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De todas las vitaminas, la C es una de las que mejor conocemos. Aunque muchos no lo saben, la vitamina C pueden generarla la mayoría de animales. Sin embargo, nosotros los humanos debemos consumirla ya que nuestros organismos no pueden generarla por sí mismos. Exactamente esto explica la teoría según la cual los animales no sufren infartos pero los humanos sí: nuestra necesidad lógicamente superior de vitamina C. De hecho, el premio Nobel Linus Pauling afirmó en 1989 que la enfermedad cardiovascular se debía a una falta crónica de vitamina C.

Algunas personas se sorprenden cuando escuchan a otra gente decir “estoy intentando ganar peso”. Esto suele pasar porque vivimos en un contexto donde más de la mitad de la población tiene sobrepeso u obesidad. Cosa que además hace en ocasiones que quien no puede ganar peso sea visto como “un bicho raro que se recochinea de su condición”.

Podríamos decir tantas cosas buenas del ejercicio físico, que nos llevaría cientos de posts abarcar una mínima parte de las cosas que nos puede aportar. Aún así, me siento en la obligación de compartir este vídeo de Mike Evans, en el que se resume de una manera magistral en poco menos de 10 minutos todo lo que nos ofrece este “tratamiento”: Él lo nombra “tratamiento” durante la introducción del vídeo, porque llama la atención de cómo con su larga lista de efectos beneficiosos no se “prescribe” más, o con la misma intesidad que los fármacos.

Citricos

Aprovechando que es el mes de los cítricos, alimentos archiconocidos por su contenido en vitamina C, no puedo dejar pasar la oportunidad de hablar del papel de las vitaminas en la prevención de enfermedades. Las vitaminas son sustancias que nuestro cuerpo necesita en unas dosis muy pequeñas (por eso los llamamos micronutrientes) pero que tienen una función fundamental en el organismo, y sin ellas nuestra salud se vería comprometida.

Tanto las alergias como las intolerancias alimentarias son reacciones adversas que nos producen los alimentos, ambas son respuestas anormales que se atribuye a la ingestión de un alimento, pero entre ellas encontramos diferencias que es importante conocer.

Es a partir de este siglo cuando el agua empieza a tomar un protagonismo más fuerte en   dietética y  salud. Desde ese momento empiezan a hacerse recomendaciones concretas y específicas sobre su consumo para cada persona, otorgándole una importancia similar al resto de nutrientes.

mitos leche

La leche ha sido uno de los alimentos más criticados desde un punto de vista pseudocientífico, muchas de estas “opiniones” no se arrojan desde un punto de vista crítico, y corresponden más a creencias que a la evidencia científica.

Si nos ofrecieran algo parecido al secreto de la salud y la vida eternas, ¿quién renunciaría a ello? Probablemente nadie, pues de hecho ésta es una búsqueda inmemorial en la propia historia de la humanidad. Siendo conscientes de que lo eterno e inmortal no existe, al menos no hoy por hoy, sí podemos reunir pistas fundamentales para lograr una salud lo más duradera posible. Como por ejemplo, las dietas de los ciudadanos que de mayor longevidad disfrutan.

Las vitaminas del grupo B son conocidas, quizás sobre todo, como las vitaminas de la energía. Si bien es cierto que las vitaminas como tal, al no tener calorías, no aportan energía, no lo es…