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Penelope Coronado

Durante el invierno, con la llegada del frío y el mal tiempo, somos más propensos al sedentarismo. Por eso, nada mejor que una propuesta para realizar una actividad física que nos saque de nuestra rutina. Desde Naturarla os queremos proponer la práctica del esquí. Un deporte que nos ofrece grandes beneficios cardiovasculares, que nos ayuda a mejorar nuestra tensión arterial y a controlar el exceso de peso. Además, el esquí, al practicarse en un espacio natural, nos permite salir del entorno urbano y estar en contacto con la naturaleza, ayudándonos de paso a combatir el estrés.

EsquíMuchos pensaréis que el esquí es un deporte difícil, caro y que requiere estar muy bien entrenado. Nada de eso. Si de verdad nos lo proponemos, y elegimos el momento y el lugar idóneos, podemos practicarlo ya que se aprende fácilmente y sin realizar grandes gastos.

Algunos consejos antes de ir a esquiar

Al igual que en cualquier otro deporte, antes de practicar el esquí necesitaremos realizar algunos ejercicios de estiramiento y calentamiento, para así preparar físicamente a nuestro cuerpo y evitar el riesgo de sufrir alguna lesión. Bastará con que realicemos un precalentamiento trabajando la elasticidad y flexibilidad de la cadera, cintura, rodilla, hombro, muñeca y codo, ya que será en estas articulaciones donde más movilidad necesitemos para el ejercicio.

Si es la primera vez que vais a esquiar, os recomendamos que os apuntéis a cursillos de iniciación, para que sea un profesor quien os enseñe los primeros movimientos en la nieve y que podáis adquirir unas buenas bases técnicas, así como conocer las precauciones y medidas de seguridad necesarias. Será la escuela la que también os proporcione los materiales y equipamiento necesario para esquiar.

Tened en cuenta además, que para esquiar hay que protegerse del sol. Por eso es imprescindible utilizar crema solar para la piel y los labios, y además llevar gafas de sol con protección UVA.

Muchas variedades de esquí para ejercitarse

En la nieve podemos realizar diversos tipos de ejercicio, todos ellos muy atractivos y beneficiosos para nuestra salud, muy divertidos además. Hay deportes de nieve más extremos, como el snowboard, para los más inquietos, y prácticas para los amantes de las caminatas por rutas naturales en la nieve, como el trekking o el esquí de travesía. A continuación os explicamos algunas de ellas.

EsquíEsquí alpino. Es el esquí clásico, que consiste en realizar el descenso por la montaña en el menor tiempo posible, siguiendo un trazado en zigzag marcado por unas balizas especiales. Practicándolo, se fortalecen las piernas y mejoramos nuestra coordinación.

Snowboard. Se trata de hacer surf por la nieve con una tabla, deslizándose por las pendientes, realizando giros, saltos y slaloms. Al practicarlo, trabajaremos las piernas y las abdominales.

Trekking o senderismo por la nieve. En este caso, las rutas por la montaña se recorren a pie, o calzados con raquetas. Además de fortalecer las piernas, pondremos a prueba nuestra capacidad de orientación, y por supuesto, disfrutaremos de paisajes y vistas excepcionales que no estamos acostumbrados a ver a diario.

Esquí de travesía. Mezcla de alpinismo y senderismo, el objetivo aquí es el ascenso y descenso de un pico o de una travesía. Se trata de un trabajo excelente para las piernas, y con él mediremos nuestra resistencia.

Para acabar, y llegado el final de la jornada de esquí, sea cual sea la disciplina que elijamos, será importante hacer unos buenos estiramientos, para así evitar posteriores calambres, agujetas y molestias.

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