especias


A principios de mes hablábamos de que, independientemente de la dieta que cada uno siga, hay muchas cosas que podemos aprender de las dietas vegetarianas. Hoy hablamos de los condimentos de soja. Son muy habituales en las dietas vegetarianas, ya que su alto valor nutricional sirve para equilibrar las posible carencias de hierro u otros nutrientes. Pero estos condimentos que además de sabrosos son fuente de salud no deberían ser desconocidos para nadie y no deberían faltar en ninguna cocina. Pasemos a conocerlos:

Salsa de soja
Empezaremos por uno de los más conocidos: la salsa de soja. Este condimento, uno de los más antiguos del mundo, no sólo le dará un sabor exquisito a nuestros platos. Es un reconstituyente y regenerador celular, combate la fatiga y facilita la digestión. Pero ¡ojo! Lee la etiqueta de la salsa que vas a comprar: una buena salsa de soja es simple y natural: no contiene nada más que soja, sal, agua, harina y azúcar y tiene una maduración de 2 o 3 años. Evita las salsas que contengan estabilizadores, potenciadores del sabor u otros aditivos químicos. Tampoco caramelo, que se emplea como colorante en lugar de la maduración. Estas salsas pueden tener el mismo aspecto e incluso gusto, ¡pero no tienen las propiedades saludables que tiene una auténtica salsa de soja madurada al estilo tradicional!

Miso:
Esta palabra que suena a restaurante japonés significa en su origen “fuente de sabor”, aunque debería haberse llamado “fuente de salud”. Se trata de una pasta de soja fermentada con sal marina y otros cereales y es un alimento de increíbles propiedades curativas: equilibra el sistema digestivo, mejora la salud cardiovascular, regula el equilibrio hormonal de la mujer (resultando muy útil en etapas como la menopausia), favorece la eliminación de la acidez del organismo, mejora el nivel de energía y tiene un gran poder antioxidante y depurativo. Se indica para todo clase de personas: desde fumadores hasta personas afectadas por radiaciones, pasando por todo tipo de convalecientes.
Este condimento llegó al mundo occidental de la mano de las dietas macrobióticas y veganas, ya que su alto contenido en proteína, vitamina B12, hierro y calcio puede suplir las carencias de este tipo de dietas.
En su uso es recomendable  cocinarlo sin que hierva, ya que tiene enzimas vivas. Se añade siempre al final de la cocción y la cantidad que se usa debe ser muy pequeña (1/4 cucharada sopera) porque si lo consumimos todos los días  puede ser un poco fuerte para el hígado. Se disuelve con un poco de caldo o agua caliente, se mezcla con la sopa o con el plato que vayamos a condimentar y se deja reposar.
No es adecuado para personas que padezcan hipertensión.

Tekka
Es un condimento de color marrón muy sabroso, con el que condimentamos ensaladas, sopas, cereales cocidos o arroces. Este condimento está elaborado a través de una lenta y prolongada cocción de sus ingredientes: miso, raíz de bardana, zanahoria, loto, jengibre y sal marina. Tiene 25 veces más hierro que la carne y es un condimento importantísimo para los vegetarianos.
Alcaliniza y depura la sangre.  Fortalece los intestinos y da energía. Es un gran tonificante muscular y nervioso. Indicado en reuma, anemia, atrofia muscular, debilidad nerviosa y cardiaca. Se usa una cucharadita de café cada 2 o 3 días.

2 Comentarios
  1. marianela

    Este artículo me ha parecido sumamente interesante. Tomo nota de la tekka, de la cual no tenía conocimiento. ¡Tendré que probar este condimento!

  2. Ana María

    Me encantó el artículo. No conocía ni el Miso ni la Tekka. Buscaré dónde conseguirlos.

    Esta página es muy útil. Gracias.

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