¿Qué es la intolerancia a la lactosa?
La lactosa es el azúcar natural presente en la leche. Para poder digerirla correctamente, el cuerpo necesita una enzima llamada lactasa. Cuando una persona no posee suficiente cantidad de esta enzima, aparece lo que conocemos como intolerancia a la lactosa, y al consumir productos lácteos puede sufrir problemas digestivos.
Lo que ocurre es que no todos los productos lácteos contienen la misma cantidad de lactosa. Algunos tienen más y otros menos, por eso las personas con intolerancia a la lactosa suelen prestar especial atención a los productos que consumen.
Poco frecuente en los niños
La mayoría de las personas nacen con la capacidad de digerir la lactosa. De hecho, esta capacidad resulta necesaria desde el nacimiento para poder aprovechar los nutrientes de la leche materna. Durante la infancia, esta capacidad puede reducirse, aunque es poco frecuente que existan casos de intolerancia a la lactosa antes de la edad escolar.
Además, no todas las personas desarrollan esta intolerancia de la misma manera. El grado en que esta capacidad se debilita, y las razones por las que ocurre, dependen de la predisposición genética de cada persona.
La alergia a la leche no es lo mismo
A menudo se confunde la intolerancia a la lactosa con la alergia a la leche, aunque no son lo mismo. Cuando una persona tiene alergia a la leche de vaca, lo que su cuerpo no tolera son las proteínas de la leche.
En estos casos, conviene consultar con un profesional médico y evitar el consumo de productos lácteos.