beneficios de la miel

En el antiguo Egipto, en la Grecia clásica y en el Imperio Romano, la miel se consideraba un tesoro de alimentación y belleza. Ya el mismísimo Julio César, tenía por bebida preferida el hidromiel. Posteriormente, las múltiples aplicaciones beneficiosas de la miel la convirtieron en uno de los clásicos de la cultura popular. En esta nueva era de la ciencia, los múltiples estudios nos vienen a contar algo que lleva 9000 años ahí: que la miel lo cura casi todo.

 

Medicina natural

A nivel nutricional cabe destacar que la miel tiene un alto poder antioxidante. Los antioxidantes, resumiendo mucho, frenan la oxidación de nuestras células. Simplificando aun más, son buenos para casi todo. Además la miel contiene vitaminas del complejo B, que ayudan al funcionamiento del sistema nervioso central  y dosis equilibradas de sodio, fósforo, calcio y hierro.

Eso se traduce en diversas aplicaciones prácticas contra las dolencias más comunes. Quizá una de los más conocidas es el empleo de miel contra los dolores e infecciones de garganta. La capacidad curativa de la miel en estos casos se debe a sus propiedades antibacterianas. Son esas mismas propiedades las que también pueden ayudarnos con la digestión y hasta con las úlceras, los dolores de dientes, los resfriados…  En resumen, la miel es un potente mejorador de nuestro sistema inmune.

Otro de los impresionantes beneficios de la miel es su capacidad para mantener sano el corazón, ya que favorece la cantidad de sangre que llega al corazón a través de las arterias. Además, su ingesta durante períodos prolongados puede reducir, según algunos estudios, los niveles glucémicos en ayunas. Pero ojo, ¡esto no invita a aquellos que ya padezcan de diabetes a consumir miel sin consultar antes a su médico!

¿Más remedios caseros? Disuelta en leche ayuda a aquellos que no pueden dormir y, gracias a la fructosa, nos ayuda a recuperarnos de los excesos del alcohol, ya que ésta acelera la oxidación del alcohol por el hígado.

 

Energía sana

Ya lo saben los deportistas, pero es un conocimiento que todos podemos aplicar: No hay nada como una cucharada de miel por la mañana. ¿Por qué? Por dos motivos.

El primero son sus azúcares naturales. La glucosa es absorbida rápidamente y la fructosa de forma más sostenida. De este modo los niveles de azúcar se mantienen estables en nuestra sangre, mejorando nuestro rendimiento a todos los niveles y evitando la fatiga. Por otro lado, el aumento en la irrigación sanguínea del que hemos hablado antes permite un mejor funcionamiento del cerebro: nos sentimos mucho más animados y concentrados.

 

La miel y la piel

Desde la cultura egipcia se ha usado como ungüento y como antiséptico. Muestras de miel fueron encontradas en la tumba del emperador egipcio Tutankamón. Durante milenios se utilizó la miel para curar heridas y quemaduras simplemente porque funcionaba. Hoy sabemos que la miel evita la proliferación de bacterias porque tiene un alto contenido de azúcar, baja concentración de humedad, un fuerte tenor ácido y perióxido de hidrógeno. Además, contribuye a reducir la inflamación.

Otra de las conocidas aplicaciones de la miel es en cosmética. La miel es uno de los mejores humectantes naturales. Nos ayuda a mantener una piel brillante, radiante y libre de grasa. También puede ser utilizada como antioxidante que protege contra daños causados por los rayos solares y como regenerador de la piel reseca y marchita. Además de nutrir la piel, tiene una función antiséptica: ayuda a prevenir el acné y en los procesos de cicatrización. Por si fuera poco, suaviza y blanquea la piel y es perfectamente tolerada por las pieles sensibles. ¿Se puede pedir más? Si. La miel es mucho más barata que cualquier crema que se comercialice.

