Rutas


Penelope Coronado

Uno de los parajes más singulares, impactantes y sorprendentes de nuestro país es el que nos ofrece el Parque Natural de Bardenas Reales. Situado al sureste de Navarra, en el centro de la depresión del Valle del Ebro, y próximo a Tudela, este Parque Natural, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, llama la atención por su paisaje semidesértico, de apariencia casi lunar, fruto de la erosión durante miles de años de sus suelos de arcillas, yesos y areniscas.

Bardenas Reales son un lugar espectacular e insólito, de 42.500 hectáreas, en donde poder descubrir toda una variedad de formaciones naturales como barrancos, mesetas planas y cerros solitarios, todos ellos esculpidos con caprichosas formas. Un escenario único donde, sirva como curiosidad, se han rodado anuncios televisivos, videoclips musicales y películas como Airbag, Acción Mutante, Atolladero o 007 El mundo nunca es suficiente. Sin duda, son un paraje asombroso, de apariencia desnuda y desértica, que merece la pena visitar ya que esconde grandes valores naturales.

badlands salitre

Cómo llegar

Si viajamos en coche desde Pamplona, que está a unos 70 kilómetros del Parque Natural, tomaremos la N-121 Zaragoza-Madrid. Al llegar a Los Abetos, tomaremos la NA-134 que tendremos que abandonar en la salida Arguedas Este, para acceder a la NA-8712. Y ya en esta carretera veremos carteles que nos indican la entrada al Parque Natural. Desde Zaragoza, en coche, es apenas una hora de trayecto. Tomaremos la carretera que va a Logroño, y luego el desvío que nos lleva a Arguedas. Desde Bilbao tomaremos la A-68 hasta la salida de Alfaro y Castejón. Y desde Vitoria, la autovía a Pamplona y luego la A-15 con salida en Valtierra y Arguedas. Una vez en el Parque Natural, lo mejor será dirigirnos al centro de información, donde nos darán folletos explicativos, mapas y consejos para que nuestra visita sea única.

Paisaje, flora y fauna

Con una morfología nada convencional, el paisaje pseudoestepario de Bardenas Reales, esculpido a lo largo de millones de años a causa de la erosión, está formado por grandes planos o llanuras, multitud de cabezos, cerros-testigo y planas de estructura tabular. Su altitud ronda los 659 metros de cota máxima y 280 de cota mínima. Situado a poco más de 70 kilómetros de los Pirineos, y muy cerca de la capital de la Ribera, Tudela, este Parque Natural se divide en tres zonas: el Plano, tierra de cultivo caracterizada por elevaciones más suaves; la Bardena Blanca, la más fotografiada y visitada, de aspecto estepario y definida por cabezos erosionados y barrancos secos; y la Bardena Negra, donde el terreno se oscurece dando paso a los únicos bosques de pino carrasco de la zona acompañados de matorral. Para descubrir las características y contrastes de este espectacular paisaje, existen excepcionales miradores que muestran las diferencias de unas zonas a otras.

buitre leonardoLa vegetación de Bardenas Reales es de carácter estepario y mediterráneo. Destacan el esparto, los pastos y matorrales, los ontinares, sisallares, saladares y espartales, el romero y el tomillo, pudiendo encontrarse en algunas zonas restos de bosques de pino carrasco. La fauna, adaptada a la difícil vida en este cuasi desierto, está compuesta por lagartos ocelados, lagartijas, culebras bastardas, caracoles, sapos entre los hay que destacar la presencia de una especie bastante rara en Navarra como es el sapillo pintojo común. También se pueden encontrar distintas aves esteparias hoy en peligro de extinción como gangas, alcaravanes, sisón u ortegas y rapaces como milanos, gavilanes, alcotanes y águilas. Otros habitantes de las Bardenas son los búhos, perdices, jabalíes, gatos monteses, comadrejas, conejos, liebres, zorros, el turón, o las ginetas.

Rutas por Bardenas Reales

El Parque Natural de Bardenas Reales cuenta con toda una red de caminos y pistas, perfectamente señalizadas, que podemos recorrer a pie, en bicicleta, a caballo o en vehículos de motor, siendo muy recomendable el 4×4. En todo momento vamos a encontrar indicaciones que nos guiarán y nos dirán por dónde debemos ir. Merece la pena destacar el mejor mirador de Bardenas Reales, desde el cual disfrutar de las mejores panorámicas de la zona: el Alto de Aguilares, que nos permite disfrutar de la más completa panorámica de la Bardena Blanca. Y por supuesto, no hay que perderse el emblema del Parque: el Cabezo de Castildetierra, un ejemplo claro de cómo es el relieve erosionado de este paraje natural tan singular.

Castildetierra (2)

Como información práctica, decir que el acceso al Parque es libre, siempre dentro de los itinerarios y horarios autorizados, y la mejor época para adentrarse en él es entre septiembre y junio. Podemos acceder por cuenta propia, aunque también puede resultar aconsejable ir acompañado de guías especializados, que nos ayuden a interpretar este paisaje tan particular. Existen distintas empresas locales que ofrecen servicios de guías y actividades senderistas para los visitantes a las Bardenas. Lo que sí habremos de tener en cuenta será respetar siempre las normas del Parque, como no transitar fuera de los caminos señalizados, no molestar a los animales, no coger minerales o plantas, aparcar en las zonas señalizadas o no realizar actividades de acampada libre. El horario de visita se extiende desde las 08:00 horas hasta una hora antes de anochecer, no es posible permanecer dentro del Parque Natural fuera de estos horarios. Por cierto, que desde el Parque lo que sí nos recomiendan es llevar protección solar, agua potable, cubrirnos la cabeza y evitar la lluvia, ya que andar o rodar por barro es muy duro.

Para cualquier información lo mejor es ponerse en contacto con el Centro de Información y Acogida de Visitantes del Parque, cuyos datos de contacto encontraréis en la propia web del Parque Natural.

La gastronomía navarra

La diversidad geográfica de Navarra aporta a su mesa una gran variedad de productos que incluyen la caza, lácteos como los quesos con Denominación de Origen Roncal o Idiazábal, los vinos o la sidra, sus afamadas verduras como la alcachofa de Navarra o la borraja, sus exquisitos chocolates artesanales, además de la ternera de Navarra, una carne tierna y jugosa, de un color rojo característico que ha conseguido la Indicación Geográfica Protegida.

Y por supuesto, Navarra es un auténtico paraíso micológico. Su clima y situación geográfica convierten a este “Reyno” en tierra donde abundan toda clase de setas y hongos. Las especies comestibles más apreciadas y solicitadas son los boletus aereus, los boletus edulis, la amanita caesarea, los perretxikos o seta de primavera, la illarraka o pardilla, y las setas robellón conocidas como níscalos en otros puntos de la península.

Entre las especialidades de la cocina navarra, destacan el revuelto de setas, las costillas de cordero, los chuletones a la brasa, el cordero al chilindrón, el bacalao al ajoarriero, el salmón del Bidasoa, la trucha a la Navarra, las migas de pastor, las alubias pochas con codorniz y las perdices al chocolate. Y entre los postres, la tradicional cuajada, el queso con membrillo y nueces, la costrada de Aoiz, que combina una corteza similar a la de un bizcocho con un interior de crema suave de exquisito sabor, o los canutillos de crema, que son crujientes conos de hojaldre rellenos de crema pastelera templada.

 

Fotografías cedidas por Comunidad de Bardenas Reales (LINK a http://www.bardenasreales.es) y por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra” 

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