Dieta adolescentes

La alimentación en la adolescencia es de vital importancia, tenemos que considerar que nuestros jóvenes se enfrentan a grandes cambios físicos, y que estos conllevan unas necesidades energéticas muy exigentes. Es de sentido común entender que, una correcta alimentación durante la adolescencia será una transición natural si viene de una correcta nutrición en la infancia. No podemos intentar cambiar todo de golpe, en especial en este momento de la vida en el que intentan reafirmarse y buscar su propia identidad.

Y por supuesto, sienta las bases de lo que será la alimentación durante el resto de la vida. Los hábitos que se instauran correctamente en la infancia y la juventud perduran durante toda la vida. Aquí tenéis una serie de consejos a seguir con los adolescentes en casa:

Altos requerimientos, ¡cuidado con desplazar lo importante!

En este periodo los requerimientos nutricionales se elevan porque el desarrollo acelerado típico de esta etapa así lo requiere. No es imposible alcanzarlos, ni mucho menos, pero si la dieta de nuestros jóvenes es abundante en productos que deberían ser de consumo esporádico, tales como bollería, cereales refinados, galletas, dulces… ultraprocesados en general, posiblemente otros grupos alimentarios más nutritivos se vean desplazados y haya riesgo de que no se ingieran todos los nutrientes necesarios. Intentad minimizar la presencia de estos alimentos ultraprocesados, que se consuman con la menor frecuencia posible, restringiéndolos solo a situaciones excepcionales.

“La comida sana no mola”

Este es uno de los mensajes que les llega a los jóvenes. La comida sana es aburrida, o es cosa de adultos. Esta perspectiva hace que se alejen de la alimentación real, y que en ese intento de independizarse prefieran evitar lo que suena a mayores. Es una gran idea incorporarlos al proceso de la alimentación, que quieran comprar, preparar o cocinar platos para la familia, darles ese espacio de reivindicación no tanto en la huida de lo sano, sino en la elaboración y el servicio hacia los demás. Aprender nuevas técnicas puede ser motivante y despertar su pasión por la alimentación saludable.

Cadenas de comida rápida

Proponerles sitios donde ir a cenar con los amigos, o diferentes sitios donde pedir la cena no es nada descabellado y permite que sigan teniendo su ocio. ¿Qué tal sushi para cenar en lugar de una hamburguesa?

TCA y estética

Cuidado especialmente con los trastornos de la conducta alimentaria. La presión estética y el rol que ejercen los modelos de imagen es muy agresivo en la adolescencia. En ocasiones se ejercen conductas poco responsables para intentar parecerse a alguien, o para cambiar el propio cuerpo.

Es de vital importancia inculcar un cuidado y respecto por el propio físico, por una práctica deportiva responsable y sobre todo por la aceptación de nuestro aspecto. Para esto es indispensable un clima familiar adecuado, y por supuesto el ejemplo. Nada como comer y practicar ejercicio de manera saludable por parte de los padres y las madres.

Bebidas energéticas y alcohólicas

Cada vez, el consumo de este tipo de bebidas se inicia a más temprana edad. Hay que recordar y repetir sin ningún tipo de duda, que el alcohol está completamente desaconsejado en las etapas de desarrollo, esto incluye también la adolescencia.Es un tema muy conflictivo, debido a que muchos jóvenes quieren iniciarse en el consumo por motivos sociales. Debemos desaconsejar esta práctica, o en todo caso intentar amortiguarla lo máximo posible. Su mezcla con bebidas energéticas, es además muy peligrosa, debido a que implica combinar un excitante con un depresor, poniendo en riesgo la propia percepción de los efectos del alcohol. Es muy común ver a chavales bebiendo entre horas bebidas energéticas con una cantidad excesiva de cafeína y de azúcar, en nuestra mano está inculcar meriendas saludables que eviten caer en esta práctica y que garanticen que el día de mañana tomen decisiones más responsables.