 

Conocer la miel

Así como los expertos en infusiones conocen qué infusión tomar para cada tipo de dolencia, también es interesante conocer los distintos tipos de miel. La miel de Acacia, por ejemplo, es conocida por sus propiedades calmantes, reconstituyentes y reguladora intestinal y la miel de espino blanco es conocida por sus propiedades antiespasmódicas, contra calambres y contracturas. Por su parte, la miel de bourdaine es laxante (enzimas amilasa e invertasa) y estimula el apetito. Según los estudios, es la la miel de los bosques de pino la que posee más propiedades antioxidantes, aunque de forma general podemos reconocer el poder oxidante de una miel por su color: a más oscuro, más oxidante. Hay un sinfín de tipos: brezo, colza, castaño, eucalipto, carrascal, lavanda, romero, hiedra, naranjo, pino, tomillo, tilo… Todas ellas con contrastadas propiedades beneficiosas para el organismo. Así que la próxima vez que visitéis un pueblo con producción local de miel, podéis empezar a crear vuestra propia parafarmacia dulce.

 

La miel en la cocina

No queríamos olvidar este último apartado, ya que sabemos que muchos de vosotros sois aficionados a la cocina. Como apunte dietético queremos resaltar la superioridad nutricional de la miel sobre el azúcar. Aunque el aporte calórico es el mismo, las calorías del azúcar están “vacías”, mientras que la miel aporta múltiples micronutrientes. Además el poder endulzante de la miel es superior, por lo que normalmente usaremos menos cantidad de miel que de azúcar. Si sustituimos el azúcar por miel en repostería, mermeladas y licores, obtendremos un producto más equilibrado y nutritivo.

Pero no sólo eso. El producto permanecerá fresco y húmedo durante más tiempo y, en general, se conservará mucho mejor. Esto se debe a sus propiedades antioxidantes. En esta linea debemos valorar también su uso en los aliños para ensaladas. Este conservante natural impedirá que los vegetales se estropeen demasiado pronto.

 

¿Qué más se puede añadir después de semejante exhibición de virtudes? ¡Ah, si! La miel, además de ser muy sana, está riquísima.

11 Comentarios
  1. Juan Francisco De Gregorio Bastante

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    Solo puedo decir una cosa: Adoro la miel.

    • Natalia Berger

      | Responder

      Pues ya sabes… puedes tomarla con plena tranquilidad, ¡tu cuerpo te la agradece!

  2. M.Carmen

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    Ahora con este frio sienta muy bien un infusión endulzada con un poco de miel.

    • Natalia Berger

      | Responder

      Si. Además una infusión con miel y limón nos mantendrá alejados de los catarros y los dolores de garganta.

      • Dani madrid

        | Responder

        Mi abuela (y a mi siempre me va bien) me recomienda hacer un brebaje calentando agua y mezclando miel, canela y limón para las molestias de garganta… Estos dias, con tanto frio es un gran aliado ;-)

        • Natalia Berger

          | Responder

          Si… las abuelas sabían mucho antes que los científicos todas estas cosas…

  3. Marianela

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    Una tostada con aceite de oliva, pizca de sal y miel, por la mañana: bueníiiiiiisma!
    Si la tostada, además, es integral, ¡super sano!.

    • Natalia Berger

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      ¡Esa es una costumbre sanísima! En tu dieta de desayuno podrías añadir un puñado de pasas: pocas calorías, ricas en fibras, depurativas y antioxidantes. ¡Y se dice que son excelentes para la memoria! Podemos tomarlas, por ejemplo, con un yogur. O elegir un pan de pasas.

      • Marianela

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        Tomo noto, porque además las pasas me encantan.

  4. Antonio LLano.

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    Soy un aficionada a lamiel, creci en una familia que son amantes de las cormenas de abejas, y ahora que gracias a ustedes conosco sus propiedades, amare mas a la misma, gracias a Dios por la creasion de ellas.[ abejas]

    • Natalia Berger

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      La verdad es que la miel es uno de esos tesoros de la tierra, mucha gente no se da cuenta.

      ¡Un saludo!

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