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Penelope Coronado

Convertirse en madre conlleva, entre otras muchas cosas, disponer de menos tiempo propio. Sobre todo al principio, cuando nuestro bebé es un recién nacido, solemos abandonar la práctica de ese deporte que antes hacíamos en la piscina, en el gimnasio o en un parque. La lactancia, las atenciones que necesita el bebé no suelen ser compatibles con este tipo de actividades. Pero ejercitar nuestro cuerpo después de tener un hijo, cuando ya estamos totalmente recuperadas, es necesario. Porque criar un bebé es cansado y sin quererlo vamos a forzar a diario nuestra musculatura y especialmente la espalda. Es habitual sentir dolor de espalda, de brazos y articulaciones, por el hecho de coger al bebé o al darle el pecho, momentos en que adoptamos malas posturas. Por eso, no debemos interrumpir la práctica de un ejercicio tan beneficioso como el yoga.

Existen muchos centros especializados en yoga para mamás, que incluyen actividades como el yoga para embarazadas y esta clase de yoga, que se realiza acompañadas de nuestro bebé. Esta actividad la pueden realizar madres, y también padres por supuesto, junto a sus bebés. El objetivo de las clases para mamás con bebés es continuar con nuestra práctica de yoga permitiendo que el bebé nos acompañe. De manera que si necesita de nuestra atención y cuidados podamos atenderle en cualquier momento.

¿Cuándo puedo empezar a practicarlo?
Las familias pueden comenzar a asistir a clases de yoga con sus bebés cuando éstos tienen en torno a 2 meses de edad. Concretamente, y siempre que no haya contraindicación médica, podremos comenzar la práctica a las 4 o 6 semanas del parto, si ha sido vaginal, o a las 8 o 10 semanas si ha sido cesárea. Aunque puede practicarse yoga con el bebé en casa desde el nacimiento, realizando posturas, que en yoga se denominan asanas, y meditaciones con el bebé en brazos o portándolo en un fular, es recomendable asistir a una sesión de yoga con bebés de 0 a 3 meses antes de practicar yoga con el bebé en casa.

¿En qué consiste el yoga de mamás y bebés?
En las clases de yoga para bebés se practican estiramientos y asanas, teniendo siempre muy presente el trabajo de respiración, además de relajaciones y meditaciones. Es muy frecuente que, si se trata de un centro especializado en yoga para mamás, el trabajo también vaya enfocado al suelo pélvico y a la gimnasia abdominal hipopresiva. Dos tipos de ejercicio muy necesarios para la mujer después del postparto. Y es que, en estas clases, el trabajo está enfocado a las necesidades de la madre, para aliviar molestias en la espalda, recuperar el tono abdominal y el suelo pélvico, teniendo siempre presente al bebé y pudiéndole atender en cualquier momento. Para asistir a esta tipo de clases, nos bastará con llevar ropa cómoda y una mantita para el bebé.

¿Cuáles son los beneficios del yoga para mamás y bebés?
Las clases de yoga para mamás con bebés nos permiten continuar la práctica del yoga durante el postparto y la lactancia mientras el bebé nos acompaña. Y esto nos va a resultar muy beneficioso, porque el adulto conseguirá un momento dedicado a la relajación y el bienestar físico, mientras el bebé disfruta de un espacio tranquilo y adaptado a sus necesidades. Además, practicar yoga con nuestro bebé favorece la conexión emocional entre el bebé y sus padres, porque realizar actividades juntos siempre es muy positivo. Incluso, y también a nivel emocional, practicar yoga con otras mamás nos permitirá tener un espacio entre mujeres en el que poder compartir nuestros estados de ánimo, emociones, preocupaciones y todo lo relativo a la crianza de los hijos.

Otra importante ventaja es que ayuda a la madre a recuperarse físicamente tras el parto. Porque a nivel físico significará poder practicar un ejercicio enfocado a nuestras necesidades específicas y zonas más vulnerables en el postparto, como conseguir flexibilidad en la columna vertebral, tomar conciencia de nuestro suelo pélvico y recuperar progresivamente el tono de la musculatura abdominal. Además, al suponer una mejora de nuestro estado físico y un ejercicio donde poder practicar la relajación, nos ayudará muchísimo a afrontar la crianza de los hijos, ya que los padres que mantienen una actitud relajada y positiva en su vida podrán criar a sus hijos sin tensiones, de una manera feliz y equilibrada.

Como veis, se trata de un ejercicio muy saludable, que a las mamás nos permitirá seguir practicando yoga y poder reanudar el trabajo corporal tras el embarazo y el parto, sin tener que separarnos para ello de nuestro bebé, a la vez que disfrutaremos de una actividad beneficiosa tanto para los papás como para los hijos.

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