disfraces caseros-


Penelope Coronado

A los niños les encanta disfrazarse, para ellos es un juego, ir disfrazados y también el proceso de preparar junto con sus papás el que va a ser su disfraz. Por eso es importante hacerles participar e inventar con ellos, según sus gustos y preferencias, un disfraz único que nosotros mismos confeccionaremos para el Carnaval, para ir disfrazados al cole o a la cabalgata. Reutilizando cajas, trozos de envases y otros objetos que ya no usamos, con cartulinas de colores, pinturas, pegamento y tijeras, un poco de fieltro o telas, y sobre todo imaginación, podremos hacer un disfraz divertido y original, además de económico. Os proponemos ideas de disfraces caseros para que los niños sean los protagonistas de estas fiestas tan alegres y coloridas, que suelen ser una de sus favoritas.

Convertirse en superhéroe

Nada más importante para hacer un buen disfraz que los accesorios. Y para que nuestro pequeño sea el mejor superhéroe la clave será llevar capa, un brazalete y una máscara. Son cosas fáciles de hacer y que no supondrán un desembolso de dinero. Bastará con ponerse manos a la obra, y dedicar un poco de nuestro tiempo a hacer con nuestro hijo esta manualidad. Para la capa necesitamos un trozo de tela que recortaremos, mejor usando alguna plantilla que encontremos en internet. Para atar la capa podemos coserle una cinta del mismo color. Se puede decorar la capa con estrellas, arañas, un murciélago o lo que se nos ocurra y más le guste al niño. Para el brazalete recortaremos un tubo de cartón que entre fácilmente en su muñeca, y luego la decoraremos añadiendo un dibujo con la insignia del superhéroe que prefiera el pequeño. Este disfraz les encanta a los niños, y las niñas también estarán encantadas de ser superheroínas.

Caballeros y princesas

A las niñas les chifla disfrazarse de princesa. Para el traje tendrás que echar mano de tela, aguja e hilo y rehacer por ejemplo un viejo vestido con aire un poco festivo y tonos pastel. Con la ayuda de tu hija, podrás confeccionar la corona de princesa. Bastará con usar una cartulina de cierto grosor, que podréis reutilizar de un paquete de cereales, pintarla de dorado o plateado, y decorarla con un poco de purpurina. A los chicos les gustará ir vestidos de caballero, y para eso, nada mejor que confeccionar un escudo y una espada. Para la espada, reutilizando un cartón resistente, porque luego querrá jugar con ella, podremos dibujar la forma de la espada con su empuñadura y luego habrá simplemente que recortarla. Para diseñar el escudo recortaremos un cartón con forma de rectángulo o de círculo, y para que quede más chulo lo pintaremos, y en el centro, añadiremos la insignia, dibujada sobre cartulina con la forma que más nos guste.

Pequeños monstruos

Nada más divertido y que dé más juego que disfrazar de monstruo a nuestros hijos. Una idea sencilla y original es reutilizar los cartones de los huevos para crear una divertida máscara de tres ojos. Es muy fácil de hacer, bastará con cortar el cartón de media docena de huevos en dos, darle un poco de forma para que los ojos sean circulares, y pintar después los ojos como más nos guste. Si además pintamos de color rojo unas venas quedará mucho más monstruoso. Para que puedan llevar puesta su careta usad unas cintas o una goma elástica. Y para el resto del disfraz, bastará usar la imaginación: si queremos un monstruo peludo podemos reutilizar la tela de un viejo abrigo de pelo, también podemos hacer varios brazos con tela o con fieltro, o podemos añadir una decoración divertida a una simple sudadera con gorro, mejor de un color llamativo.

¡Piratas!

A los niños les encantan los piratas, y para que vayan disfrazados de pirata no hace falta comprarles un traje ni los complementos. Lo podemos hacer en casa con nuestras propias manos. Es esencial el sombrero de pirata. Lo podemos hacer, a partir de un patrón que encontremos en internet, dibujándolo sobre una cartulina de color negra, que luego recortaremos. Para el detalle de la calavera, mejor hacerla sobre una cartulina blanca, que dibujaremos y recortaremos, pegándola luego en el centro del sombrero. Y para sujetar el sombrero a la cabeza del niño, podemos usar una cinta o una goma. Otros detalles son la espada, que podemos hacer de cartón, el catalejo, que haremos con un tubo de cartón de cocina, un bigote o una cicatriz de pirata que podremos dibujar con pintura de cara, y el parche en el ojo, que se puede hacer con cartulina negra, y colocada con una goma elástica.

Elfos, hadas y personajes de cuento

Un complemento ideal para disfrazar a los niños de hada o de elfo es construir las alas. Necesitaremos un par de perchas de alambre flexible para darles forma. Uniremos cada una de las alas con una cinta adhesiva robusta. Para rellenarlas, podremos usar unas viejas medias de nylon blanco o también papel de seda o papel celofán. Y para sujetarlas a los brazos del pequeño, nos servirán un par de cintas que colocaremos a modo de asas de mochila. Otro elemento para dar un toque perfecto al disfraz de hada es la varita mágica, que es muy fácil de hacer. Utilizaremos un palito de madera, al que pegaremos una estrella que podemos hacer con cartón, cartulina o fieltro. Bastará con dibujarla y recortarla, y se puede decorar con purpurina. Si colgamos de la estrella un trozo de cinta vaporoso quedará precioso y será un elemento perfecto para luego jugar.

Otros personajes de cuento que entusiasman a los niños son Caperucita roja o Robin Hood. Para el disfraz de Caperucita, lo esencial será usar una chaqueta roja con capucha, añadirle un vestido romántico que le guste a la niña, y el toque lo dará el cesto que lleve en el brazo, que seguro encontramos en algún lugar de la casa y que podemos llenar de frutas o alimentos de juguete. Para el disfraz de Robin, el toque lo dará el sombrero, que podemos hacer con cartulina verde añadiéndole una pluma roja o marrón que también podemos hacer de cartulina.

Soy un robot

Otro clásico que es muy fácil de hacer en casa: el disfraz de robot. Con un par de cajas, una para la cabeza y otra más grande para el cuerpo, hacemos los agujeros necesarios para pasar la cabeza y los brazos. Luego lo forramos todo con papel de aluminio, y le añadimos ojos, boca y alguna decoración como antenas o botones.

¡Hacer el indio!

Y por último, otro clásico de los disfraces de Carnaval: ir de indio. Un disfraz perfecto para niños y niñas. El toque nos lo va a dar la diadema de indio, que es muy sencilla de hacer. La base es una tira de papel un poco resistente, que podemos pintar con témperas y decorar con motivos tribales en forma de círculo o zigzag, en tonos ocres y rojizos. Añadiremos una pluma, que puede ser de verdad o hecha con cartulina, y cerraremos la diadema con un poco de cinta adhesiva. También en tonos ocres, buscaremos una camiseta vieja y, con unas tijeras, recortaremos el cuello, en pico o en redondo. Después, en las mangas y el largo recortaremos unos flecos, que son el distintivo del disfraz de indio. Un detalle más son los abalorios, que podemos crear a partir de viejos collares o pulseras y que se pueden coser en el propio traje, o añadiendo unas cintas de abalorios que también quedarán muy resultonas.

Como veis, es muy fácil preparar un disfraz original y único para nuestro hijo, sin gastar dinero, simplemente echándole un poco de imaginación, y sobre todo, pasando un buen rato con nuestros hijos en el proceso de confeccionar el disfraz

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