Las_Tablas_de_Daimiel


Si pensamos en La Mancha, seguramente asociemos su paisaje a campos de vides y a molinos de viento. Pero en esta región existen también parajes verdes que nos sorprenderían. Las Tablas de Daimiel son sin duda un oasis en la estepa manchega. Situado en Ciudad Real, en los términos de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel es uno de los humedales más importantes de Europa. Su curioso nombre, “tablas”, designa a un tipo de charca húmeda de poca profundidad, y es uno de los últimos representantes de un ecosistema denominado tablas fluviales, que tiene su origen en la escasez de pendientes y el desbordamiento que forman en este caso dos ríos de distinta naturaleza: el Guadiana, de aguas dulces y permanentes, y el Gigüela, de aguas saladas y estacionales. Declarado Parque Nacional en 1973, y Reserva de la Biosfera en 1981, Las Tablas de Daimiel representan uno de los ecosistemas más valiosos de nuestro planeta, en el que destaca su fauna acuática así como las aves que allí anidan. Además, gracias a las abundantes lluvias del invierno de 2009 a 2010, este paraje se vio completamente recuperado de las sequías que lo ahogaban. Sin duda, un lugar que merece la pena conocer, y que nos ofrece distintas rutas para los amantes de la naturaleza, incluidas actividades para familias con niños.

Cómo llegar
Las Tablas de Daimiel se encuentran a unos 30 kilómetros de Ciudad Real. Desde Madrid, el trayecto es de unas dos horas y cuarto por la A-4, y desde Ciudad Real, circulando por la A-43, se tarda una media hora. Para acceder al Parque Nacional, podemos hacerlo desde las localidades de Daimiel o desde Villarrubia de los Ojos, en ambos casos disponemos de un camino asfaltado de unos 10 kilómetros que va a parar al Centro de Visitantes, que es el acceso principal al Parque. Aunque hasta Las Tablas no llega ningún transporte público, sí existe un servicio de autobuses y línea de tren hasta el pueblo de Daimiel. Una vez allí podemos contratar un servicio de taxi hasta el Parque Nacional o un servicio de visitas guiadas en vehículo todoterreno, que es necesario reservar.

El milagro del agua
Ante todo, Las Tablas de Daimiel destacan por sus aguas. El parque está formado por los humedales de las confluencias del río Guadiana y su afluente Gigüela. La vida en Las tablas_de_daimiel_la_quebradaTablas comienza de forma sencilla: el Gigüela, río de carácter estacional, inunda la llanura durante el invierno, mientras que el Guadiana aporta durante todo el año agua procedente del acuífero 23, desde los Ojos del Guadiana, que es un afloramiento de agua subterránea de este río. Todo ello genera una superficie inundada durante casi todo el año, que ronda las 1800 hectáreas, con unas características muy peculiares, que son el motivo de que allí se den una flora y fauna autóctona y al mismo tiempo estacional. Y un dato curioso, Félix Rodríguez de la Fuente visitó Las Tablas, y este paraje tan singular despertó en él un gran interés, por eso puso de manifiesto sus riquezas faunísticas y botánicas en publicaciones científicas que reivindicaban la riqueza de este paraje natural manchego.

La flora y la fauna
Las Tablas de Daimiel poseen uno de los ecosistemas acuáticos más importantes de España debido a la fauna y flora que allí habitan. Su clima extremo, suelos turbios, aguas estaciónales y de condición salina propician la flora de este humedal, con formaciones vegetales que incluyen el bosque mediterráneo, la vegetación propia del río, pasando por bosques de ribera, tarayales, masegares, carrizales y praderas de algas que dan especial valor a este espacio protegido. La masiega es su vegetación más representativa, también los mimbres, los álamos y la enea o espadaña, una especie muy utilizada en la artesanía, elaborándose con su fibra diversos utensilios como esteras, serijos o cestas. Las algas acuáticas, de alto valor ecológico, sirven de alimento a diversas especies animales y son buenas indicadoras de la calidad del agua. En sus dehesas hay encinas, gramíneas, leguminosas silvestres y pastos que son aprovechados para el pastoreo de ganado ovino.

