obsolescencia-programada


¿Quien no ha ido alguna vez a reparar un aparato electrónico, un mueble o cualquier objeto casi nuevo y ha oído aquello de “esto ya no vale la pena repararlo, lo mejor es comprar uno nuevo”? Esas frases forman parte de lo que entendemos por obsolescencia programada.

¿Qué es la obsolescencia programada?
El origen de la obsolescencia programada se basa en una premisa muy simple: es necesario que los productos que compremos tengan un tiempo de vida limitado para que sigamos comprando constantemente. Se ha probado que todos o muchos de los productos que compramos podrían durar toda la vida o al menos muchos años más de los que nos duran, pero eso no es lo que interesa a los fabricantes, que literalmente invierten en hacer sus productos “peores”. Otra forma de obsolescencia programada es la moda, con su forma de hacernos creer que un producto ya no puede ser usado, o los productos sin recambio, creando la necesidad de desechar un objeto sólo porque una parte no funcione. ¿Te suena alguno de esos casos?. La obsolescencia programada se aplica a gran diversidad de productos y de distintas formas.

¿Qué hay de malo en todo eso?
Durante la primera mitad del siglo XX la obsolescencia programada se vio como una motor de la producción y, por lo tanto, algo necesario para la economía. La primera vez que se habló de ella fue en 1932, en el contexto de la gran depresión, y se planteó como una forma de salir adelante. Ahora sabemos que ese modelo de economía tiene consecuencias nefastas, principalmente para el medio ambiente, cuyos recursos se agotan y sólo quedan montañas de residuos.

Como consumidor puedes cambiar el mundo
Cuando en 2011 un documental puso en boca de todos la problemática de la obsolescencia programada la red se llenó de información sobre el tema. Poco a poco fuimos descubriendo que había una cantidad de empresas que evitaban esta extendida práctica. Como ya vimos en este post sobre el consumo responsable, son los consumidores los que pueden cambiar el mundo, por eso aunque sea más económica una bombilla convencional, un electrodoméstico de marca popular y conocida o un mueble comprado en una gran superficie, es importante saber que la posibilidad de apoyar a aquellos que quieren cambiar el mundo está en tus manos.

No lo tires, repáralo
“Esto ya no se repara” ¿Qué hacer ante la impotencia de esa frase? No queremos formar parte de esta sociedad que todo lo tira, pero ¿cómo evitarlo? Pues bien, iFixit es una comunidad donde podrás aprender a reparar cualquier cosa tu mismo, además de compartir piezas, recambios, consejos… ¡Una comunidad de internautas unidos contra la obsolescencia programada!

 

En Naturarla ya sabemos que seguir al pie de la letra todos los consejos muchas veces es imposible, pero nos gustaría recordar que cada pequeño gesto responsable o cada persona con la que compartamos una buena idea es un granito de arena hacia un mundo más justo y habitable. ¡Te animamos a unirte a nuestra lucha!

3 Comentarios
  1. marianela

    Si, esto de la obsolescencia programada es una faena. Hay una empresa en España que fabrica bombillas que no se funden nunca, y están recibiendo toda clase de amenazas y presiones para que deje de fabricarlas, y le cuesta muchísimo poder comercializarlas.Las tiendas prefieren las que hay que cambiar cada poco tiempo, para vender más.

  2. ipecan

    Hace tiempo,vi un reportaje en tv sobre la obsolescencia programada.
    Es vergonzoso comprobar cómo somos manipulados para que consumamos en función de los intereses de grandes multinacionales, que piensan que los recursos de nuestro planeta son ilimitados.

    Un saludo.

    • Natalia Berger

      Totalmente de acuerdo. Pero ahora que muchos han visto ese documental y que sabemos que hay un tipo de consumo que es erróneo, debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos por ser unos buenos consumidores y dar ejemplo a otros, porque el poder final lo tienen los consumidores. Y ahora estamos más informados que nunca.

      ¡Un saludo!

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