siesta

Durante muchos años la siesta se había considerado como algo pueblerino y de personas con pocas ganas de trabajar. Sin embargo, el mundo evoluciona constantemente y lo que una vez se volvió anticuado, a veces vuelve a nuestras vidas con aspecto renovado. En los últimos años los beneficios de la siesta han sido alabados por numerosos organismos científicos y actualmente esta costumbre tan española se está extendiendo a multitud de países, conscientes de los enormes beneficios, no sólo para la salud sino para el rendimiento diario.

 

Beneficios de la siesta

Mejoras sobre el rendimiento, sobre los ciclos del sueño, sobre la digestión… la siesta tiene multitud de virtudes, conocidas desde hace años, que tienen un evidente efecto positivo en nuestro bienestar y el global de nuestra salud. Pero estudios recientes descubren que una de las principales ventajas de la siesta reside en los cambios que el sueño provoca en la presión arterial. Los estudios revelan que aquellas personas que practican este sano hábito tienen un menor riesgo de padecer infartos, concretamente el riesgo disminuye en un 37% para aquellos que lo hacen a diario y un 12% para aquellos que lo hacen esporádicamente.

Por su lado, otras instituciones menos interesadas por la salud, han  realizado sus propios estudios para medir los beneficios en el rendimiento físico e intelectual, la capacidad de concentración etc. Según estudios de la NASA, una siesta de 26 minutos ayudaría a mejorar un 34% el rendimiento de los trabajadores y reforzaría su estado de alerta en un 54%. Unas cifras nada despreciables que han llevado a esta agencia a instalar cubículos para que los cerebros más afilados del mundo echen su cabezadita después de comer.

 

La buena siesta

Duración: Como bien ha descubierto la NASA y aunque ya lo supieran hace siglos las abuelas españolas, una siesta no debe durar más de 30 minutos. ¿Por qué? El sueño tiene 5 etapas y lo ideal para despertarse bien de una siesta es no pasar de la segunda. Esto ocurre a la media hora de estar durmiendo, con ligeras variaciones según la persona. De forma general se aconsejan 20 minutos, aunque algunas personas se sienten bien tras descansar 1 o 2 minutos, así que lo mejor es ir probando, sin superar jamás los 30 minutos.

Horario: Nuestra energía decrece entre la 1 y las 3 de la tarde. Es el mejor momento para resetear y empezar la tarde con energía renovada. En cualquier caso debemos evitar que la siesta sea demasiado tarde: una cabezada dentro de las 3 horas previas a la hora de acostarnos puede interferir en el sueño nocturno.

Entorno: Lo ideal es un sitio tranquilo donde no vayamos a ser molestados. La oscuridad también nos ayudará a dormir mejor. Si el sitio es luminoso, podemos usar una mascarilla para los ojos.

La siesta con cafeína: La cafeína tarda 15-20 minutos en hacer efecto. La combinación entre el reposo y el efecto de la cafeína resulta energizante y hay muchas personas que eligen esta combinación para despertarse con las pilas nuevas y listos para dar lo mejor durante la tarde.

 

No todos tenemos la suerte de poder practicar a diario esta sana costumbre y es algo que debemos dejar para el fin de semana o las vacaciones. Pero si los jefes de la NASA tomaron la decisión de incluir la siesta por motivos de rendimiento, quizá llegue el día en que todas las empresas tomen iniciativas parecidas. ¡De momento puedes mostrarle este artículo a tu jefe, a ver qué le parece la idea!