Pasar el día en la piscina es sin duda el plan perfecto para que nuestros hijos disfruten y no pasen calor en la época veraniega. Además de las piscinas urbanas, en nuestro país existen un sinfín de piscinas naturales en las que los niños lo pasarán en grande en un entorno en plena naturaleza con la ventaja de estar adaptado para las familias, generalmente con pasarelas y accesos, merenderos y hasta zona de juegos. En este artículo os descubrimos las piscinas naturales de mayor belleza y más aptas para llevar a nuestros hijos. Eso sí, un par de consejos: mejor ir entre semana para no encontrar demasiada gente y no os olvidéis del protector solar y del repelente de mosquitos.

Cerca de Madrid
Los habitantes de Madrid pueden disfrutar de unos cuantos lugares donde el agua y la naturaleza son los protagonistas. Entre las piscinas naturales cercanas a la capital, y muy aconsejables para las familias y que los niños lo pasen en grande, están la de Las Presillas, en plena Sierra de Madrid. Un lugar rodeado de montañas y de praderas, y en el que poder bañarse a gusto en las apacibles aguas del río Lozoya. A unos 60 kilómetros de Madrid, entre pinos, helechos y un sendero romano, está el Área recreativa las Berceas, situada en la zona de las Dehesas de Cercedilla. Para pasar el día y comer en plena naturaleza hay disponibles merenderos y los pequeños disfrutarán de las piscinas y las zonas de juegos, incluido ya fuera del recinto el parque temático Aventura-Amazonia, con tirolinas, puentes de cuerdas y recorridos en las alturas.

Otro lugar ideal para desconectar de la ciudad, disfrutar de la naturaleza y darse un buen baño es el Área recreativa de Riosequillo en Buitrago de Lozoya, a unos 70 km de Madrid. A los mayores nos gustará porque se trata de un paraje natural con mucho encanto, con un gran jardín de césped, sombrillas de paja, bar, vestuarios, aseos y los pequeños lo pasarán en grande en la zona de juegos infantiles y el área deportiva. En la Sierra Norte, a unos 75 km de Madrid se encuentra el Embalse de Atazar, el mayor embalse de la comunidad de Madrid y uno de los preferidos para los aficionados a los deportes náuticos. En la base náutica de Cervera de Buitrago podréis disfrutar de todo tipo de embarcaciones de vela o alquilar unas piragüas.

Y a menos de una hora de Madrid, encontramos el pantano de San Juan o playa de Madrid, lugar ideal para pasar un día de campo y baño. Con más de 10 kilómetros de costa, hay dos puntos principales donde bañarse: Pelayos de la Presa, con embarcadero, y Virgen de la nueva, cerca de San Martín de Valdeiglesias. Hay muchos puntos de alquiler de kayacs y está permitido el uso de embarcaciones de motor.

Piscinas naturales en Castilla La Mancha
Otra región de interior que sorprende por poseer gran variedad de piscinas naturales es Castilla La Mancha. En Albacete merece la pena descubrir la piscina natural de Letur, próxima al Parque Natural de los Calares del río Mundo y de la Sima. Una piscina natural, rodeada de jardines y fuentecillas, donde el río se amansa después de un salto de agua entre rocas. En Cuenca, en el término de Enguídanos, se sitúa el lugar conocido como Las Chorreras, en el curso del río Cabriel. Un paraje de cascadas, cuevas laterales y pozas de color esmeralda. Y entre la provincia de Ávila y el límite fronterizo con la provincia de Toledo, se encuentra Arenas de San Pedro, perteneciente a la comarca de Valle del Tiétar. Allí, el río Arenal es el protagonista de una de las mejores zonas de baño de esta región, con zonas verdes y de recreo en sus alrededores.

Piscinas naturales en Extremadura
En la comarca de la Vera, en Cáceres, un lugar perfecto para pasar el día con los niños es la piscina natural El Lago, en Jaraiz de la Vera, también conocida como conjunto Tablas-El Lago. Además de una amplia zona de baño, con escaleras de acceso, hay comodidades para los bañistas como sombrillas, además de chiringuito. Los niños disfrutarán en el parque infantil con columpios y en la zona del riachuelo donde poder descubrir los peces que pueblan sus aguas. Por su parte, a lo largo del cauce del río Jerte, esta zona de Cáceres denominada Valle de Jerte cuenta con innumerables piscinas naturales de aguas cristalinas. Todas ellas están acondicionadas para el baño tanto para adultos como para niños, muchas tienen chiringuito, zonas verdes o de arena y parque infantil. Algunas de ellas son Los Pingueros, El Nogalón, La Tenería, Los Pilones, La Pesquerona, El Simón o La Picaza. Y en Sierra de Gata, también en Cáceres, a 2 kilómetros del pintoresco pueblo de Acebo están las piscinas naturales Jevero y Carreciá, que cuentan con servicio de bar, restaurante y aparcamiento.

Piscinas naturales en provincias de la costa
También en las zonas de costa se puede disfrutar de piscinas naturales en los cauces de los ríos, allí donde se forman pozas y el agua pasa tranquila. En Ontinyent, en Valencia, nace el río Clariano. originando diferentes pozas donde poder tomarse un refrescante baño y pasar un agradable día en plena naturaleza. En concreto, son seis piscinas naturales que llevan por nombre Pou dels Esclaus, Pou Clar, Pou Gelat, Pou de la Reixa, Pou Fosc y Pou dels Cavalls. Sus profundidades son distintas e incluso sus aguas pueden llegar a presentar distintas tonalidades. En la provincia de Girona, la piscina de Aniol D’aguja, situada en la preciosa comarca de La Garrotxa, es perfecta para un baño refrescante. La poza se llama Gorg Blau y, alimentada por una ancha cascada, además está llena de historia y leyendas. Y ya en el norte de nuestro país, las Pozas de Mougás, en el concello de Oia en Pontevedra, son piscinas naturales formadas por los ríos Mougás y Pías. Un paisaje de valles, saltos de agua y pozas por la Serra da Groba, que cuenta además con un área recreativa próxima ideal para familias.