trucos ahorro cocina


En este mes de la vuelta al cole y los platos económicos, no podemos olvidar uno de los aspectos clave de la economía doméstica: el ahorro energético. Hoy en día los electrodomésticos que se fabrican son cada vez más eficientes, pero aun así e independientemente de los electrodomésticos que tengamos en casa, siempre es bueno conocer todos los trucos para optimizar la energía al máximo.

El horno, especialmente si es un horno grande, consume mucha energía para alcanzar la temperatura de cocción. Aprende a usarlo cuando hace falta y optimizar su uso:

  • El microondas gasta un 70% menos de energía que un horno convencional. Úsalo cuando la receta lo permita.
  • En muchos platos de poco volumen también puede sustituirse el horno por cazuelas bajas o sartenes con tapa. Para cocinar así los alimentos es necesario empezar la cocción a fuego medio y subir el fuego al final para dorar.
  • Al abrir la puerta del horno se pierde un 20% del calor, por lo que debemos intentar preparar los platos abriendo la puerta lo mínimo.
  • Para las recetas de más de una hora de horneado, no es necesario precalentar el horno.
  • Apaga el horno unos minutos antes de terminar la cocción y termina de cocinar con el calor residual.

El uso de los fogones, las ollas y las sartenes también puede ser optimizado.

  • Tapar las ollas durante la cocción es uno de los trucos básicos del ahorro energético. Cuando el guiso, la salsa o el cocido llegue al punto de ebullición o la temperatura óptima, tápalo y baja el fuego a la mitad. Se seguirá cocinando normalmente pero usando menos energía. Debes tener en cuenta que al cocinar de esta forma los líquidos se evaporan algo menos, por lo que es conveniente modificar ligeramente las recetas y añadir menos líquido.
  • Usa ollas y sartenes ligeramente más grandes que el fogón, de esta manera se aprovechará todo el calor y no se perderá por los bordes. Si además usas ollas y sartenes con el fondo grueso, conseguirás que la temperatura sea más homogénea usando el mínimo de energía.
  • Para cocciones largas usa la olla a presión. Los principios físicos de estas ollas les otorgan la capacidad de reducir considerablemente los tiempos de cocción, ahorrando tiempo y energía.
  • La coordinación también es un aspecto fundamental. Antes de encender los fogones piensa en todas las cosas que tendrás que cocinar y cómo puedes combinar las cocciones encender el mínimo número posible de fogones y aprovechar el calor.
  • Si tu cocina es de vitrocerámica (sin incluir la inducción) puedes apagarla 5 minutos antes de terminar la cocción y terminar de cocinar con el calor residual.

El frigorífico es el electrodoméstico que más consume de toda la casa, por lo que éste merece especial atención:

  • El tamaño del frigorífico debe ajustarse a nuestras necesidades, pues un mayor tamaño supondrá mayor consumo.
  • Comprobar que las puertas cierran correctamente es esencial. Vigila que la goma esté en buen estado y que la luz se apague al cerrar la puerta.
  • Evita malos hábitos como abrir la puerta innecesariamente o mantener la puerta abierta mientras piensas qué vas a comer. Piensa lo que necesitas y luego abre la puerta para cogerlo todo sin que se pierda excesivo frío, especialmente en verano.
  • Descongela el frigorífico si se ha formado una capa de hielo, ¡el gasto puede incrementarse hasta un 30%!
  • Mantener la nevera ordenada también te ayudará a localizar los alimentos más rápidamente y reducir el tiempo de tener la puerta abierta.
  • Si es posible, trata de colocar la nevera en una zona alejada de otras fuentes de calor, como radiadores o ventanas, y deja suficiente espacio en la parte trasera para que el aire circule, dejar menos de 5 cms puede suponer un aumento del 15% en el gasto.
  • Antes de guardar un plato, deja que se enfríe en el exterior. Por otro lado, deja que los alimentos se descongelen dentro del frigorífico para aprovechar el frío que desprenden.
  • El frigorífico debe estar lleno al menos en dos tercios. En contra de la creencia, un frigorífico lleno consume menos que uno vacío, puesto que los alimentos retienen más el frío que el espacio libre.
  • Limpia la parte trasera dos veces al año, para evitar la obstrucción del ventilador.
  • Si te vas de viaje, descongélalo y deja las puertas abiertas.

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