almendras

Evidentemente, todos sabemos lo que son las almendras. Pero lo cierto es que hay muchos que no conocen los numerosos beneficios que este fruto seco puede aportarnos. Si ese ese es tu caso, no te preocupes, en este artículo te vas a enterar de todo.

Apariencia e historia de la almendra

La almendra, que tal y como su nombre indica, es el fruto del almendro, está envuelta por una película de color canela y por una cáscara exterior que, aunque no es comestible, representa una gran parte de su peso. Asimismo, tiene una piel verde que se va secando y que tampoco se come. Esto significa que la parte comestible de la almendra solamente equivale a un 40%: su semilla.

Empezó a cultivarse en zonas cálidas y prácticamente desiertas de Asia Central. De allí pasó a Europa, especialmente a Roma y Grecia. Precisamente fue en Roma donde se difundió por el resto de Europa para extenderse hasta América, una parte del mundo donde enseguida empezó a gozar de una gran y merecida popularidad.

Propiedades y beneficios de las almendras

Además de ser un aperitivo perfecto, la almendra puede aportar grandes beneficios a tu salud. Vamos a ver cuáles son:

  • La almendra es rica en vitaminas E y B que ayudan a que sea un gran y perfecto antioxidante a la hora de prevenir los radicales libres.
  • En ella se concentran una gran cantidad de los nutrientes más importantes: grasas, hidratos de carbono, proteínas y minerales que la convierten en una enorme fuente de energía.
  • Entre sus minerales están el potasio, el hierro, el fósforo, el zinc, el magnesio y una alta dosis de calcio, que resulta de gran ayuda a la hora de hacer que huesos y articulaciones se mantengan sanos. Una excelente alternativa a los lácteos.

Para que te hagas una mejor idea, cada 100 gramos de almendras aportan 21 de vitaminas. Más incluso que la misma cantidad de carne. Esto ayuda mucho al correcto funcionamiento de las células. Las proteínas vegetales también contribuyen a que te sientas saciado cuando las comes. Esto te evitará caer en la tentación de comer en exceso. Son totalmente aptas para diabéticos, pues reducen la glucosa en la sangre.

Aportes nutricionales de la almendra

Una porción de 30 gramos aporta:

  • 180 kilocalorías
  • 6 gramos de proteínas
  • 15 gramos de grasas, de las cuales 1.2 gramos son saturadas, 10.5 son monoinsaturadas y 3 gramos son poliinsaturadas (omega 3 y omega 6)
  • 1 gramo de hidratos de carbono
  • 4.2 gramos de fibra
  • 76 miligramos de calcio
  • 1.2 miligramos de hierro
  • 258 miligramos de potasio
  • 153 miligramos de fósforo
  • 1.8 miligramos de sodio
  • 6 miligramos de vitamina E
  • 1 miligramo de zinc

También tienen una gran cantidad de fibra, por lo que ayudan a que la digestión sea correcta e incluso a prevenir varios tipos de cáncer, osteoporosis y enfermedades degenerativas. Por otro lado, contribuyen a que las grasas se absorban y a que las toxinas de tu cuerpo se eliminen más fácilmente.

Asimismo, contienen ácidos grasos esenciales que son de gran ayuda para proteger tu sistema cardiovascular. Consumir almendras con asiduidad también contribuye a que el sistema inmunitario mejore y a que las funciones cerebrales aumentan, algo que te mantendrá lúcido y activo. Este fruto del almendro también previene las pérdidas de memoria, así como los altibajos bruscos en el estado de ánimo.

Las almendras también son muy recomendables para las embarazadas, ya que son muy ricas en proteínas y minerales que son muy beneficiosos durante la gestación y la época de lactancia, pues estimulan la leche materna.

Aporte calórico de las almendras: ¿Engordan?

Algo que es lógico preguntarse si las almendras engordan. En lo que aporte calórico se refiere, una ración de 100 gramos de almendras tiene 575 kcal. Puede que así a simple vista te parezca que el aporte calórico es muy grande, pero en realidad son grasas buenas para el organismo.

Además, los hidratos de carbono que las componen son de absorción lenta; esto significa que proporcionan energía a largo plazo, pero sin alterar los niveles de azúcar. Por si fuera poco, su sabor es delicioso: suave, con el punto justo de dulzor y con una gran intensidad cuando son tostadas.

Diferentes estudios científicos demuestran que consumir almendras de forma regular previene problemas cardiovasculares y enfermedades relacionadas con el corazón y las arterias, ya que con los ácidos grasos mantienen el colesterol a raya.

Existe el falso mito de que los frutos secos, y las almendras en particular, engordan. Eso no es cierto, aunque, evidentemente, hay que tomarlas en la medida justa (después te hablaremos de las cantidades recomendadas). Es más, en muchos casos ayudan a perder peso.

Cuántas almendras son recomendables por día

Como hemos dicho antes, aunque las almendras nos aportan grandes beneficios, también hay que saber comerlas sin excederse. Los expertos recomiendan comer unas 15 o 20 almendras diarias, crudas, fritas o garrapiñadas a modo de snack o como acompañamiento de otros alimentos. También son un excelente ingrediente para una gran cantidad de platos.

La cantidad recomendada de almendras diarias serían el equivalente a 24 gramos, que aportarían aproximadamente 150 calorías.

Almendras crudasTipos de almendras

Hay dos tipos de almendras:

Almendras dulces

Este tipo de almendra son las que se usan para alimentación. Se obtiene de una variedad del almendro llamada Prunus amygdalus L. var. Dulcis. Su cáscara puede ser dura o blanda.

Almendras amargas

Las almendras amargas se obtienen de una variedad del almendro llamada Prunus amygdalus L. var. Amara. Aunque en principio no son comestibles, puede usarse en pequeñas cantidades para elaborar alimentos y bebidas. Siempre son de cáscara dura.

Contraindicaciones de las almendras

Aunque ya hemos visto que las almendras aportan una enorme cantidad de beneficios, también tiene una serie de contraindicaciones que es recomendable tener en cuenta.

Para empezar, es imprescindible ceñirse a la cantidad recomendada de almendras diarias de la que te hemos hablado un poco más arriba (unas 15 o 20 diarias), pues un exceso de este fruto seco podría ocasionar algunas desagradables reacciones en el cuerpo.

Por otro lado, no son aptas para niños menores de 3 años. Una de las principales razones es que se trata de algo pequeño y duro que no podrían asimilar niños de una edad inferior a esa, que todavía no saben masticar correctamente. También podrían causar una alergia prematura en niños que no lleguen a los 3 años.

Por supuesto, si eres alérgico a algún fruto seco también tienes que evitar las almendras. En ese caso las reacciones se manifestaron apenas unos minutos después de haberlas consumido. Entre estas están problemas respiratorios, urticaria, picores, hinchazón, y en casos extremos, incluso el fallecimiento.  

Asimismo, si tienes intolerancia a los frutos secos deberás eliminar las almendras de tu dieta. Porque, aunque los síntomas sean más leves y se manifiesten más a largo plazo que los de la alergia, pueden llegar a ser realmente molestos. Algunos de los principales son vómitos, depresión, dolor de cabeza o diarrea.

Y hasta aquí todo lo que teníamos que contarte sobre las almendras. Esperamos que esta información te haya resultado interesante. Como verás, se trata de un fruto seco que aporta unos grandes beneficios a tu salud física y mental.

Lo único con lo que tienes que tener cuidado es con no sobrepasar la cantidad recomendada y, por supuesto, también debes asegurarte de no estar en ninguno de los casos en los que están contraindicadas.