Nuestro cuerpo necesita energía para vivir. Es la energía la que nos permite desarrollar nuestras funciones vitales. Por eso necesitamos de los alimentos que ingerimos en cada comida para obtener “combustible”. Nuestro organismo también necesita nutrientes como vitaminas o minerales, pero estos elementos que sirven para nutrirnos no se encargan de realizar un aporte de energía.

Existen cuatro tipo de elementos que aportan energía al cuerpo humano, claro que sólo tres de ellos nos aportan nutrientes. Estamos hablando de los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, que sí aportan nutrientes a nuestro cuerpo. Y hay un cuarto elemento, el alcohol, que aporta kilocalorías pero que no aporta nutriente alguno.

¿Cómo se miden las Kilocalorías?

¿Qué cantidad de energía aporta al cuerpo cada uno de estos elementos? Aproximadamente, los  hidratos de carbono aportan 4 kilocalorías por gramo, también las proteínas aportan 4 kilocalorías por gramo, las grasas aportarían 9 kilocalorías por gramo, y el alcohol 7 kilocalorías por gramo.

¿Y qué significan entonces las kilocalorías? Simplemente se trata de una unidad de medida. Termodinámicamente, la caloría se define como la cantidad de energía calorífica necesaria para elevar un grado celsius la temperatura de un gramo de agua pura.

En nutrición se emplean normalmente la kilocalorías porque el cuerpo humano es un gran consumidor de energía, y es por eso que se utilizan valores grandes y se aplican las kilocalorías. A veces veremos algunas etiquetas de alimentos marcadas en kilojulios, que son un equivalente matemático de las calorías.

¿Qué son las Kilocalorías?

Las kilocalorías son por tanto la forma en que se mide la cantidad de energía que aportan los alimentos a nuestro organismo o también para medir qué energía gastamos en una determinada actividad. Se emplean para medir la energía de los alimentos ingeridos y poder así elaborar dietas adecuadas y acordes con el gasto energético que podamos realizar diariamente.

En cualquier caso, las dietas por debajo de 1.200 kilocalorías están consideradas como peligrosas, ya que son deficientes en algunos nutrientes importantes.

Las necesidades energéticas de cada persona dependen del consumo diario de energía, y aquí hay que tener en cuenta dos componentes. Por un lado, está la energía que se gasta para mantener las funciones básicas como la respiración, el bombeo del corazón o para que órganos como el hígado, el cerebro o los riñones estén en funcionamiento.

A esto se le denomina metabolismo basal, y en condiciones normales suponen el 60 o 70 % de gasto total del organismo. En épocas de crecimiento, lactancia y embarazo es más elevada porque hay que sumar la energía que se utiliza en la síntesis y formación de nuevos tejidos. Y no olvidemos el gasto de energía que se produce al ingerir los propios alimentos y poner en marcha los procesos de digestión, que viene a suponer un 10% del gasto total.

¿Que es una Kilocaloría?

Se puede definir como la unidad de energía térmica que equivale a mil calorías. Por otro lado, está la energía que se consume durante la actividad física y diaria, es decir, el desgaste energético que realizamos durante el trabajo, en el colegio, al trasladarnos sobre todo si lo hacemos a pie, la energía que nuestro cuerpo también destina a funciones intelectuales, y la energía que perdemos cuando realizamos algún deporte o actividad física.

Es prácticamente imposible hacer una estimación exacta del gasto energético que realiza una persona, sin embargo la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calculado que las necesidades energéticas diarias de una persona en edad escolar son de 50 kilocalorías por cada kilo de peso.

Según las OMS, para un varón adulto se establece un aporte calórico de 2000 a 2500 Kcal/día y para las mujeres de 1500 a 2000 kcal/día. Estas necesidades disminuyen a medida que nos hacemos mayores, y aumentan en épocas de crecimiento y también en épocas de embarazo y lactancia.