alimentos estudiantes

Durante estos días de estrés y nervios para los estudiantes, los buenos hábitos alimenticios a menudo caen bien abajo en la lista de prioridades. Es fácil caer en una dieta basada en café, comida rápida y snacks de la máquina de vending, ya que invertir tiempo en la comida parece algo por encima de las posibilidades del estudiante. Sin embargo, un menú correcto debe formar parte del plan de estudios que nos llevará al éxito: aunque el cerebro sólo supone un 2% de la masa corporal de una persona, cuando estamos en reposo consume aproximadamente un 20% de la energía y eso requiere una entrada constante de combustible. A mejor sea el combustible que le demos, mejor funcionará el cerebro, y ese puede ser el detalle que marque la diferencia en un examen. Hoy le dedicamos nuestro artículo a los estudiantes, con algunos consejos para que afronten estos días de gran desgaste físico y mental.

5 comidas al día: Comer pequeñas cantidades en intervalos pequeños ayuda a mantener los niveles de energía estables. Durante el periodo de estudio y exámenes, igual que en cualquier época importante de nuestra vida, este es un detalle esencial, ya que el rendimiento aumenta considerablemente.

Sé constante: Tal como vimos en este artículo, la comida tiene una incidencia directa en nuestro estado de ánimo y, a su vez, el estado de ánimo tiene incidencia en aquello que elegimos comer y cómo lo comemos. Por eso es muy importante no entrar en círculos viciosos: en periodos tan importantes cosas como saltarnos una comida o darnos un atracón de comida basura puede pasar factura.

No abuses de ningún alimento: No existen “alimentos milagro” para aprobar exámenes, sólo buenos hábitos. Ningún alimento, por sano que sea, debe tomarse en exceso. Apuesta siempre por la variedad.

Evita las comidas pesadas: Esto está relacionado con el punto 1: un menú diario compuesto por 5-6 comidas ligeras nos permite estar en el mejor estado energético a todas horas; por el contrario hacer 3 grandes comidas, nos hará sentir sin energías antes de comer y pesados tras la comilona.

Cena ligera: el reposo es algo fundamental para el cerebro. Para aprovechar al máximo el descanso adopta buenas costumbres en las horas previas: apagar el ordenador, ir desconectando de las preocupaciones y preparar una cena ligera que te permita dormir bien. Consulta nuestra lista de propuestas de cena.

La fruta es fundamental: son el mejor complejo vitamínico que existe y además sus azúcares naturales junto con la fibra se traduce en energía sostenida, sin altibajos.

Evita el azúcar refinado: las galletas, los bollos, el chocolate… todo lo que lleve azúcar supone una amenaza para nuestros niveles de energía, ya que la energía se libera de forma rápida: se produce un pico de energía y una caída rápida, y poco más tarde nos sentimos cansados y sólo deseamos consumir más azúcar. Sustituye el azúcar refinado por frutas, cereales y otros tipos de energía de menor índice glucémico.

Elije los vegetales coloridos: Se trata de un truco que funciona de forma general sin necesidad de haber estudiado nutrición; a más oscura es una hortaliza, más alta es su concentración de nutrientes. También puedes tener en cuenta que los distintos nutrientes aportan distintos colores. Así que asegúrate que tus platos están llenos de color.

Elije snacks saludables: a media mañana y a media tarde tendrás que picar. Elije un par de snacks saludables cada día. Aquí tienes algunas ideas de snack saludable.

Busca recetas sencillas: alimentar el cerebro no requiere complejas recetas. Además te será muy difícil ser constante con los buenos hábitos: unas verduras al horno, un salteado, un revuelto, o un sandwich bien completo pueden ser suficientes.

No olvides la hidratación: los estudiantes suelen abusar de la cafeína o de las bebidas azucaradas. Elije mejor agua, leche, zumo de frutas o un te verde, verás como te sientes mejor y más animado.

Tu mejor aliado, el desayuno: suene a cliché, pero el desayuno realmente ES la comida más importante del día. Un buen desayuno es esencial para un estudiante aunque es importante que el desayuno no se base en un café y un bollo, ya que estaríamos cayendo en los errores que hemos comentado antes. Necesitas proteínas, calcio, fibra, vitaminas… Combina algún lácteo (queso, leche, yogur, mantequilla…), con carbohidratos de absorción lenta (muesli, pan integral, avena cocida…) y una pieza de fruta con alguna bebida saludable. Unos frutos secos te darán gasolina extra para el cerebro.

Alimentos para el cerebro: aunque ya hemos dicho que no existe ningún elixir para aprobar exámenes, debemos asegurarnos de que no hay deficiencias de ciertos elementos que permiten un rendimiento óptimo del cerebro: calcio, hierro, fósforo, zinc, vitaminas (especialmente del grupo B), ácidos grasos omega-3, antioxidantes… Apuesta por el pescado (especialmente el pescado azul), las frutas variadas, los frutos secos, la miel, las zanahorias, el chocolate negro… y para beber, el te verde.

Desde Naturarla queremos desear mucha suerte a todos los estudiantes y recordar a los que no tenéis que pasar por ese momento difícil… ¡que nunca viene mal tener el cerebro en forma!