colesterol malo

Es cierto que existe un colesterol malo, pero todos creemos que es simplemente el colesterol LDL. ¿Estamos en lo correcto? Sí y no. Déjame brevemente explicarme. En los años 90, Ronald Krauss, un prestigioso investigador sobre el colesterol, llegó a la conclusión de que el LDL como tal no era lo que debíamos llamar colesterol malo ya que por sí no parecía un factor de riesgo cardiovascular.

Hoy tienen aceptación común esos hallazgos de Krauss, que lo que vino a decir es que el colesterol LDL podía dividirse en otros dos tipos: Partículas grandes y ligeras frente a otras pequeñas y densas. Y eran solo éstas últimas las que estaban vinculadas con riesgo cardiovascular, mientras que las grandes no.

Por tanto, para Krauss todo estaba ahora claro: los niveles de colesterol LDL no nos informan de nada, porque lo importante es saber qué niveles hay de partículas LDL pequeñas y grandes. De este modo, era más peligroso tener un LDL bajo formado básicamente por partículas pequeñas que un LDL alto de básicamente partículas grandes.

Entonces, ¿qué hacer para reducir las partículas pequeñas de colesterol LDL? Por suerte, a diferencia de las grandes partículas de LDL, las pequeñas partículas de LDL son muy sensibles a sus esfuerzos nutricionales. Los modestos cambios en las opciones de alimentos y los suplementos nutricionales pueden tener grandes efectos en la reducción de las pequeñas partículas de LDL eliminándolas o convirtiéndolas en partículas menos dañinas, reduciendo así el riesgo de enfermedades del corazón.

Control del colesterol malo

 

Estas son las opciones nutricionales más efectivas para reducir las partículas pequeñas de colesterol LDL:

Reducir hidratos de carbono (especialmente los refinados)

 

Mientras que las partículas grandes y benignas de LDL bajan reduciendo la ingesta de grasas (vemos de nuevo que el miedo a la grasa dietética carece de fundamento), las partículas pequeñas caen reduciendo la ingesta de carbohidratos. La reducción de trigo por ejemplo asesta un gran golpe a estas partículas dañinas, porque los culpables más grandes del día a día de la alta glucemia son los productos de trigo como panes, muffins, bagels, pastas, galletas y cereales para el desayuno. En general debemos reducir carbohidratos en general pero particularmente cereales y carbohidratos refinados.

Perder peso

 

Perder peso no solo es una de las posibles consecuencias de otros enfoques para reducir partículas pequeñas LDL, sino que es un enfoque o causa en sí misma.

Omega 3

 

Parece que consumir más Omega 3, en forma de alimentos o suplementos nutricionales, puede ayudar sobre todo a las personas que combinan partículas pequeñas de LDL con altos triglicéridos, ya que ayuda a convertir esas pequeñas partículas LDL en partículas más grandes y benignas.

Evita la fructosa aislada

 

Consumir fruta fresca es adecuado, sin embargo no lo es consumir fructosa aislada. Entre los efectos la fructosa aislada para el metabolismo está aumentar las partículas pequeñas de LDL. Si tenemos un número elevado de las mismas también deberemos consumir fruta fresca sin atiborrarnos.

Ejercicio

Entre los innumerables beneficios del ejercicio está reducir las partículas pequeñas de LDL, eso sí su efecto es a corto plazo por lo que el ejercicio tiene que ser continuado.

 

Si llevamos una dieta teniendo en cuenta estos tips de nutrición podremos reducir el riesgo de enfermedades cardiacas o ataques al corazón. Tenemos control sustancial, a menudo total, sobre partículas pequeñas de LDL. Podemos reducir el LDL pequeño drásticamente con estrategias naturales como las que hemos mencionado.

 

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