Remedio natural contra la tos

Os contamos algunos de los remedios naturales que usaban nuestras abuelas para combatir la tos. Aunque la primera recomendación es visitar al médico para obtener un diagnóstico, debes saber que existen trucos para sacar las flemas y detener la tos en casa.

El trío perfecto: jengibre, limón y miel

Ya hemos hablado anteriormente sobre las propiedades del jengibre, el limón y la miel. Son un remedio perfecto para aliviar la tos y descongestionar el pecho. La receta que os recomendamos es la siguiente. Ponemos unas 10 rodajas de jengibre a hervir en medio litro de agua. Dejamos a fuego lento durante 15 minutos. Luego, añadimos una cucharada de miel y el zumo de medio limón. Este remedio casero es como un bálsamo suave para reconfortarnos en caso de resfriados y gripes.

Importante: Esta bebida es recomendable en niños menores de un año.

La infusión de tomillo

El tomillo es una maravilla para relajar los músculos de la tráquea. También reduce la inflamación en las vías respiratorias y nos ayuda a recuperarnos con rapidez de los más recalcitrantes catarros y bronquitis. La infusión de tomillo es también expectorante y fortalece las defensas. Para la infusión, tendréis que machacar primero el tomillo. Después poner agua a hervir y añadir el tomillo. Dejaremos al fuego durante 5 minutos.

También puedes hacer inhalaciones, prepararte una sopa de tomillo (con una cucharadita de aceite de oliva y pan tostado) o agregar gotitas de aceite esencial de tomillo en un pañuelo y acercarlo a la almohada. El tomillo es efectivo para combatir los espasmos de tos, el asma y las afonías.

Importante: Las inhalaciones de tomillo son recomendables a partir de un año de edad y la infusión de tomillo solo es apta para niños mayores de tres años.

Remedios caseros si tienes tos seca 

La tos seca no es productiva. No expulsamos secreciones, ni flemas. Suena muy dura, parecida al ladrido de un perro y provoca dolores en el pecho e irritación en la garganta. Suele aparecer al principio de los resfriados, como efecto secundario de algunos medicamentos, por partículas extrañas, alergias o por la laringitis, la bronquitis… También, la tos seca es común en personas fumadoras o expuestas al humo del tabaco. En caso que se extienda su presencia más de tres semanas, tenemos una tos seca crónica y es necesario consultarla con un médico.

Puedes probar con compresas de calor ya que el calor ayuda a relajar los músculos y evita que se genere el reflejo tusivo.

Otra opción son las gárgaras de agua con sal. Tendremos que poner una cucharada de sal en medio vaso de agua tibia. Haremos gárgaras con este líquido varias veces al día.

Si lo que queremos son inhalaciones de vapor de agua con eucalipto y limón, pondremos a hervir medio litro de agua con unas hojas de eucalipto y un limón entero. Cuando esté hirviendo, bajamos el recipiente del fuego. Con mucho cuidado, acercamos el rostro al vapor y usamos una toalla para cubrir nuestra cabeza y dirigir el vaho en la dirección correcta.

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