tablas_de_daimiel_garcetas

tablas_de_daimiel_flamencoDesde sus pasarelas de madera, se pueden observar las miles de aves que frecuentan estas aguas. Durante todo el año, pueden contemplarse patos y garzas, pájaros como el bigotudo, los escribanos palustres y el ruiseñor bastardo. La rapaz mas representativa de Las Tablas es el aguilucho lagunero occidental, un depredador alado que ocupa el puesto más alto en la cadena alimenticia del humedal. En primavera y verano, habitan el Parque el pato colorado, la garza imperial, la cigüeñuela y el archibebe común. Al final de verano se producen grades concentraciones de cigüeña Blanca y de cigüeñas negras. A partir del otoño se produce un relevo de la fauna alada del Parque, las garzas reales dan el relevo a las garzas imperiales y llegan las avefrías que pasarán allí todo el invierno. Y como la observación de aves en Las Tablas está llena de sorpresas, podemos encontrarnos con el extraño morito, la escasísima cerceta pardilla o el paso fugaz del águila pescadora. Otra fauna importante en Las Tablas son los reptiles como culebras y galápagos, y mamíferos entre los que abunda el jabalí y el zorro.

Rutas por el Parque
tablas_de_daimiel_05Tenemos varias maneras de visitar el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. Podemos elegir hacerlo libremente, y de manera gratuita, optando por alguno de los itinerarios que ofrece el Parque. En este caso, no es necesario realizar reserva previa y tampoco existe un cupo máximo de visitantes en los itinerarios. Hay tres rutas que podremos realizar, todas ellas de dificultad baja. El itinerario de la Isla del Pan, con un recorrido de 2,5 kilómetros, en la que nos adentramos por el Parque a través de una serie de pasarelas de madera que sirven para saltar de isla en isla. El Itinerario de la Laguna Permanente, cuyo recorrido es de 1,5 kilómetros y nos lleva a dos observatorios faunísticos y a la entrada del Guadiana. Y el Itinerario de la Torre de Prado Ancho, con un recorrido de 4 kilómetros, que nos lleva a cuatro observatorios faunísticos donde contemplar un gran número de aves, y al final del recorrido podemos disfrutar de las preciosas panorámicas del Parque desde esta torre denominada de Prado Ancho.

Tenemos también la opción de reservar visitas guiadas. Con la Visita Básica Senderista nos acompañará un guía intérprete que nos explicará cómo es la fauna, flora, historia y costumbres de Las Tablas.
Y está la Visita Combinada en 4×4, con un recorrido por el parque tanto a pie como en vehículo todo terreno climatizado, y en este caso lo más interesante es poder conocer zonas de gran valor y de acceso restringido del Parque. En la web oficial de Las Tablas de Daimiel podéis encontrar toda la información que necesitéis sobre visitas guiadas, servicios del Parque, horarios, las rutas que podemos realizar y demás información útil. Sí merece la pena destacar que los recorridos del Parque son aptos para todas las edades, desde personas de avanzada edad hasta niños pequeños, y además se pueden usar carritos para bebés en todo el recorrido.

Actividades con niños
Para aquellos que desean visitar el Parque en familia, existen actividades para descubrir Las Tablas especialmente pensadas para padres e hijos, donde todos aprenderán y se divertirán. Una iniciativa de ocio para disfrutar en familia, dirigida y diseñada para familias con niños de 4 a 12 años. Se trata de proporcionar a los padres una alternativa diferente, que además va a permitir a todos conocer un poco mejor la naturaleza, conceptos sobre el ciclo del agua, cómo funcionan los ecosistemas o las rutas de las aves viajeras del Parque. Esta actividad tiene una duración de 2 horas y su recorrido por sendero peatonal es de 2,5 kilómetros. En todo momento estaréis acompañados por el guía con el que descubriréis los secretos de este humedal a través de una participación lúdica, activa y respetuosa. Una manera de acercar a los niños a la naturaleza y su conservación.

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La gastronomía manchega
La comida que podemos degustar en Daimiel es la típica cocina manchega basada en productos de la tierra, como carnes y caza, productos de la matanza del cerdo, además de los quesos curados procedentes de una oveja autóctona muy típicos en la región, un queso de sabor fuerte, ligeramente picante, de pasta dura y aspecto grasiento, entre los que también se encuentra el tradicional queso en aceite. Entre los platos más representativos de la región están las gachas, la caldereta manchega, el arroz con liebre, la perdiz escabechada, las migas con panceta y uvas y, cómo no, el famoso pisto manchego, además de las conocidas berenjenas de Almagro. Un ingrediente muy típico en la cocina manchega es el ajo, protagonista de muchos de los platos tradicionales como la sopa de ajo. Entre los postres y dulces manchegos destacan las flores, las rosquillas y las roscautreras. Y no nos podemos olvidar de los vinos de la región, de gran calidad y con la Denominación de Origen de La Mancha.

Fotos cedidas por www.lastablasdedaimiel.com y www.tablasdedaimiel.com.

 

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