Pizza de queso Havarti

¿Listos para degustar esta pizza de queso, rúcula y fresas?

Siempre he tenido cierta predilección por la musicalidad de la comida, por la capacidad que tienen los platos de componer bandas sonoras y por lo que resuenan esos fabulosos conciertos en mi cabeza cada vez que algo -no sé muy bien el qué-  hace levantar la batuta.

Hay olores que, inevitablemente, me llevan a pasear con los pies en la arena. ¿No os ha pasado alguna vez? Los olores nos hacen viajar por el sistema límbico, sacuden nuestro hipotálamo y hacen caer -como manzanas- nuestros recuerdos sobre la base de nuestra lengua.

¿Sabéis? A mi la paella al fuego de leña me hace bailar un vals con mi madre, el olor de la comida exótica me lleva de viaje relámpago a las carcajadas de mi hermana, la sopa de caracol no me suena a la canción que todos conocemos sino a la perfecta sinfonía de los ojos grises de mi abuela y el tacto de la base de la pizza me hace sentir las manos de mi hermano.

Si algo de todo este viaje sensorial me fascina, es cerrar los ojos y quedarme embobada escuchando la orquesta sinfónica que forman los ingredientes, sonando imperfectos y diferentes en el cielo de mi boca. El crujiente es una de mis notas preferidas, hace que me tiemble el pecho como en los conciertos de verano.

Espero que la base de la pizza, el burbujeo del queso o el color de las fresas traigan consigo alguna canción que suene inolvidable para ti. Seguro que alguien alguna vez tocó estas notas para ti por separado, pero juntas -créeme- te van a hacer bailar inevitablemente.

Pizza de queso, rúcula y fresas

 

Cómo hacer esta pizza de queso

 

Necesitaremos para nuestra receta, los siguientes ingredientes:

1.- No puedes empezar a preparar esta receta sin ponerte música, así que dale al play y estira la masa de la pizza añadiéndole una pizca de harina para que no se te pegue a los dedos y te sea más fácil manipularla.

2.- Coloca la masa sobre una bandeja con papel de horno y reserva. Pon a calentar el horno a 220 grados por arriba y por abajo con ventilador mientras preparas los ingredientes que irán encima.

 

Ingredientes para una pizza casera

 

3.- Abre el paquete de queso Havarti light y coloca las lonchas por toda la superficie de la masa.

 

Pizza con queso

 

4.- A continuación, corta las fresas a rodajas y repártelas por toda sobre el queso. Puede que este ingrediente sea el que más te llama la atención de esta pizza e incluso estás dudando si te va a fascinar, ¡atrévete porque es una combinación ganadora! También puedes ponerle -en lugar de fresas- frambuesas, arándanos, grosellas, etc. O todo a la vez.

 

Pizza con fresas

 

5.- Ahora es el momento de añadirle las nueces y hornear durante unos 20 minutos hasta que a masa esté crujiente y el queso fundido. Pasado este tiempo, saca la pizza del horno y añádele las hojas de rúcula y un pelín de hierbabuena que le aportará frescura. Échale un chorrito de aceite de oliva por encima y a disfrutar.

Verás que el contraste de la base, la fresa y las hojas frescas va a resultar todo un descubrimiento. ¿Bailamos con esta pizza de queso, fresas y rúcula?

 

Pizza con queso

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