vuelta_cole_solidaria


Penelope Coronado

Llega septiembre y las familias con hijos de a partir de tres añitos debemos de pensar en empezar el cole. Es un mes en que sin duda se resiente nuestra economía doméstica. Acabamos de llegar de vacaciones, y por más modestas que éstas hayan sido, se trata de un momento en que nuestras finanzas caseras suelen resentirse. Porque, por un lado, hay que hacer frente a unos gastos determinados en un periodo muy corto de tiempo, y porque por otra parte y sumando todo el coste del conjunto -matrículas, comedores, extraescolares, libros de texto, material escolar, calzado y ropa, etcétera- resulta elevado el gasto total al que debe enfrentarse cada familia.

 

Hay algunas maneras para ahorrar el notable coste que supone la vuelta al cole. Algunos ejemplos: reutilizar todo el material escolar que se pueda, de hermanos mayores, de primos mayores y otros familiares o de amigos. A la hora de comprar, hay siempre que tratar de buscar y comparar en distintos establecimientos comerciales, y elegir aquellos que sean más económicos o que nos ofrezcan las mejores ofertas con motivo de la “vuelta al cole”. También podemos ser precavidos y aprovechar las rebajas veraniegas, donde es fácil encontrar buenas ofertas. Y no hay que olvidar que las compras online de ropa, calzado o material escolar pueden salirnos en internet hasta un 50% más baratas.

 

Podemos echar mano también de las ayudas y propuestas de asociaciones de padres, ayuntamientos, bibliotecas y otras entidades locales que han puesto en marcha iniciativas de préstamos de libros de texto o mercadillos de material escolar.
Porque no hay que olvidarse que, sobre todo a raíz de la crisis y de la disminución de ayudas y becas en el ámbito educativo, muchas familias afrontan la llegada del nuevo curso escolar con una enorme dificultad a la hora de adquirir el material escolar y didáctico que van a necesitar sus hijos. Y en este contexto, y como padres responsables, será importante que fomentemos y demos el primer paso para que nuestros hijos, desde que son pequeños, conozcan valores como la solidaridad, la cooperación, el consumo responsable, y la importancia del comercio justo y del reciclaje de libros.

Campañas de libros usados

Sin duda los libros de texto representan uno de los gastos mayores al que tienen que hacer frente las familias cuando sus hijos comienzan las clases en septiembre. Existen cada vez más librerías y establecimientos que ofrecen la posibilidad de reservar los libros antes de las vacaciones, fraccionar el gasto en varias cuotas e incluso aprovecharse de algunos descuentos en los precios, para así llegar a septiembre de forma más desahogada. Hay además algunos centros escolares que recogen libros ya usados por alumnos que han superado el curso y que los ponen a disposición de aquellos que lo empiezan.

 

Y para las familias que realmente tienen problemas para afrontar este gasto está la oportunidad de sumarse a campañas solidarias de recogida y donación de libros de texto y material escolar. Esta clase de campañas, apoyadas por toda clase de fundaciones, ONGs, sindicatos, ayuntamientos e incluso parroquias o partidos políticos, pretenden sensibilizar a la población y recoger libros de texto ya usados, para entregárselos a los alumnos de familias con menos recursos económicos. Para que ningún niño comience el curso sin libros, el objetivo de esta clase de iniciativas es donar todo ese material recogido a las familias que más lo necesiten, especialmente, aquellas que están en situación de desempleo, promoviendo la reutilización y aprovechamiento de todos aquellos libros que ya no se van a usar.

 

Lo mejor para optar a estos libros recogidos mediante donaciones es informarse en el propio colegio o en asociaciones de padres. Internet es otra manera de informarse al respecto. Hay campañas de recogida y donación de libros de texto promovidas por asociaciones como la Fundación Melior o Cruz Roja.

 

Material escolar de comercio justo

Otro de los gastos importantes que hay que afrontar de manera mayoritaria en el mes de septiembre, con el inicio de las clases, es el material escolar. El gasto depende del curso que vaya a realizar nuestro hijo. Durante los primeros años de la escuela, el coste del material escolar puede ser más elevado, pero también es menor el precio de los libros de texto. Existe además una gran diferencia entre el coste del material escolar como bolígrafos y cuadernos básicos, y esos mismos productos con estampaciones propias del merchandising de moda, porque seguramente nuestros hijos preferirán un cuaderno de su personaje favorito que no un cuaderno sin más. Por eso es importante que conozcan y se impliquen, desde que son pequeños, en el consumo responsable, transmitiendo a nuestros hijos los valores propios del comercio justo: un modo de intercambio que favorece el desarrollo económico y social de los pueblos más desfavorecidos del planeta, y que garantiza el respeto de los derechos laborales y un salario digno.

 

El comercio justo es una alternativa al comercio convencional que tiene en cuenta valores éticos que abarcan tanto aspectos sociales como medioambientales. El consumo responsable a través de productos de comercio justo garantiza un salario y unas condiciones laborales dignas para los trabajadores y trabajadoras de zonas empobrecidas de los países del Sur. Y significa sobre todo poner nuestro granito de arena para favorecer la mejora de sus condiciones de vida al contribuir, con las recaudaciones obtenidas, en acciones comunitarias que abarcan la educación, la sanidad, la vivienda o la formación.

Por eso, de cara a elegir el material escolar que necesitarán nuestros hijos, podemos optar por alternativas como las que ofrecen algunas ONGs, con productos ecológicos, que respetan el medioambiente y que garantizan que en su producción se han respetado los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Como ejemplos, los estuches, mochilas y bolsas para la merienda o para el gimnasio que ofrece Intermón Oxfam. Por su parte, COPADE promueve la gestión forestal responsable mediante productos de comercio justo responsables con los bosques. En su Papelería de Madera Justa hay folios, bolígrafos, cuadernos, carpetas y blocks de notas, portalápices y distintos packs con material escolar hechos con madera justa y certificada. También Greenpeace tiene en su tienda on line material de papelería ecológica como bolígrafos, lapiceros y cuadernos. Y la Fundación Vicente Ferrer ofrece portalápices artesanales, varios sets de lápices y bolígrafos, e incluso una comba decorada y pintada a mano que enseña cómo eran los juegos clásicos infantiles. Se trata en definitiva de pequeños detalles solidarios, en el fondo muy importantes porque ayudan a los niños a conocer los valores de la colaboración activa, y lo más importante contribuyen a ayudar a miles de personas a tener una vida más digna.

Deja tu comentario

Para comentar tienes que estar registrado en Naturarla.