más conocidas están la naranja dulce, la más conocida y que solemos comprar en los mercados; la naranja amarga, que se emplea para elaborar mermelada de naranja amarga; y la naranja de sangre o sanguina,
con rayas rojas en la piel y un jugo de color de rojizo oscuro.

Propiedades y beneficios

La naranja es una fruta con escaso aporte energético debido a su elevado contenido en agua. Destaca su riqueza en vitamina C, aunque posee otras vitaminas como la A, la B y la G. Además, es fuente de minerales como el calcio, fósforo, hierro, magnesio y potasio. También posee ácido fólico y beta-caroteno, elemento responsable de su color y conocido por sus propiedades antioxidantes. Otras cualidades de la naranja tienen que ver con poseer ácidos como el málico, oxálico, tartárico y cítrico. Y destaca además por su cantidad de fibra, que se encuentra sobre todo en la parte blanca entre la pulpa y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal.

¿Por qué nos favorece tomar naranja? Porque al poseer vitamina C ayuda en la formación de huesos, dientes, glóbulos rojos y colágeno, favorece la absorción del hierro de los alimentos, y sirve para luchar contra las infecciones: por excelencia la naranja es la fruta que se usa en los resfriados. Por su gran riqueza en vitaminas y en oligoelementos es la mejor aliada contra el estrés y la depresión, y por supuesto es uno de los grandes alimentos con propiedades antioxidantes.

Al poseer beta-caroteno y vitamina A, la naranja nos ayuda en la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Por su contenido en ácidos málico y cítrico, la naranja posee una acción desinfectante, depurativa, microbicida, y estimula la eliminación de todas las sustancias que no se han metabolizado y que reposan en los distintos órganos.

Eso sí, cuidado porque la naranja, por su acidez, no es recomendable para quienes tienen problemas digestivos como gastritis, hernia de hiato, acidez o úlceras.

Sugerencias Naturarla: Pincha aquí y descubre originales recetas con naranja para postres y ensaladas.

2 Comentarios
  1. Diana Petirroja

    lHola, buenos días, la naranja suelo comprarla para tomar zumos en tetrabrik por las noches y como refresco en las comidas , o tomar un zumo envasado cuando apetece a parte del agua en mi casa es lo único que consumimos, pero este artículo me ha convencido para comprar naranja natural para hacer zumo exprimido este invierno. Me gusta la mandarina, están ya en mi frutero y están muy dulces y ricas, pero la naranja de mesa tenemos escaso tiempo para pelarla y comerla gajo por gajo, pero en zumo por todos los comentarios que me habéis mandado será un alimento principal este invierno, muchas gracias.

  2. Penelope Coronado

    Diana hola. Haces bien en cambiar la naranja procedente de zumos envasados, por la naranja natural. Además de ser más nutritiva, verás qué diferencia de sabor. Por otro lado, te animamos a que dediques dos minutos a pelar una naranja de mesa, merece la pena, y no se tarda tanto. ¡Gracias por tu aportación y gracias por leer nuestro blog!

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.