estrés remedios naturales

El estrés es sin duda uno de los males más extendidos de nuestra sociedad. El trabajo, las prisas, el ritmo diario al que nos enfrentamos cada día suelen ser los principales enemigos de nuestra tranquilidad y pueden acabar generando en nosotros una sensación de malestar conocida como estrés. Y hay que tratar de controlarlo, porque el estrés es el detonante de muchas enfermedades. Por eso, nada mejor que recurrir a lo natural para evitar estas situaciones. Os proponemos algunos consejos que nos servirán de gran ayuda para conseguir reducir el estrés del día a día y mejorar nuestra salud y bienestar.

Las hiervas, grandes aliadas contra el estrés

Las propiedades relajantes y sedantes de algunas hiervas nos serán de gran ayuda para combatir el estrés. Tomadas en infusiones las plantas naturales sirven como el perfecto antídoto para tranquilizarnos. Entre ellas están la tila, el agua de borraja, la valeriana, el romero, el azahar, la yerbabuena, la manzanilla, el lúpulo, la melisa, la passiflora o flor de la pasión. Debido a sus propiedades relajantes, una infusión de alguna de estas hiervas nos ayudará a tranquilizarnos y si las tomamos antes de ir a la cama nos ayudarán a dormir mejor.

Aromaterapia, otra alternativa natural y relajante

Hay algunas plantas que contienen aceites esenciales volátiles con acciones relajantes. Mediante lo que se denomina como aromaterapia lo que hacemos es inhalar a través de la piel el aroma de determinadas plantas tranquilizantes. Es el caso de los aceites esenciales de lavanda, mejorama, jazmín, salvia, tomillo y sándalo. Gracias a ellas crearemos un ambiente relajante e incluso podremos darnos un baño a base de plantas aromáticas.

Baños terapéuticos

Nada mejor para relajarnos que preparar un placentero baño caliente. Para convertirlo en un baño con propiedades terapéuticas podemos añadirle flores de lavanda, de melisa, de menta piperita o de hojas de manzanilla o valeriana. Se trata de hacer una infusión con alguna de estas plantas y dejarla luego reposar durante 15 minutos. Sin duda, al sumergirnos en un baño caliente y a base de hiervas relajantes sentiremos cómo se desvanece el estrés al tiempo que nuestra piel se perfuma.

Masajes para conseguir bienestar

El estrés provoca contracturas musculares, muchas veces dolorosas, especialmente en la zona de la nuca y la espalda. Realizar masajes en la zona afectada reduce ese dolor y también el estrés. Se trata de hacer masajes rítmicos y con movimientos suaves sobre la zona afectada, para así conseguir relajar esos músculos. Es muy efectivo además hacer estos masajes con aceites herbales, como por ejemplo el aceite de sésamo, el aceite de maíz o el agua de canela. Seguro que con un masaje suave y relajante conseguiremos destensar nuestros músculos y sentirnos como nuevos.

Otros consejos prácticos para mitigar el estrés

Regálate tiempo. Tomarse tiempo para uno mismo es importante. Escoge una actividad que no te suponga una obligación, mejor algo agradable que te haga olvidar los problemas. Apaga el teléfono, escucha una pieza de música clásica, coge un libro, cocina ese plato que tanto te apetece probar, dedica tiempo a tu familia y amigos, ve a dar un paseo, sin duda el contacto con la naturaleza te ayudará a combatir el estrés.

Establece prioridades. Estudia tus prioridades y aprende a delegar, por ejemplo, las tareas del hogar. Establece metas razonables, organiza tu tiempo y no intentes realizar demasiadas cosas a la vez. A veces es bueno no ser tan exigente con uno mismo.

Aprende a decir que no. Si sabes que no podrás cumplir con un favor que te hayan pedido, si el día no tiene las suficientes horas para cumplir con una obligación que te hayas impuesto, es mejor ser sincero y decir que no, en lugar de hacerlo mal y estresarte por ello.

Evita confrontaciones. Cuando uno está al borde del estrés es fácil acabar teniendo una discusión. Pero dos no se pelean si uno no quiere. A veces lo mejor es respirar hondo, contar hasta 10 y permanecer en silencio.

Practica ejercicio físico y técnicas de relajación. Si padeces estrés apúntate a yoga, a pilates, a clases de meditación, y procura hacer ejercicio físico o ejercicios de respiración de forma regular. Cualquier actividad física practicada con constancia te será de ayuda para encontrar calma y sentirte mejor.