18_julio_trucos_avion


Cada vez es más frecuente viajar en avión y cada vez nos parece más natural poner un pie en Europa y el siguiente en Asia. Sin embargo tras estos largos viajes observamos cierto malestar característico: cansancio, pesadez de cabeza, piernas hinchadas, malestar estomacal… Conocer el motivo de estos desórdenes en nuestro organismo es la clave para evitar o aliviar el malestar.

Jet lag: Alterar el reloj interno produce síntomas como la irritabilidad, bajo rendimiento intelectual, pequeñas alteraciones de memoria… debemos tomar ciertas precauciones para evitarlo: antes de salir comeremos ligero y equilibrado y evitaremos el alcohol. Durante el viaje trataremos de estar tan activos como sea posible. Una vez en el destino trataremos de adoptar los horarios cuanto antes: los de acostarse y también los de comer. Si eso no fuera suficiente existen remedios naturales y homeopáticos que pueden ayudarnos en esa adaptación.

Mareos: Muchas personas sufren mareos y dolor de cabeza en el avión. Este tipo de malestar se produce por lo cambios en la presión atmosférica que afectan el oído interno. El oído regula el equilibrio del cuerpo y al verse afectado sentimos ese malestar característico del mareo. Los movimientos del avión no ayudan a mejorar la situación. Un buen remedio casero contra los mareos es el jenjibre. Puedes hacer una infusión antes de tomar el avión y subirte saquitos de ésta para el vuelo. En el avión te facilitarán el agua caliente. Evita también las bajadas de azúcar, consumiendo hidratos de absorción lenta.

Malestar estomacal: Los cambios fisiológicos que se producen a 10.000 metros de altura no permiten una digestión normal. Es necesario adecuar nuestra alimentación para evitar la retención de líquidos, la pesadez y las molestias digestivas, como la hinchazón abdominal o los gases. Bebe zumos e infusiones y evita el alcohol y las bebidas gaseosas. No añadas sal a las comidas. Evita el consumo de verduras flatulentas (alcachofas, pimientos, cebollas, pepinos, coles…) los días previos al vuelo, así como las comidas grasientas o demasiado copiosas. En el avión come el menú que se sirve, por poco apetitoso que sea a veces, es lo más seguro. No dejes de comer pero no comas en exceso. Trata de realizar algunos paseos de punta a punta del avión para facilitar la movilidad del tubo digestivo.

Dolor de oídos: Este es otro efecto común de los cambios de presión en nuestras cavidades internas. Para combatirlo debemos tragar saliva con frecuencia, masticar chicle o mover la mandíbula para provocar bostezos. Realizaremos esto especialmente durante el despegue y el aterrizaje, que es cuando se da el mayor cambio de presión. Esas prácticas ponen en contacto cavidades internas, igualando la presión. También existen en el mercado medicamentos descongestionantes, cuyo fin es evitar la mucosidad. A mayor mucosidad, mayor se hace el problema, así que si estás resfriado debes tomar precauciones especiales.

Piernas hinchadas: La presión también afecta a nuestra circulación y esto se traduce en piernas cansadas, hinchadas y hasta coágulos de sangre. De nuevo la hidratación será esencial y sobretodo realizar pequeños paseos durante el vuelo, siempre que la tripulación te lo permita. Mientras estamos sentados podemos estirar las pantorrillas o llevar medias ortopédicas para favorecer la circulación.

Recuerda: Comida ligera, mucha hidratación y moverte tanto como te sea posible durante el trayecto. Desde Naturarla te deseamos un vuelo agradable que te permita aprovechar al 100% tus vacaciones. ¡Ya nos contarás si los consejos te han servido!

 

 

 

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.