Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa no sólo es bastante común sino que cada vez somos más conscientes de su existencia. Vamos a aclararte algunas dudas sobre los síntomas, causas y alternativas para aquellas personas que no quieran renunciar a los beneficios de los lácteos.

Qué es la intolerancia a la lactosa

Es un trastorno digestivo que se produce cuando nuestro organismo no puede asimilar la lactosa que es el azúcar de la leche. Cuando una persona tiene dificultades para digerirla, se pueden producir diarreas, gases o hinchazón de vientre después de la ingesta.

La intolerancia a la lactosa es muy común y los casos se diagnostican sobre todo en edad adulta. En principio, todos nacemos con capacidad de producir suficiente cantidad de lactasa (la enzima encargada de absorber y asimilar la lactosa descomponiéndola en azúcares simples). Sin embargo, por razones que veremos, la producción de lactasa por el organismo se puede ver comprometida y es aquí donde tiene lugar la famosa intolerancia a la lactosa.

Cuáles son las causas de la intolerancia a la lactosa

La llamada causa primaria, que es la más habitual, se produce por la pérdida de capacidad de producir lactasa conforme envejecemos. Es interesante tener en cuenta que este problema es menos habitual en las sociedades históricamente más expuestas a la leche, como en países nórdicos y Reino Unido.

Las llamadas causas secundarias son mucho menos frecuentes y se deben a infecciones que inflaman el sistema digestivo y resultan en una peor producción de lactasa.

Si no se trata correctamente, la intolerancia a la lactosa puede generar diversos problemas como gases, diarrea, vómitos, calambres abdominales…

La lactosa en los derivados de la leche

La lactosa, además de la leche de vaca, también es un componente que encontramos en la leche de cabra y oveja . La leche de cabra contiene una cantidad algo inferior de lactosa, pero no mucho menos. A veces hemos oído quizás que la leche de cabra u oveja es más digerible que la de vaca, pero esto no tiene mucho que ver con la lactosa de unas u otras.

Lo que sí podemos tener en cuenta son los matices con los derivados de la leche para las personas que tienen intolerancia moderada de lactosa.

– Los yogures producidos a través de la fermentación de la leche son tolerables ya que la lactosa está pre – digerida por las bacterias lácticas.

-En el caso de los quesos frescos, la cantidad de lactosa es inferior a la leche aunque sigue siendo apreciable (sobre un 30/40% menos lactosa que la leche con la que se elaboran).

-En cuanto a los quesos semicurados o tiernos, la cantidad de lactosa es muy baja, por lo que las personas con intolerancia moderada a la lactosa admiten ciertas cantidades de estos quesos. Y La mejor noticia para los intolerantes a la lactosa es que los quesos curados durante largo tiempo (más de 10-12 meses) ya no tienen lactosa.

– Si no es una intolerancia severa se podrá consumir también mantequilla, ya que contiene dosis realmente mínimas de lactosa.

-La leche condensada y los helados son prácticamente iguales a la leche normal en cuanto a contenido en lactosa, y la nata tiene niveles de lactosa semejantes a los quesos frescos.

En realidad muchas personas con intolerancia a la lactosa pueden digerirla en pequeñas dosis, e incluso ser beneficiosa dicha exposición a la lactosa si no es una intolerancia severa, como demuestra este estudio recientemente publicado.

En busca de una alternativa ideal

¿Cómo pueden las personas intolerantes a la lactosa disfrutar de los beneficios de los lácteos? El proceso de elaboración de las fórmulas sin lactosa es muy interesante ya que se reproduce el mecanismo que emplearía nuestro cuerpo para descomponer la lactosa si pudiéramos digerirla sin problemas. A la leche o derivados lácteos sin lactosa se les añade la enzima lactasa con lo que la lactosa ya aparece separada (o hidrolizada técnicamente hablando) en sus dos partes simples de glucosa y galactosa.

Más allá del calcio, los lácteos son alimentos que son una gran fuente de proteína y vitaminas tan importantes como las B12, A y D. Dicha combinación de nutrientes es muy importante para los huesos. También se ha asociado el consumo de lácteos con menores niveles de obesidad y diabetes.

Podemos decir que los productos sin lactosa son la opción perfecta para, sin el problema de la lactosa, disfrutar de todos los beneficios que nos proporciona una dieta rica en lácteos.

Intolerancia no es alergia a la leche

No debemos confundir la intolerancia con la alergia a la lactosa. Algunas personas desarrollan alergia a la proteína de la leche por lo que reaccionan como si fuera un agente invasor. En este caso, se debe eliminar cualquier exposición por pequeña que sea a la lactosa.

 

6 Comentarios
  1. Elena Martín

    Informacion muy completa.
    Mi duda es: ¿ Si uno NO tiene intolerancia a la lactosa, es mas inteligente pasarse a los lacteos sin la misma por la cuestion de reducir al maximo la ingesta de azucar? Gracias!

    • Naturarla

      Hola Elena, respecto a tu duda: Los hidratos de carbono no difieren mucho. Al no tener lactosa, simplemente estás obteniendo la lactosa ya descompuesta en los carbohidratos/azúcares galactosa y glucosa, con lo que no varía el asunto de ese macronutriente. ¡Gracias!

    • Naturarla

      ¡Hola Elena! La foto que se muestra es la que está asociada al correo con el que te has dado de alta en la comunidad. Enseguida respondemos a la pregunta que planteas. ¡Un saludo!

  2. Elena Martín

    Genial gracias! Yo me registre con facebook y no i tengo esa foto ni tengo perro porque tampoco se llega a ver bien. No me molesta pero lo digo por si esruvierais teniendo problemas con los registro.

    • Naturarla

      ¡Hola de nuevo Elena! No sabemos porqué Facebook ha asociado tu cuenta con esa foto. Comentarte de todas formas que como ya estás registrada en la comunidad de Naturarla, puedes cambiar tu foto en tu página de perfil, ¡te mandamos un saludo!

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